Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

La inseguridad, ¿un problema de prevención policial?

Norma S. D´Addato (Argentina)
Redacción
sábado, 30 de agosto de 2008, 05:01 h (CET)
Mucho hablamos acerca de la inseguridad, y buscamos continuamente a sus responsables. Como siempre, el hilo se corta por lo mas delgado, por la parte más expuesta al ojo crítico del ciudadano ¿a que me refiero? concretamente a la policía.-

Es muy fácil decir “Mar del Plata se ha tornado en un lugar inseguro porque el personal policial no se encarga de hacer prevención y es responsable de la inseguridad en la que vivimos” ¿Realmente creemos que esto es así? No seamos necios y tratemos de ver un poco más allá de la punta de nuestra nariz.-

El problema de la inseguridad pasa por la falta de políticas definidas para combatirla. Muchos esbozan proyectos que, además de insuficientes por no decir inservibles, quedan en la nada, y si se ponen en práctica por ser inservibles no dejan un fruto positivo.-

Las respuestas al flagelo de la inseguridad no pueden ser solo policiales. Se debe determinar seriamente donde se origina la falla en los métodos otrora utilizados para combatir la criminalidad.-

Múltiples son los factores que llevan a una persona a delinquir y estos factores deben ser abordados de una forma integral, completa y compleja, analizando entre otros puntos: el desempleo, la falta de o poca educación, la desarticulación familiar, la crisis hospitalaria, etc.-

Se me ocurre pensar que tal vez, solo tal vez, y si vemos la inseguridad como un negocio, hasta a muchos les conviene que exista la misma.-

Si nos preocupamos en cuidarnos cada uno para estar más seguros, para proveernos de rejas, candados, alarmas, vivimos con miedo de ser posibles víctimas si todavía no lo hemos sido, con un sistema educativo cada vez más deficiente, y ni hablemos de la salud y los hospitales en nuestro país. ¿no es más fácil gobernar a los temerosos, ocupados en protegerse, educarse en forma básica y no enfermarse que gobernar a los que tienen tiempo para ver y controlar a nuestros gobernantes y sus actos? Tal vez una sociedad temerosa, inculta y enferma sea lo que les conviene a algunos.-

Si tomamos a la familia como la célula base de la sociedad, es lógico entender que de ella deben provenir los valores y ejemplos éticos. En un hogar donde no existen o son paupérrimos los códigos éticos o morales es fácil suponer que de allí van a surgir nuevos delincuentes.-

Pero el Estado debe ayudar a que esa familia pueda dar los ejemplos éticos adecuados ¿cómo? entre otras cosas podría comenzar a proteger al menor que es un riesgo para la sociedad, a aquel que deambula por nuestras calles a altas horas de la noche, emborrachándose, drogándose, delinquiendo. También están los otros que se juntan con estos y aún no han llegado a delinquir, pero que están a punto de hacerlo en cualquier momento. Les falta solo un paso para trasvasar de un lado al otro, y es tan fácil dar ese paso cuando falta la autoridad y la guía paterna y/o familiar.-

Cuando la autoridad y el cuidado de los padres para con sus hijos es insuficiente, o negligente, el Estado debe intervenir para proteger a ese chico a través de sus instituciones. Esto no significa violar ningún tratado, por el contrario, implica dar cumplimiento a los tratados y convenciones que proclaman los derechos del niño, dándoles a los mismos los cuidados que no tienen en casa de sus padres ¿Dónde está escrito que un menor que delinque debe ser restituido obligatoriamente a sus padres?

La protección del menor está a cargo de las Municipalidades y de varios Ministerios, a saber, Justicia, Desarrollo Social y del Interior.-

Respecto a los delincuentes mayores sería bueno analizar porqué los jueces los dejan en la calle, conviviendo con los ciudadanos decentes. El exceso de garantismo no sirve, ser excesivamente garantísta en cierta forma es ser cómplice del delincuente.-

O se es garantísta o no se es garantísta. No está mal ser garantísta, de hecho todos, menos los delincuentes, somos garantistas. Respetar las leyes es ser garantista, seguir un debido proceso penal contra un imputado es ser garantísta.–

Pero cuando ya se pasa al otro extremo, al dejar en la calle a los delincuentes porque las unidades penitenciarias no están en condiciones, porque las morigeraciones de las penas no son evaluadas como corresponde en cada caso en particular, porque los menores son restituidos a sus padres sin evaluar si los mismos están en condiciones de contenerlos y mantenerlos alejados del delito, cuando los fiscales dan lugar a nulidades procesales que permiten que un juez deba absolver a un culpable ¿hablamos de garantismo o de un presunto permiso judicial para seguir delinquiendo?

Este mes la Justicia, con su “garanticidio”, es en cierta forma ¿indirectamente? responsable de 5 muertes, a saber: el cuádruple homicidio de Campana y el oficial muerto en servicio en Billingurst ¿Qué pena le corresponde al juez que le permitió a los responsables directos de estas 5 muertes innecesarias cometerlas?

El día que el Ministro de Seguridad provea los recursos necesarios en cada Departamental, conforme a la incidencia de la delincuencia en cada lugar, cuando los patrulleros cuenten con el tanque lleno de combustible las 24 hs. y los elementos de prevención y defensa con los que cuenten los efectivos policiales no sean menos sofisticados que aquellos que utilizan algunos delincuentes, y los sueldos de los oficiales que arriesgan su vida en cada operativo peligroso sean adecuados como para vivir sin estar obligados por la necesidad y la crisis económica a realizar tareas de policía adicional, recién ahí podemos decir que dicho ministro se encuentra involucrado seriamente en la prevención.-

El día que la Justicia deje de colaborar con sus excesos garantístas para que sigamos pariendo muertos podemos hablar de un principio de prevención.-

El día que los delincuentes dejen de sentirse impunes y sientan el temor de ser castigados por la vara rectora de la Justicia, vislumbraremos un atisbo de prevención.-

El día en que en los presupuestos de las provincias y de la nación se tome en serio la seguridad, disponiendo las partidas necesarias para combatir la inseguridad, podemos empezar a hablar de prevención.-

El día que el Ministerio del Interior procure que las cárceles sean sanas y limpias, para seguridad y posterior reinserción de los reos en sociedad, recién ahí vamos a empezar a hablar de prevención.-

El día que los municipios se hagan cargo de la cuota de responsabilidad que les corresponde en la prevención de ilícitos y protección y resguardo de menores, podremos empezar a hablar de prevención.-

De acuerdo al compromiso del poder político será la educación, la salud, la administración de justicia, la seguridad y la legislación que en consecuencia se dicte.-

Tal vez ahora, y considerando como se encuentra todo lo relacionado a lo antes mencionado (educación, salud, justicia, seguridad y legislación), llego el momento de preguntarnos ¿cuán comprometido se encuentra nuestro poder político reinante en procurar mejorar la situación general de los argentinos?

Para poder evaluar y solucionar uno de los problemas que aquejan a nuestro país, la inseguridad cada día mas manifiesta por la morbosidad y castigos proporcionados por los delincuentes a sus víctimas, se requiere de un fuerte compromiso político que la dirigencia no asume y que lamentablemente los gobernados, los ciudadanos, no exigimos de nuestros gobernantes.-

Y podemos decir sin temor a equivocarnos que el PRIMER Y FUNDAMENTAL cordón de prevención lo encontraremos en ese COMPROMISO POLITICO, hoy por hoy, inexistente.-

¿Quién es ó quienes son los responsables de aplicar la prevención necesaria para evitar la existencia de ilícitos? La policía seguramente no ¿entonces quién? Miremos más arriba, mucho más arriba y no busquemos responsabilidades en los uniformes azules. Busquemos y exijamos respuestas a funcionarios que visten traje y una corbata.-

No miremos la punta de nuestra nariz, busquemos un poco mas lejos y seguramente vamos a encontrar las respuestas. No permanezcamos pasivos e indiferentes a nuestra realidad social y gubernamental. Exijamos las respuestas a quienes corresponde darlas, no esperemos ser víctimas antes de involucrarnos.-

Noticias relacionadas

Cataluña sigue en la cuerda floja. El separatismo sigue vivo

Seguimos pensando que la situación catalana está muy lejos de solucionarse

En un mundo de fugitivos

Es asombroso observar que esta humanidad globalizada todavía no sepa vivir armónicamente

La campaña contra la violencia de género

No parece que esté teniendo mucho éxito: siguen muriendo mujeres

Noticias que impactan...

O ya no

Marta Rovira, feminista, lenguaraz, embustera y manipuladora

"Hay un límite donde la tolerancia deja de ser virtud” B. Burke
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris