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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Alexis de Tocqueville

Piedad Sánchez de la Fuente
Redacción
jueves, 28 de agosto de 2008, 02:36 h (CET)
En plena transición democrática vino a mis manos un libro pequeño que hablaba de la democracia y que leí con interés, pues el tema en aquellos momentos era apasionante. Su autor, un perfecto desconocido para mi consiguió interesarme .Su nombre, Alexis de Tocqueville no era un hombre del momento. Francés, nacido en 1805, fue un pensador difícil de clasificar pero muy clarividente con su tiempo. Todo esto en aquel momento lo ignoraba, solo me daba cuenta de que al hablar de la democracia ponía en sus palabras matices distintos y en cierto modo críticos con ella. Ha sido reconocido como un vidente de las debilidades de las sociedades democráticas. Tocqueville tiene dos libros importantísimos "La democracia en América" y "El antiguo régimen y la Revolución" .Aunque miembro de la nobleza nunca se identificó con los regímenes posteriores a la Revolución francesa aunque fue un político destacado. Tuvo siempre la certeza que la democracia seria el sistema político y social que acabaría con el tiempo imponiéndose en las sociedades occidentales. Por otro lado, admitiendo que el hombre puede estar condicionado por diversos factores, afirmó rotundamente que el hombre sigue siendo dueño de su libertad, lo cual es una garantía como pensador.

También fue un defensor de la libertad de prensa, la veía como un estimulo para participar en la vida publica haciéndola de esa manera mas viva y plural No fue un pensador cómodo para los políticos del momento pues con extraordinaria clarividencia sabia sacar de las situaciones presentes conclusiones para el futuro, conclusiones que con el tiempo se han demostrado ciertas.

Este hombre estudió con profundidad la relación entre religión y democracia criticando el anticristianismo de la Revolución Francesa que quiso dejar al hombre sin Dios, con su sola razón como diosa. Estaba convencido plenamente de que "las raíces de lo religioso están plantadas en el corazón del pueblo". Alexis de Tocqueville contrapone la sociedad europea con la americana en donde está extendida la idea de que una sociedad libre y civilizada no puede subsistir sin religión. En consecuencia dice a los hombres de su tiempo que el respeto a la religión es garantía de estabilidad para el Estado y de respeto a los ciudadanos. Tocqueville como un adivinador del futuro anticipa la llegada de una sociedad relativista en la que se extenderá el convencimiento de que si somos todos iguales no hay ninguna opinion mejor que otra. También previó el peligro del individualismo desaforado. En su libro sobre los Estados Unidos dice: "Veo una muchedumbre innumerable de hombres semejantes e iguales, cada uno apartado en su mundo propio y extraño al destino de los demás que solo confía en un estado fuerte que garantiza sus satisfacciones y vela su destino a la vez que le hace perder el sentido de Patria". Cuando se leen estas palabras y otras muchas que escribió se entiende lo olvidado que lo tienen los políticos. Sigue siendo para el mundo actual molesto y políticamente incorrecto pero valdría la pena que los expertos volvieran a estudiarlo como se hizo al principio de nuestra democracia en, cuando todos éramos mas inexpertos y estábamos viviendo la ilusión del cambio. La ilusión del futuro. Ahora que tenemos más experiencia pero menos ilusiones hay que hacer cuanto podamos para que esa ilusión de futuro siga viva en nuestros planteamientos políticos.

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