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Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

¿Enfermeras en lugar de médicos? ¡Una locura!

Miguel Massanet
Miguel Massanet
lunes, 25 de agosto de 2008, 21:52 h (CET)
Hace algún tiempo surgió el tema, sin embargo, lo que sólo parecía una broma de mal gusto parece que lleva trazas de convertirse en realidad. Siempre me había creído que la cuestión de la Sanidad Pública era uno de los caballos de batalla de los gobiernos de izquierdas; siempre había supuesto que, como hizo Fidel Castro en Cuba, el mayor esfuerzo inversor de un gobierno de progreso se centraría, en primer lugar, en conseguir una asistencia sanitaria adecuada, suficiente, ágil y de fiabilidad absoluta para todos los ciudadanos, de forma que las clases menos adineradas fueran sujeto de una asistencia médica que les garantizara los mejores adelantos en cuanto a hospitales, clínicas, material quirúrgico y personal especializado. No hay duda de que, durante la pasada dictadura, en este sentido, se llevaron a cabo importantes reformas, como la puesta en marcha de la Seguridad Social que, con todas las deficiencias propias de un sistema que se iniciaba, fue cumpliendo con bastante eficacia la misión para la que había sido instituida. Los gobiernos posteriores, con dificultades, todo hay que decirlo, han ido mejorando el servicio y modernizando los equipos, dotándolos de los correspondientes facultativos que han hecho, en general, una tarea eficaz aunque, también debemos reconocerlo, con notables retrasos en la práctica de determinadas operaciones y servicios.

En Catalunya, no sé si debido a sus prisas por que se les transfiriesen las competencias sobre Seguridad Social o por inexperiencia o debido a que el mantenimiento del servicio los ha superado y no saben como salir del atasco en el que se han metido; lo cierto es que, de pronto, se han percatado de que están colapsados. A mi se me ocurre pensar que la culpa de este colapso se la debemos, no hay duda, al aumento indiscriminado de la carga de trabajo provocado por la presencia de más de un millón de inmigrantes que, tan alegremente, se aceptaron al principio, cuando nadie pensaba en la crisis económica, y que, con tanta demagogia, fueron apoyados por los progresistas de turno, siempre dispuestos a agarrarse a la faceta sentimentaloide y a la posibilidad de conseguir un mayor número de votos; sin preocuparse de utilizar sus meninges para algo más provechoso como, sin duda, hubiera sido contemplar el tema de la inmigración desde un punto de vista más general y sopesando los pros y contras que, una invasión masiva de inmigrantes, iba a causar a las infraestructuras, ya de por sí saturadas, de Catalunya.

Sea como fuere, los de la Generalitat, con la señora Gelí a la cabeza, se han apercibido de que no tienen médicos suficientes para cubrir la demanda de servicios sanitarios. Lo lógico sería que se invirtiera dinero en contratar a más médicos o que se mejoraran los estipendios de los que en la actualidad prestan sus servicios, para que se cubrieran las necesidades de la saturación de demanda de prestaciones. Ignoro las causas y, si les debo decir la verdad, no me incumbe saberlo como mero ciudadano de a pie; pero sí hay algo que me preocupa y que, creo, debo denunciar públicamente. Al parecer, a alguna mente brillante de la Administración se le ha ocurrido una idea luminosa: ¿Por qué no hacer que las enfermeras visiten a los pacientes que sufran enfermedades leves? ¡Eureka! ¡Ya tenemos solucionado, a precio de saldo, el problema! Pongamos, en buena hora, a las enfermeritas a curar constipados, gripes, mareos, picaduras de avispa y otras dolencias de menor entidad y reservemos a los médicos el ocuparse de los enfermos que sufran dolencias de mayor entidad. ¡Perfecto!

Empecemos por el principio. ¿Qué título ampara el que una enfermera pueda hacer las veces de médico?; ¿desde cuándo una enfermera pude recetar medicinas? ¿Y, si no puede, cuál será el procedimiento para medicar al enfermo?, ¿acaso la enfermera acudirá al facultativo para que le haga las recetas sin visita previa al enfermo?, ¿ y, si el diagnóstico está equivocado y lo que parece ser una simple calentura resulta ser algo más grave?, ¿ y si el paciente se muere por no haber sido medicado correctamente o por no haber sido debidamente diagnosticado o por no haber sido atendido por el médico en el momento oportuno? Veamos, ¿sabe la señora Geli la cantidad de juicios que cada año se llevan a cabo debido a denuncias a médicos promovidas por familiares de enfermos mal atendidos, o supuestamente mal atendidos, o por muertes supuestamente evitables o por otras mil causas? Seguramente varios miles de ellas. Si a una persona que no tiene la titulación necesaria para diagnosticar, recetar y extender certificados médicos se la pone al frente de una consulta para suplir al licenciado en medicina ¿ Ha pensado la señora Gelí la cantidad de problemas que va a tener?, ¿ha evaluado el coste de los mismos, sabe las responsabilidades civiles que se le van a demandar y las penales derivadas de mantener a personas sin el debido título al frente de consultorios que deben ser ocupados por licenciados? y, por si faltara algo, ¡que deben haber superado unas oposiciones para desempeñarlos¡

Resulta incomprensible que, desde la Generalitat, el organismo del Gobern de Catalunya del cual debiera emanar el órgano de Inspección sanitaria que garantizara a todos los ciudadanos un servicio sanitario dotado de todas las garantías para la salud de los pacientes que acudan a las consultas médicas; resulte que, por el contrario, lo que se está proponiendo es saltarse a la torera las más elementales normas en defensa de la integridad física de las personas, en aras a un ahorro económico o a causa de una imprevisión punible que incapacita ya, de por si, el ejercicio del cargo público que ostente el responsable de ello. Espero no encontrarme en una situación que me obligue a ir a la consulta de la Seguridad Social porque, si es así y se me obliga a ser atendido por una profesional que no disponga del correspondiente título de licenciado en medicina, debidamente homologado, les aseguro que tendrán ocasión de que nos encontremos ante la Justicia para hablar sobre ello.

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