Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Opiniones de un paisano   -   Sección:   Opinión

Del patriotismo de nuestros olímpicos

Mario López
Mario López
viernes, 22 de agosto de 2008, 00:08 h (CET)
Si el deporte español va muy bien y Rafa Nadal es un fenómeno, únicamente podremos inferir de estos hechos que el deporte español va muy bien y que Rafa Nadal es un fenómeno. Cuando oigo machaconamente decir que nuestros atletas son un ejemplo, me bloqueo. No alcanzo a comprender qué ejemplo puede ser un chaval para este señor que está más a las puertas de la jubilación que de otra cosa. Hay quien afirma, por ejemplo, que Rafa Nadal es un ejemplo de patriotismo. A mí no me lo parece.

Lo que sí pienso es que Rafa es un chaval majísimo, modesto y sobrado de talento en su oficio. Es verdad que da gusto verle jugar al tenis, ver como jamás se da por vencido, el respeto con el que trata a sus rivales y oírle hablar con una elegancia y una modestia poco corrientes. Pero a mí cuando me entran con rollos patrioteros se me levanta dolor de cabeza. Aceptando que ser patriota es un valor positivo y que la patria es algo beneficioso para el ser humano –y ya es mucho aceptar-, para mí un buen patriota es aquel que sacrifica cada día de su vida en colaborar al buen funconamiento de todo lo que tiene que funcionar para que los ciudadanos de este país tengan todo lo necesario para llevar una vida medianamente aceptable. Y en eso, no hay ni un solo deportista que tenga que dar ejemplo alguno a la inmensa mayoría de los trabajadores y trabajadoras de este país. Más bien, han de ser los deportistas de elite los que han de apreciar el valor de su suerte y el precio que la mayoría estamos pagando por no tener su misma fortuna. En eso sí estoy de acuerdo en que Rafa Nadal, como otros deportistas de la selección olímpica española, es un tipo encantador.

Noticias relacionadas

Memoriosos caprichosos

Convertimos en caprichos peligrosos, lo que debieran ser ayudas documentales

Para reforzar relaciones comerciales

V. Abelenda, Girona

El Estado se lava las manos

G. Seisdedos, Valladolid

Educación trasvasada... Educación utilizada

A. Alonso, Madrid

Cataluña, cromos y culpa

V. Rodríguez, Zaragoza
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris