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Etiquetas:   La tercera puerta   -   Sección:   Opinión

Sobre fondo de mentiras

Xabier López de Armentia
Opinión
martes, 19 de agosto de 2008, 12:11 h (CET)
La verdad es que uno se acostumbra a ver cambios de posición, posiciones absurdas, absurdas maniobras electorales y un sin fin de palabras sin significado que tratan de alterar precisamente eso, el significado establecido de las cosas. La actualidad política nos regala pinceladas de estas prácticamente todos los días. A diario podemos ver palabras de algún líder político que parece que pertenecen a otra época o que simplemente parecen no cuajar con los ejes ideológicos del partido al que pertenece.

Pensando que este juego de disparatadas y absurdas declaraciones era más propio de épocas preelectorales, me encuentro para mi asombro con las últimas declaraciones del Partido Popular Catalán (PPC). Esta facción regional del ultraconservador Partido Popular se ha caracterizado por una oposición matemática y predecible a toda iniciativa presentada por el tripartito catalán, encabezado por el PSC.

Un boicot permanente, negación de necesidades o ¿necesidad de negar?. El PPC es un partido acostumbrado a estar en la oposición e incluso a jugar un papel residual en Catalunya, donde su papel es mas efímero que en el resto del Estado. Como “brillantes” oposiciones recordamos su oposición única en el Parlament Catalán al nuevo Estatut.

Como si de una vulgar comedia televisiva se tratase, asistimos estos días a una defensa a ultranza de la revisión del modelo de financiación para Catalunya por parte del PPC. Me pareció haber leído mal la noticia, y la releí cuantas veces se me hicieron necesarias para entender, que no comprender, la noticia. Cualquier día de estos veremos defender al Partido Popular la secesión de alguna región de la península.

El tripartito catalán y el principal partido de la oposición CiU, decidieron hacer frente al Gobierno Central y exigirle un nuevo modelo de financiación para Catalunya, muy alejado del que el Gobierno Central pretende imponerles. Hicieron una declaración conjunta con el argumento de que las Cortes aprobaron el Estatut hace dos años y el Gobierno Central no lo cumple. Hasta aquí todo bien y completamente normal, si consideramos como normal el valor del PSC al enfrentarse a su “padre”, el PSOE. El hecho de que el PPC se una al resto de partidos y hagan frente común es lo verdaderamente insólito.

Si vamos más lejos de las meras declaraciones e intentamos buscar la razón a este cambio de posición en el PPC, no podemos obviar la nueva dirección popular, con Alicia Sánchez-Camacho al frente, pero este no es el leitmotiv de semejante “giro político”.

El PP conoce muy bien la realidad de las comunidades autónomas y de las zonas mayoritariamente nacionalistas. Su discurso no puede ser el mismo en Euskal Herria o Catalunya que en Madrid. Además el PP es un partido afincado y muy cómodo dentro del capitalismo agresivo que nos acecha. Es muy cómodo estar entre tiburones para aquellos que lo son.

Hace no mucho tiempo, el Gobierno central y una parte de los partidos europeos cuestionaron el concierto económico vasco. La totalidad de los partidos vascos defendieron a ultranza el concierto económico vasco y sus especificidades fiscales, y el Partido Popular Vasco estaba ahí dentro, haciendo piña con sus “rivales”, y blancos de las mayores descalificaciones que se han escuchado a lo largo de los últimos años.

¿Sorprendidos?. Lo que quiero decir es que el Partido Popular estará siempre en contra de mayor autogobierno para una región, de promocionar y ayudar al Euskera o al Catalán a igualarse con el Castellano en sus comunidades, pero jamás estará a favor de que se recorten sus privilegios económicos, al fin de al cabo, ellos viven también en estas tierras y sus miles de empresas serían las primeras en notarlo.

El PP es un tiburón que recorre los océanos buscando más y más presas (más beneficios), y que no está a gusto cuando otras especies le ejercen rivalidad, o pretenden desplazarlo hacia otro escalón de la cadena alimentaría (oposición). Un tiburón sin principios, un depredador nato, que se alimenta a base de mentiras y burdas manipulaciones. “Un tiburón que nada sobre un fondo de mentiras”.

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