Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

Algo sobre las 24 medidas

Miguel Massanet
Miguel Massanet
domingo, 17 de agosto de 2008, 01:27 h (CET)
Estaba cantado que el señor Zapatero tendría que presentar, con una adecuada puesta en escena, su supuesta reacción ante la recesión que está padeciendo España. También es cierto que ya se venía rumoreando que esta reunión, y los acuerdos que en ella se tomarían, ya estaban previstos desde antes de irse de vacaciones el Ejecutivo y, si se ha demorado su convocatoria ha sido, precisamente, para dar la sensación de que estamos en manos de un Gobierno “eficiente” que se “desvela” por sus ciudadanos y, al que, no le duelen prendas el tener que abandonar su “merecido” descanso para hacer el sacrificio de reunirse, en el caluroso Madrid,para sacar al país de la famosa “estanflación”. Hasta aquí, como ya es tradicional en la izquierda, el marketing ha funcionado a las mil maravillas. Incluso la aparición ante los periodistas del señor Zapatero después de la reunión extraordinaria del Consejo de Ministros, ha cumplido sus fines presentando a un serio señor Zapatero, perfectamente trajeado, que ha insistido, eso sí, en su eterna cantinela de que España está mejor preparada que ninguna otra nación para resurgir de sus cenizas. Será, seguramente, porque ninguna otra llegará a un grado de deterioro tan grande como la nuestra, dado que todos los datos económicos nos sitúan a la cola en cuanto al número de desempleados en paro (9’6%), la media europea es inferior en 2’5 puntos; en cuanto a la falta de productividad; en cuanto a la tasa de crecimiento económico (0’3%); en cuanto al paro femenino (12%); paro juvenil etc.

Lo que ocurre es que, más que nuevas propuestas, innovadoras medidas o geniales ideas lo que nos han servido desde el Ejecutivo, han sido disposiciones encaminadas a remendar fallos de su desgobierno durante los cuatro años anteriores de su mandato. Naturalmente, que toda rectificación debe ser bien recibida, pero dudamos que la mayoría de ellas tengan que ver con la crisis y que representen un paso hacia delante en el tortuoso camino para salir de ella. Porque veamos. ¿Cuántos años nos están hablando los socialistas de sus famosos planes de edificación de VPO? Recordemos al señor Chávez cuando ofreció la construcción de 100.000 sólo en Andalucía. Ahora insisten en ello, pero como ocurría en la fábula del pastor y el lobo, ya es difícil que los ciudadanos nos lo traguemos. Hablan de 20.000 millones de euros para promocionar VPO y ayuda a las PIME. Espero que ya sepan de dónde los van a sacar porque, en estos momentos, me temo que los tendrán difíciles de conseguir. ¡Ah!, claro; nos olvidábamos de los impuestos. Ya nos lo anunciaron, pero como ya comenté en otra ocasión, es muy fácil de decirlo pero, me temo, que con el desgaste que están sufriendo Zapatero y su gobierno y los ratios de falta de confianza de los ciudadanos en él, la medida pueda resultar catastrófica para el PSOE. Por otra parte, ¿cómo exprimir más a toda una ciudadanía que ya sufre en sus carnes el desempleo; la precariedad laboral; la congelación de salarios; los agobios para cumplir sus obligaciones de pago y el encarecimiento de la cesta de la compra?.

Nos han vuelto a hablar de la supresión del Impuesto sobre el Patrimonio, una medida que ya, de hecho, hay muchas comunidades, como la madrileña, por ejemplo, que lo han suprimido. En cualquier caso, siendo bien recibida, debemos tener en cuenta que sólo beneficia a una determinada franja de la ciudadanía y no alivia la carga de las economías más débiles. Por otra parte, nada nuevo ni extraordinario por su, relativamente, exigua repercusión en las Arcas del Estado ( unos 1.800 millones de euros). Y comentemos lo de medidas para el fomento de alquileres. Tarde, muy tarde, se acuerdan los del Gobierno del problema de los morosos, de la impunidad de muchos inquilinos que se niegan a abandonar las viviendas y que, por fas o por nefas, mantienen al propietario sin poder disponer del piso, esperando unos trámites de desahucio engorrosos. Me parece bien un sistema arbitral pero… ¿para cuándo?, ¿ocurrirá como en la Ley de Dependencia, que todavía está en mantillas esperando que haya dinero para pagar? Y es que, muchas de las 24 medidas propuestas son de efectos a largo plazo por mor de su difícil desarrollo y, en muchos casos, ajenas por completo a paliar de una manera efectiva la actual crisis económica.

Este artículo, por su necesaria brevedad, no puede explayarse en todas las medidas propuestas, pero sí quiero hacer mención a lo de las energías alternativas. Nuestra dependencia del crudo y del gas natural difícilmente pueden remediarse durante muchos años, pensando que la vamos a sustituir con energías alternativas como no fuera, y esto no aparece en las propuestas gubernamentales, que se quisiera potenciar la energía procedente de las centrales nucleares. Recuerden los señores socialistas sus campañas en contra de este tipo de energía, la más limpia, la más económica y la de mejor rendimiento de todas las conocidas hasta este momento. Han permanecido durante años hablando de plantas depuradoras, de energía eólica y puede que hoy se esté pensando en aprovechar el oleaje marítimo; sin embargo, el resultado ha sido que se ha debido acudir a Francia para que nos venda su energía, producida en sus plantas atómicas, más cara, más dependiente de los franceses y procedente de una central nuclear que no está a más de cinco kilómetros de los Pirineos.

¿Hablar de cambio climático, ahora, cuando no sabemos si mañana vamos a poder trabajar? De cara a la galería estará muy bien; seguramente los de la farándula lo agradecerán y es posible que consigan arrancar alguna sonrisa de complicidad de estos para los que hablar de ello, criticar a los países industrializados y manifestarse por las calles reclamando la supresión de las nucleares y el empleo de combustibles; se ha convertido en su modus vivendi; pero nos querrán hacer creer que estamos en momentos de afirmar que la recesión galopante que padecemos o el encarecimiento de la cesta de la compra, tenga algo que ver con el calentamiento global. Por cierto, que no parece que esto sea tan cierto. No hace mucho pudimos ver unos informes científicos en los que se afirmaba que el planeta se había enfriado en un 0’75 %. En todo caso, hablemos en serio de lo que nos está preocupando hoy que, para los problemas de dentro de cincuenta años, ya estaremos a tiempo de ocuparnos.

Acabo con la mención a las trabas administrativas. ¡Y ahora se dan cuenta! Ad nauseam se les ha venido recordando a todos los gobiernos la necesidad de agilizar los trámites y rebajar las tasas, para la constitución de nuevas empresas. Precisamente, en este momento, cuando lo que está ocurriendo es que se están cerrando en cadena cientos de ellas, al Gobierno se le ocurre que sería conveniente dar facilidades para constituirlas. Yo me quedo, para terminar, con aquella sentencia de Montaigne: “Sería preciso quitar todo momento oportuno a la importunidad” ¡Les va al pelo!

Noticias relacionadas

Noticias que impactan...

O ya no

Marta Rovira, feminista, lenguaraz, embustera y manipuladora

"Hay un límite donde la tolerancia deja de ser virtud” B. Burke

Patriotismo vs. pasotismo

“Cuando la patria está en peligro no hay derechos para nadie, sino sólo deberes” E. von Wildenbruch

La retirada de Trump del acuerdo sobre cambio climático y el movimiento social que desencadenó

Falta de educación

El respeto, la educación y los buenos modales se están perdiendo en los adolescentes
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris