Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Contar por no callar   -   Sección:   Opinión

Valencia, la F-1 tapa la realidad

Rafa Esteve-Casanova
Rafa Esteve-Casanova
@rafaesteve
lunes, 11 de agosto de 2008, 12:41 h (CET)
El triunfalismo al que las autoridades “populares” tan acostumbrados tienen a los valencianos no les deja ver con objetividad la realidad de la política de grandes eventos que Rita Barberá y Francisco Camps están llevando a cabo magníficamente coreados por sus corifeos mediáticos. Muchos de mis paisanos están plenamente imbuidos en la idea de que somos lo mejorcito de España y que el resto de comunidades se mueren de pura envidia al ver nuestras grandes avenidas, nuestros faraónicos edificios y los megalómanos proyectos ideados por los que aquí mandan. “Xe, som els millors”, se dicen muchos valencianos mientras miran por encima del hombro a sus más cercanos vecinos que no tienen todo aquello de lo que ellos creen poder disfrutar sin importarles para nada que haya niños valencianos dando clases en barracones de madera y uralita, ancianos sin recibir las suficientes y merecidas atenciones y gentes durmiendo debajo de los puentes del antiguo cauce del río Turia ya que todo esto no se refleja en los informativos de ese NODO al servicio del Partido Popular en que se ha convertido la televisión autonómica valenciana, y lo que no se ve en la tele es inexistente.

Estos días toca sacar pecho y presumir de circuito urbano, de coches corriendo por las calles de la ciudad. Ya tenemos circuito de F.-1, como el Principado de Mónaco, pero nos falta una Carolina que presida las carreras ya que la Alcaldesa de la ciudad no da la talla para portada del Hola aunque sin buscar muy profundamente seguro que será posible encontrar algún símil de ese Alberto de Mónaco que tantos ríos de tinta a hecho correr o algún que otro “pirata” que emule a los primeros Grimaldi, en estas tierras todo es posible. Incluso que hace unos días la empresa Valmor Sports, creada por la Generalitat para gestionar las carreras de los bólidos, dijera que estaban totalmente vendidas las más de 112.000 entradas para las tribunas del circuito y que ahora aparezca la ciudad inundada de carteles que ofrecen entradas con una rebaja del 50 %.

Y es que el triunfalismo y ese “pensat i fet” tan valenciano no son buenos consejeros en los negocios. Los últimos grandes premios en Alemania y Hungría no se han caracterizado precisamente por haber llenado todas las localidades, Fernando Alonso que es el motor patriótico que mueve a los españoles a acudir a los circuitos lleva una temporada en la que ni tan siquiera huele el puesto más bajo del podio y si antes acudían a Montmeló cerca de 8.000 asturianos este año apenas fueron 1.500 los que se acercaron al circuito catalán, una pareja que acuda el fin de semana a presenciar las carreras necesita gastar un mínimo de 1.500 euros en su visita a Valencia donde tan sólo hay 22.000 plazas hoteleras cuando en una ciudad vacía en pleno Agosto las localidades en las tribunas son más de 112.000. Tomen todo esto, métanlo en una coctelera, agítenlo lo necesario y obtendrán el resultado de esas entradas que una semana antes de la celebración del gran premio se ofrecen a mitad de precio.

El Partido Popular siempre ha ocultado la realidad, unas veces escondiéndola detrás de la celebración de grandes eventos y otras tras las lonas de la vergüenza como hará en esta ocasión en la que para que los asistentes al Gran Premio de F-1 no vean la degradación del marinero barrio del Grao se taparán las naves y antiguas fábricas en ruina con grandes lonas de 20 metros de altura decoradas con fotografías de lugares emblemáticos del País Valenciano. Una vez más, y ya son muchas, los políticos valencianos ocultaran la realidad tanto a sus representados como a los visitantes que así podrán volver a sus lugares de origen cantando las excelencias de una ciudad de la que no han visto nada de nada, tan sólo lo que las autoridades les han dejado ver. Seremos sólo, una vez más, fachada y cartón piedra, al fin y al cabo una falla más.

Noticias relacionadas

Propia imagen

El derecho al honor y a la propia imagen es un derecho protegido por la Constitución

Salvar Cataluña ¿Voto útil para Ciudadanos?

Errores de apreciación del PP pueden acabar con un retorno a la situación previa a la aplicación del Artº 155

El mundo material es la escoria, el Más allá la realidad

El cuerpo del alma está constituido por una estructura de partículas

La epidemia de la desesperación

Un pueblo desesperado es un pueblo sin futuro

Cataluña sigue en la cuerda floja. El separatismo sigue vivo

Seguimos pensando que la situación catalana está muy lejos de solucionarse
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris