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Inquietudes Olímpicas
Daniel Sanabria
Los Juegos Olímpicos de 2008 empezarán el día 8 del mes 8 a las 8:08 de la tarde, hora local. Sin tener un máster en la Universidad de Oxford se puede deducir que el número 8 es el de la suerte para los chinos. Y éstos, que tienen un plus de superstición sobre el resto de los humanos, lo han querido llevar al máximo extremo. Pero a lo que he venido hoy no es a hablar de esto, sino a presentar mis inquietudes de cara a los Juegos.
Y la inquietud más grande la tengo en la prueba de los 100 metros masculinos, una de las más emblemáticas de la historia de los Juegos Olímpicos. La explosión de Usain Bolt el pasado mes de junio ha trastocado los planes de los que esperaban ver un mano a mano entre Tyson Gay y Asafa Powell. De hecho, me mojo y apuesto por Bolt para el oro, aunque Tyson Gay marcó 9,68 hace unas semanas pero no se pudo oficializar como plusmarca por exceder el viento la velocidad permitida. Estará reñido.
Menos inquietud me supone el tenis, donde con Rafa Nadal a escasos días de ser el mejor del mundo oficialmente (porque extraoficialmente lo es desde hace tiempo), España tiene asegurada una medalla. El mallorquín ha puesto el listón tan altísimo esta temporada que todo lo que no sea la medalla de oro nos va a saber a decepción, aunque Nadal lleva años demostrándonos que esa palabra no está en su diccionario. Que siga.
El baloncesto va a ser otro de los deportes estrella gracias a los ‘Golden Boys’ Campeones del Mundo en 2006, aunque en el deporte de la canasta si los americanos se lo toman en serio no tienen rival. Es así. En cualquier caso, la medalla parece casi una obligación para la ‘Quinta de Gasol’, otros que en los últimos años han puesto el listón casi tan alto como Nadal, y que ahora lo “pagan” con la presión de traerse una medalla sí o sí.
Muchas de mis esperanzas también están depositadas en el triatlón, donde espero mucho de Javier Gómez Noya, que le guste o no, es uno de los favoritos. Paquillo en los 20 kilómetros marcha también tendrá medio país pendiente de él, y más después de batir el récord de los 10 kilómetros. Y por último, mi apuesta personal: Mario Pestano, lanzador de disco con el que tuve la oportunidad de coincidir recientemente, y que se va a traer una medalla colgada de su amplio cuello. Mucha suerte muchachos.
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