Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Contar por no callar   -   Sección:   Opinión

Hipocresía cardenalicia

Rafa Esteve-Casanova
Rafa Esteve-Casanova
@rafaesteve
domingo, 3 de agosto de 2008, 21:23 h (CET)
Los Presidentes del Gobierno y de la Conferencia Episcopal se han reunido en la Moncloa en un intento de aplacar las revueltas aguas de las relaciones Iglesia-Estado. Rouco y Zapatero hasta hace unas semanas se miraban a cara de perro debido a los improperios, insidias y desaforados ataques que el morador de Moncloa tuvo que aguantar la pasada legislatura alentados y ovacionados desde los asotanados púlpitos eclesiales y sus voceros mediáticos. Durante cuatro años la Iglesia española se alineó en las filas de la reacción y alentó manifestaciones, griteríos callejeros y ataques verbales contra el legítimo Gobierno de la nación elegido democráticamente por los españoles. Los monseñores llevan siglos afincados en una institución donde la democracia suele brillar por su ausencia, allí se sigue discriminado a las mujeres y los cargos son elegidos desde la cúpula, en la cima de la cual, no lo olvidemos, está el mismo Espíritu Santo. Durante años vivieron disfrutando de las prebendas que el dictador Franco les otorgaba como merced por pasearle bajo palio en iglesias y catedrales. La espada y la cruz fueron fieles aliados durante años y, un buen día, de repente ven en peligro todo aquel trato de favor que les fue otorgado por el general rebelde y encuentran un culpable de todos sus posibles males en los militantes y votantes del puño y la rosa a los que hace unos días la revista “Alfa y Omega”, voz oficial del Arzobispado madrileño, calificaba de “incautos”.

Treinta años de Constitución democrática han servido de bien poco para encauzar las relaciones Iglesia-Estado. Ningún gobierno ha tenido el valor de reformar estas relaciones y de poner en su sitio a los monseñores, los de derechas por estar a gusto con lo existente y los socialdemócratas por miedo y por no meterse en berenjenales. Unos y otros han hecho caso omiso a las voces que reclaman un país laico y sin intromisiones eclesiales en la vida política. Y los obispos y cardenales, vigilantes de las más puras esencias, han enseñado las uñas al Gobierno durante los últimos cuatro años cuando han estimado ver peligrar sus prebendas al tiempo que arrimaban el ascua a su sardina, sardina representada por la política retrograda y reaccionaria llevada adelante por Mariano Rajoy y sus conmilitones durante la anterior legislatura.

Rajoy perdió las elecciones pese a pasar cuatro años vaticinando toda clase de desgracias para el solar patrio: desde la desaparición de la familia hasta la entrega de Navarra a las huestes etarras pasando por la desmembración de España por culpa de los nacionalistas periféricos. Nada de esto ocurrió ni le sirvió para tener más votos que los socialdemócratas y ahora, parece, sólo parece, que quiere cambiar su talante presentando una cara más dialogante ante el Gobierno. Este cambio de giro en la política popular puede llevar a los monseñores a plantearse una nueva estrategia ya que si Rajoy va por el camino del dialogo y los pactos ellos se quedan compuestos y sin novia- lean novia como una metáfora- y abocados a un cambio de estrategia a la hora de presentar sus reivindicaciones al Gobierno.

Durante la visita de Rouco Varela a Moncloa se repitieron las buenas caras, las maneras sibilinas de la curia, el doble juego y, tal vez, la hipocresía purpurada. Los representantes eclesiales predican aquello de “que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha” y Rouco Varela en esta ocasión ha llevado esta máxima a sus máximos extremos ya que mientras, después de la visita, en nota de prensa expresaba que “la Iglesia promueve el respeto a la legitima autoridad del Estado” unos días antes y para calentar el ambiente de la entrevista la revista “Alfa y Omega”, vocera del mismo Rouco, publicaba a modo de editorial un artículo en que se exhortaba a Zapatero y su Gobierno a “pedir excusas, arrepentirse y prometer que no volverían a negociar con ETA” y a explicar “ya de paso, que pasó de verdad el 11-M”. Esta es la verdadera cara de la Iglesia, de frente dicen una cosa y cuando les vuelves la espalda ya defienden lo contrario.

Ahora la pelota está en el tejado de las futuras relaciones entre un estamento y otro, pero de momento Rouco ya ha salido ganando pues ha conseguido de Zapatero la promesa de que durante la visita del Papa en el año 2011 el Gobierno se hará cargo de toda la logística de la misma. Una vez más los impuestos de todos servirán para pagar los caprichos de una parte. Cuando hace dos años el Papa acudió a Valencia muchos balcones se llenaron con carteles donde se decía “Yo no te espero”, el Gobierno valenciano todavía no ha dicho cuanto costó aquella visita, ni lo dirá. Dentro de tres años tendremos que volver a sacar a los balcones nuestra repulsa a una visita que deberían costear los fieles de la Iglesia y no todos los españoles. Las buenas maneras de Rouco y el miedo de Zapatero a perder votos por su derecha han dado ya un buen mordisco a los presupuestos del año 2011 en los que algunos millones de euros se destinarán a la visita papal en detrimento de otras necesidades sociales más perentorias. El cardenal con su mano derecha recoge los beneficios mientras con la izquierda enciende los micrófonos de la COPE desde donde se sigue insultando a todo lo que no huela a chupacirios y meapilas.

Noticias relacionadas

Noticias que impactan...

O ya no

Marta Rovira, feminista, lenguaraz, embustera y manipuladora

"Hay un límite donde la tolerancia deja de ser virtud” B. Burke

Patriotismo vs. pasotismo

“Cuando la patria está en peligro no hay derechos para nadie, sino sólo deberes” E. von Wildenbruch

La retirada de Trump del acuerdo sobre cambio climático y el movimiento social que desencadenó

Falta de educación

El respeto, la educación y los buenos modales se están perdiendo en los adolescentes
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris