Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Ciudadana Jane   -   Sección:   Opinión

¿Qué es la derecha hoy?

Ana Morilla
Ana Morilla
viernes, 18 de julio de 2008, 21:14 h (CET)
Tras el artículo de la semana pasada “¿Qué es la izquierda hoy?”He querido convocar a la reflexión sobre qué es la derecha a alguien que me consta librepensador y que, sin definirse de derechas, se incardina claramente y con pasión en su espacio. He aquí su visión:

¨¿De dónde vendrán? ¨ Alfonso Guerra, decano de los congresistas españoles.
¨Cien gaviotas, ¿ dónde irán?¨ Duncan Dhu, grupo de pop donostiarra.

Pese al generoso préstamo sin retorno de algunos principios- tras la caída del muro, el adversario los necesitaba más- la derecha conserva valores que algunos ciudadanos aún le reconocen como propios. Circunscribiéndonos a España, podrían ser éstos:

- Mayor eficacia en la gestión de recursos (erivadas: menores restricciones ideológicas para tomar decisiones, liberalización, competencia, privatizaciones, desafío a sindicatos, ortodoxia económica, liberalizaciones, firmeza para controlar precios o para contener déficit público).

- Menor peso del estado en la economía (derivadas: rebaja de impuestos, menor afán regulatorio, menores servicios, incentivo a la iniciativa privada. Principio de subsidiariedad. Autorregulación privada)

- Menor peso del estado en la sociedad. (derivadas: libertad individual, menor reglamentismo, menores subvenciones, el estado no otorga derecho disfrutar del paisaje, ni tiene competencias sobre el tiempo libre…)

- Prioridad en la creación de riqueza sobre los criterios de su reparto equitativo (derivadas: ¨la mejor política social es la creación de empleo¨, y su correlativo ¨la mejor subida de rentas es la contención de la inflación¨ fomento emprendedores, de la actividad económica privada y de los mercados).

- Menor tolerancia con los desórdenes públicos (derivadas: seguridad, terrorismo, posición frente a inmigración descontrolada).

- Defensa de valores religiosos católicos en un estado aconfesional que propende al laicismo (derivadas: educación, aborto, papel de la iglesia, matrimonios homosexuales, inmigración).

- Defensa de la unidad nacional- estatal, tras las renovaciones estatutarias- (derivadas: posición en nacionalismos, lenguas, competencias autonómicas, estatutos).

- Prioridad del pragmatismo en relaciones exteriores sobre enfoques multilaterales, multiculturales o simplemente buenistas (Europa, Alianza civilizaciones, Cooperación, ONGs, relaciones trasatlánticas).

Es un hecho que las fronteras ideológicas hoy son, en España, más borrosas que nunca. Por supuesto que a quien gobierna le interesa decir lo contrario, no en vano lo hace gracias al respaldo sociológico de un país que se siente de izquierdas simplemente por repudiar el franquismo. Pero decididamente, la dictadura de la que no abominamos proviene de una combinación de campanas de Gauss y de tubos catódicos cuyo resultado es la telecracia. Un régimen político con un funcionamiento tan sencillo como pulsar el botón de on y esperar a ver el share, aunque una parte importante de la derecha -deben ser más de radio- aún no lo haya asimilado.

La izquierda ha sido hábil y pródiga en la administración de matices en función del auditorio del día. Ha logrado achicar en su favor el espacio del centro y no contenta con una dialéctica reformulada derecha versus progresismo centrista ha añadido el calificativo de ¨extrema¨ a la primera para enviarla, entre jaleos y aclamaciones, al otro lado del cordón sanitario. Con tanto éxito que casi la mitad del electorado limitaría el seductor conjunto de valores de la derecha a la anacrónica defensa de la invasión de Irak, a una profesión de simpatía no menos excéntrica hacia personajes de modernidad tan descriptible como la encarnada por Rouco Varela, y a una también extemporánea inquina dedicada a una buena parte del electorado, como la conformada por homosexuales o residentes en Euskadi y Cataluña (aprox un 30% de los votantes en números gruesos ).

En efecto, pasen y vean. Dejar de fumar es de izquierdas; eliminar el impuesto del patrimonio es de izquierdas; aumentar la imposición indirecta, y reducir la progresividad es… progresista; rebajar el gravamen de las rentas del capital por debajo de debajo de las del trabajo ( 18% vs 43% ) es de rentistas de izquierdas; la nueva sensibililidad hacia los privilegios medievales en contra de la igualdad de derechos de los ciudadanos del estado es ahora también de izquierdas, como los valores ecológicos que nacen en la fisiocracia conservadora francesa o como promover un sistema educativo de poca calidad y elevado fracaso escolar que mina la igualdad de oportunidades. También son rasgos esenciales de la izquierda el impulso a la incorporación de la mujer al mercado laboral o la promoción del respeto a la opción sexual, inscrita en el más puro ejercicio de los derechos individuales. No hay más que ver ejemplos históricos. Aún hay más: la izquierda catalana considera un valor ideológico distintivo protestar por la ¨solidaridad territorial¨ … y no olviden que consumir, también es de izquierdas, aunque si la admonición va dirigida a los mandos del partido ello no constituya ninguna novedad.

Pobres son los réditos obtenidos por la derecha abrazando valores tradicionalmente, estos sí, de izquierdas como la igualdad de derechos entre españoles, la defensa del idioma común, o un modelo educativo- confesionalidad al margen- generador de mejores oportunidades para las familias sin presupuestos para formación extraescolar.

Que no se engañe nadie. En tiempos de visibilidades lésbicas, trenes de altas prestaciones, aulas de bienvenida, alianzas de civilizaciones, traslados reversibles y puntuales de recursos hídricos y desaceleraciones severas de la actividad internacional, donde menos aún ha ganado la derecha es en la reivindicación de la semántica. Para eso está la RAE, hombre. En telecracia hay que sonreir y cuanto menos se diga, menos votarán en contra. Ésa es, se admiten apuestas, la carta de navegación de la gran travesía de la derecha al centro. Ya lo verán...por la tele, claro.

Noticias relacionadas

Qué explicaría la visita de Xi Jinping a Panamá

Panamá no constituye ejemplo de gran o mediana potencia

¿A quién voto en las próximas elecciones andaluzas?

Los socialistas han gobernado en Andalucía desde 1982 sin interrupción y no hemos salido del vagón de cola

Macron y Mohammed 6 en tren de alta velocidad

Mientras otros países del Magreb se resisten a la modernidad, Marruecos se suma a la carrera espacial y viaja en trenes de alta velocidad

¿Hacia un Brexit traumático?

La irrupción de fuerzas centrífugas consiguió la victoria inesperada

Interior del Ministro de Interior

​Desayuno de Europa Press con el ministro de Interior Grande-Marlaska en el hotel Hesperia de Madrid. Llegué con adelanto y atendí el WhatsApp: “¡Vaya espectáculo!.
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris