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Etiquetas:   Cristianismo originario   -   Sección:   Opinión

Alimentación y subvenciones estatales

María José Navarro
Vida Universal
viernes, 11 de julio de 2008, 09:01 h (CET)
Claus Leitzmann cientifico alemán experto en alimentación, dijo sobre el consumo de carne y la salud": "Aún tomamos la mayor parte de nuestros alimentos en forma de productos de origen animal, como leche, carne, queso, pescado y huevos, lo que está desplazando a los alimentos vegetales que deberían estar colocados en el punto central. Con ésto se reduciría el contenido calórico de la alimentación". Bien es sábido que los alimentos de origen animal contienen sustancias inadecuadas: el colesterol se halla sólo en los alimentos animales y los ácidos grasos saturados predominantemente también.

No necesitaríamos en nuestra forma de vida la carne. Un ejemplo lo tenemos en algunos países asiáticos donde se vive de forma vegetariana desde hace generaciones, disfrutando de muy buena salud. Recientes estudios demuestran que los vegatarianos tienen mejores parámetros de salud. Rara vez tienen sobrepeso o un alto nivel de colesterol, la tensión arterial es de valores normales, el hígado funciona mejor, en general los vegetarianos están más sanos. Desde un punto de vista cientifico la carne es insana y habría que evitarla en lo posible. ¿Por qué entonces en hospitales, residencias para la tercera edad o escuelas aún se contempla la dieta cárnica como la dieta normal?

Si vemos cualquier piramide alimentaria recomendada por médicos y nutricionistas descubrimos que los alimentos más consumidos deberían ser los cereales, seguido de frutas y verduras, y sólo muy arriba se encuentran las grasas, carnes, huevos, leche y sus derivados. Si miramos otra pirámide esta vez la de las subvenciones del Estado a la alimentación, descubrimos que son los productos de origen animal los que cuentan con mayor subvención estatal, mientras que frutas y verduras obtienen menores subvenciones. Lo que no deja de ser paradójico puesto que se financian alimentos que no son saludables con esto el Estado se causa a sí mismo en parte un buen numero de problemas, ya que luego a través del enorme gasto de la Seguridad Social tendrá que curar aquellas enfermedades contraidas por una mala alimentación. ¿No sería acaso mejor y más economico prevenir que curar?

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