Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Con el telar a cuestas   -   Sección:   Opinión

Espero que esta mañana te hayas levantado como nueva, Tina

Ángel Sáez
Ángel Sáez
jueves, 10 de julio de 2008, 09:13 h (CET)
Mi vida:

Espero que esta mañana, tras haber permanecido ocho horas largas decúbito supino en la cama y haber dormido (acaso alguna menos de) las mismas a pierna suelta, te hayas levantado como nueva, Tina.

Lamento que anoche te acostaras cansada. Permíteme que te confiese que me agradará un montón (y que te confirme que me alegrará otro –si no son más-) saber que el adjetivo o participio mentado ha perdido la consonante nasal, quiero decir, que estás felizmente casada conmigo. Es lo que más deseo ahora, de veras. Asimismo, anhelo con toda mi alma que llegue el primer día del mes de agosto y ambos ratifiquemos nuestras iniciales, mutuas y respectivas apreciaciones e intuiciones.

Pues celebro que lleves a buen puerto lo que ansío. Verte desde diferentes ángulos, desde distintas panorámicas o diversas perspectivas posibles. Tengo ganas de poder disfrutarte desde la variedad (donde, según se cuenta, dice o rumorea por doquier, está, estriba o reside el gusto).

Por supuesto que puedes ser coqueta (y hasta debes, si ése es tu deseo). Entre otras razones de peso, por ésta, porque, en el futuro más próximo, me petará un rimero (o más) que lo seas, o sea, que seas lo que desees.

Te agradezco, con antelación, los alfajores (los traigas o no). No obstante, como te consta, quien quiero que acuda sin falta a Roma eres tú, la razón de mis días más dichosos en este valle de lágrimas desde... hace ya tanto tiempo que no sabría decir, a ciencia cierta, concreta y correcta, el “cuándo” exacto.

Me gustan la verónica, la revolera y la larga cambiada que has dado en el mismo párrafo. De la tristeza de no estar conmigo has pasado a la alegría de poder compartirlo todo con tu feliz Félix. ¡Bien! ¡Así se hace!

Puedes estar segura de que te tengo abrazada casi de continuo. Sólo te suelto algunos ratos para que ambos podamos respirar mejor, a pleno pulmón.

A mí me encantará que me pidas hacer el Amor, si te apetece (y que me hagas esporádicos comentarios subidos de tono, si te salen –a mí, ya estás enterada, los susodichos me brotan asidua y espontáneamente-); esto es, que no tenga que ser el menda (lerenda) el que te lo proponga o solicite siempre.

Lamento la odisea que padeciste ayer (agravada por la fiebre).

Ciertamente, no debe resultar de buen gusto comprobar cómo uno de los nietos de una/o (se apellide ésta/e Unamuno u Otramotro) es tratado por lo que no es. Entiendo perfectamente tu enfado. Y la encantada (más bien, espantosa, horrorosa) resignación de ciertos padres. ¡Qué pena! Es preciso, necesario e inexcusable formar, pero, previamente, conviene formar a los formadores. Porque, si no, lo que se produce es lo contrario de lo que se persigue. Es importante aprender a enseñar, pero no lo es menos enseñar a aprender a aprender, que no es un mero juego de palabras, aunque así lo parezca a primera o simple vista.

¡Cuántas anécdotas me vas a contar de tercero, Tina! Tengo ganas de escuchártelas narrar, hasta con pelos y señales (en sus mínimos detalles o menudencias).

No te puedes hacer una idea (ni siquiera aproximada) de lo que voy a disfrutar quintaesenciando (ya se me hace la boca agua) tus nuevas instantáneas.

Será que estoy profundamente enamorado de ti, Tina, y que quiero que seas mi esposa cuanto antes (cada día que pasa estoy más seguro de ello, de que ansío que me trates como el marido que deseo ser en tus brazos a toda costa). He saboreado cada una de las seis fotos que me has mandado, pues a cada una le he sacado sus quilates, que todas tienen, por supuesto. Si me dieran a elegir, escogería y/o me quedaría con las que acaso tú reputes o tengas por más feas, pero a mí me gustan más, porque, en ellas, tus sonrisas son esplendentes. Puedes remitirme otras tantas. Cada día me parecerás más bella. Hasta que llegue agosto, voy a poder ponerme las botas viéndote, mirándote, admirándote. Para eso las quiero. Cuando los otros usuarios de los ordenadores del Centro Cívico “Lourdes” no me ven, te lanzo o envío besitos.

No sabes lo feliz que me has hecho. Y más, teniendo en cuenta que he estado penando, preocupado, porque ni me habías mandado un SMS, ni me habías escrito nada hasta las 18.45, que me he acercado al cíber-café “Praga”. Antes de entrar en el mismo, a las 19.07 te he remitido un SMS, pero ya está todo arreglado, menos tu fiebre, claro. Descansa y duerme.

Hoy todavía te quiere más (la obviedad es manifiesta) que ayer, pero menos que mañana, tu

Félix Unamuno.

Noticias relacionadas

Los patinetes de nuestra niñez hoy artefactos motrices de mayores

Un inesperado giro del medio de transporte urbano, que ha cogido con el pie cambiado a los ayuntamientos de las grandes ciudades

Mohamed VI. Liderazgo positivo en el Magreb

Un liderazgo positivo pone a Marruecos al frente de la modernidad, la tolerancia religiosa y el pluralismo en su región

Octogenaria Paca y nonagenaria Ida

La Aguirre octogenaria lee con calma en el escenario. La Vitale vitalista, todavía se queda hasta altas horas de la noche escribiendo

Enrarecido ambiente

Estoy convencido de que es precisa la salida de "cum fraude" del Gobierno para empezar a ver la luz

Política idealista y realista

G. Seisdedos, Valladolid
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris