Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

El telón coloreado de un PSOE en decadencia

Miguel Massanet
Miguel Massanet
jueves, 10 de julio de 2008, 09:13 h (CET)
Mientras el PSOE se refocila en su propia autocomplacencia, sumergido en uno de estos costosos, innecesarios y endogámicos congresos, donde el líder recibe de sus compañeros de filas, especialmente de aquellos que necesitan de él para su supervivencia dentro de la maquinaria del partido; su dosis especial de incienso y peloteo, el alimento espiritual que precisa para su ego, que le deberá servir para autoconvencerse de que se merece el puesto que ocupa; hete aquí que, en España, vamos de Herodes a Pilatos, dando bandazos y viéndonos abocados a una recesión que parece inevitable, sin que tengamos el consuelo de que el Gobierno nos inspire la confianza necesaria para enfrentarnos a ella y, sin que, la misma oposición, nos preste un agarradero de esperanza que nos permita confiarle nuestras cuitas.

En tanto el PSOE nos muestra su verdadera faz, aquella que nos ha enmascarado con buenas palabras durante sus anteriores años de gobierno; cuando, complacientemente, se nos anuncia que el Estado será quien, “para beneficiarnos y permitirnos morir con dignidad” –como si, hasta ahora, fuera preciso perderla para morirse o, como si existiese una necesidad perentoria de reglamentar la forma en la uno debe despedirse de la vida – dando por seguro que, en última instancia, siempre será el moribundo quien podrá decidir el modo en que prefiere expirar; a alguno se nos podría ocurrir pensar que, quizá, haya asuntos que requieren un tratamiento más urgente. Porque, veamos si nos aclaramos. El enfermo terminal poco puede hacer, en el estado comatoso en el que se encuentra, para decidir con la suficiente lucidez como prefiere morir, lo que traspasa el derecho de arbitrar la situación a los médicos (vade retro Satanás) o a algún deudo. Si debe fiarse de los primeros, como le toque un imitador del doctor Montes va servido y, si es el familiar quien tenga que decidir, puede que suceda una de dos cosas: o que el moribundo tenga fortuna, en cuyo caso es probable que el heredero no le haga ascos a desembarazarse de él para heredar o, si no la tiene, pues no hay duda de que es buena solución el desembarazarse del enfermo para no cargar con el muermo de cuidarlo, sin las perspectivas de una buena recompensa. Mal asunto, en verdad, para los enfermos, que lo tienen crudo, se mire como se mire. En cuanto al. mal denominado. “testamento vital”, porque de vital no tiene nada, ya está inventado y por consiguiente nada hay que añadir si no es que se quiere hacer demagogia con el tema.

Tendremos tiempo para comentar otras “perlas” de este 37º Congreso socialista, como puedan ser el tema de la lengua o el aborto o la potenciación del Estatut. Pero, a primera vista, nos llama la atención la forma expresa y clara, utilizada por ZP para apoyar, al parecer sin fisuras, el modelo catalán de “inmersión lingüística. Hasta ahora los socialistas habían evitado pronunciarse categóricamente en esta materia, limitándose a tirar pelotas fuera cuando, desde el PP, se los acusaba de colaborar en la postergación, si no, prohibición de la lengua castellana en diversas comunidades. Siempre se negaba la mayor, es decir se insistía machaconamente en decir que no era cierto que no se pudiera escolarizar en castellano y que todo se reducía a la manía del PP de crispar la situación. Ahora parece ser que lo que pretenden es achacar, a los que formulan tales acusaciones, de no querer la buena convivencia entre comunidades y que parece lógico que se prime a las lenguas vernáculas sobre el idioma oficial de la nación. Y uno, extrañado y confuso, llega a la conclusión de que este es uno de los primeros efectos perversos del cambio de política del PP. Sí señores. El señor Rajoy y su nuevo equipo de gobierno anunciaron y se han apresurado a poner en práctica esto tan sutil como es “el acercamiento a los nacionalistas”. Al principio el propio Zapatero se quedó descolocado, pero no ha tardado en reaccionar. No puede consentir que el PP le gane la baza de Catalunya y, como era previsiblde que sucediera cuando la derecha se escora a la izquierda, ha movido ficha en dos sentidos, ambos fatales para España. El primero, darles más carnaza a los nacionalistas para que no piquen el escuálido cebo que les ofrece Rajoy al intentar poner a la cabeza del PPC a una de sus catalanistas de plantilla. Para evitar deserciones, el señor ZP ha jugado otra vez con habilidad sus triunfos y ha profundizado en las concesiones a los catalanes: tu les das unas migas yo les entrego un solomillo. El segundo, igualmente peligroso para la estabilidad del país, es inclinar todavía más a la izquierda al PSOE. No hay duda de que el posicionamiento anticlerical que parece que se está larvando en este congreso, junto a una mayor permisividad en el tema del aborto y la vuelta a la carga con el tema de la crispación que le atribuyen al partido de la oposición, son cargas de profundidad a la nueva estrategia del PP que, de nuevo, se va a encontrar en la posición incómoda de tener que escoger entre “centrarse más” lo que parece más bien algo utópico o se verá obligado a regresar a sus cuarteles de invierno, o sea, recuperar sus posturas previas a las elecciones de las que nunca hubiera debido renunciar. Una situación a todas luces alucinante.

Pero, ante todo y como finalidad principal, este Congreso tiene un objetivo inmediato: ocultar o intentar camuflar a los ciudadanos el gran desastre económico que la inopia, la impericia y pasividad del Ejecutivo han permitido que cayera sobre España. El Gobierno socialista está inerme ante la crisis, ya recesión, por la que estamos atravesando y sabe, positivamente, que está perdiendo apoyo desde las clases bajas, las que más están sufriendo los efectos de la mala racha económica. Las perspectivas no son para tirar cohetes y barruntan que es muy probable que, en pocos meses, estas medidas paliativas (basadas en subvencionar todo lo subvencionable) no van a bastar o no van a poder mantenerse si es cierto, como es lógico que lo sea, que los ingresos del Estado por impuestos están descendiendo a causa de la mala situación de las empresas, el desplome de las exportaciones y el aumento progresivo e implacable del paro. Saben que una masa descontenta, como ya pronosticamos desde estos artículos, puede ser el fin de su permanencia en el poder y, por ello, luchan denodadamente por retrasar el momento en que se vean obligados a apretarse el cinturón y reconocer que no son capaces de atinar con el remedio que necesita nuestra maltrecha economía. Entonces será el momento del “llanto y el crujir de dientes” ( Mateo 25,41), en cuyo caso es posible que no les haya servido para nada el haber convertido a España en un estado federal; el ser responsables de la masacre de cientos de miles de seres inocentes o el que España sea la Babel de Europa. Basta, como dice el proverbio chino, sentarse a la puerta de la casa y esperar pacientemente a que el cadáver de tu enemigo pase ante ella.

Noticias relacionadas

Gobernantes y gobernados

De la adicción a los sobornos, a la adhesión de los enfrentamientos: ¡Váyanse al destierro ya los guerrilleros!

Borrell en retirada o táctica del PSOE

Pátina de sensatez capaz de equilibrar unos nombramientos en su momento tomados como extravagancias

Plagscan desmiente a la Moncloa y R.Mª.Mateo censura la TV1

Un gobierno enfocado únicamente a conseguir mantenerse en el poder

Inexorable Fin de la Farsa del “Sahara Occidental”

En 1975 un pueblo desarmado derrotó al último aliado de Hitler y Mussolini que seguía delirando tres décadas después de la disolución del Eje

Respeto a la Presidencia del Gobierno

'Avanzamos' como eslogan de bienvenida
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris