Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

¿Es esto democracia?

Mario López (Madrid)
Mario López
lunes, 7 de julio de 2008, 01:15 h (CET)
Llevo demasiados años observando cómo se ha oficializado en todos los países del primer mundo un concepto extraordinariamente perverso de democracia surgido de la identificación de ésta con el régimen de libertades. Porque se nos hace creer que vivimos en el más libre de los mundos, aunque esto no sea en absoluto cierto. En cualquier caso, el escrupuloso respeto de las libertades es condición necesaria, pero no suficiente, para que un régimen político pueda ser considerado democrático. Una democracia viene definida por la división de poderes, el respeto a las libertades, la garantía de los derechos fundamentales de los ciudadanos y la absoluta intolerancia frente a la especulación y la corrupción. Si parte de estas condiciones no se dan, no podemos hablar de democracia.

Hoy en día, en nuestro país y en la totalidad de los países de nuestro entorno, las libertades viven en precario, sometidas a grupos de presión mediáticos, al ventajismo de sectores de la ciudadanía que disponen de información privilegiada y a la falta de transparencia en la mayoría de los procesos administrativos y judiciales. La división de poderes está continuamente burlada por los intereses de los poderosos, como se acaba de ver con Berlusconi. Los derechos fundamentales de los ciudadanos están lejos de ser respetados; la vivienda, el trabajo y el poder adquisitivo están al albur de un mercado dirigido por especuladores, fuera del control de los gobiernos elegidos democráticamente. Lejos de mostrarse rotundamente intolerantes frente a la especulación y la corrupción, los gobiernos de nuestros países las amparan; las Bolsas, la Banca y los paraísos fiscales son buena prueba de ello.

En definitiva, estamos muy lejos de disfrutar de una democracia real. En estos momentos cruciales en los que se está abordando la construcción de Europa como una única entidad jurídica que nos va a englobar a todos los ciudadanos que en la actualidad formamos parte de la Unión Europea, es cuando deberíamos hacer el mayor de los esfuerzos para conseguir que lo que de momento es una sarcástica caricatura de democracia llegue a ser una democracia real. La empresa es casi imposible, pero la alternativa es condenar a la humanidad a la esclavitud por los siglos de los siglos. Y, la verdad, aquí nadie mueve un dedo.

Noticias relacionadas

Una muralla para aislar el desierto del Sahara

Intelectuales de todo el mundo analizarán en Marruecos el problema de la inmigración que causa insomnio y desacuerdos en Europa

El discurso de la payasada

Cuatro artículos que me han ayudado a encontrar la mía

Heráclito

Es un filósofo presocrático que ha especulado acerca del mundo y de la realidad humana

Trapisondas políticas, separatismo, comunismo bolivariano

Una mayoría ciudadana irritada

Prejuicios contra las personas

Es una malévola tendencia, favorecemos los prejuicios y protestamos contra sus penosas consecuencias
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris