Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Año paulino

Keka Lorenzo (Salamanca)
Redacción
viernes, 4 de julio de 2008, 01:05 h (CET)
Pablo de Tarso, ¿qué cristiano no lo conoce? Es célebre por sus epístolas y por su conversión al caerse del caballo, algo que ha quedado de dichillo en el lenguaje coloquial. En este año jubilar paulino, Monseñor Munilla le dedica un artículo (Pablo elconverso. www.enticonfio.org) y nos habla de este gran Apóstol, que, después de Bernabé, fue el primero en darse cuenta de que el Evangelio de Jesús no era sólo para los judíos.

Pablo, el converso (Inicio del Año Paulino)
"En la solemnidad de San Pedro y San Pablo de este año 2008, iniciamos el Jubileo del Año Paulino, que concluirá en la misma fecha de 2009. Se cumplen, nada menos que dos mil años del nacimiento de Saulo de Tarso, lo que supone una ocasión inmejorable para acercarnos a este "decimotercer apóstol", tal y como ha sido designado en la tradición de la Iglesia. Hoy vamos a centramos en el primer paso determinante de San Pablo, su "conversión", proponiéndola como ideal de imitación en este Año Jubilar Paulino.

Es posible "dar la vuelta"
San Pablo dio un vuelco total a su vida. Pasó de perseguir ferozmente al cristianismo, a ser un enamorado de Jesús y un apóstol incansable de la Iglesia. Aquella transformación de Saulo ha pasado a ser el prototipo de la conversión cristiana, si bien es cierto que no todas las conversiones son tan espectaculares, ni repentinas. Las hay mucho más discretas y paulatinas, sin que por ello dejen de ser igualmente profundas y eficaces.

Pero lo que está hoy en juego no es tanto el "formato" de la conversión, como la misma posibilidad de la conversión. En el ambiente cultural en el que vivimos, es fácil escuchar la apreciación de que "le han comido el coco" a una persona que ha experimentado una conversión religiosa. Curiosamente, nadie se plantea que antes de su conversión pudiera haber tenido "comido el coco". Y, sin embargo, es incuestionable que la propuesta del Evangelio, lejos de engañar a nadie, se presenta siempre con toda claridad y transparencia, mientras que las tentaciones de Satanás, nos seducen desde el engaño. ¿Se le puede proponer al hombre de nuestros días el ideal de la conversión? ¿Es esto posible, hoy? ¿Puede un joven romper, como lo hizo San Pablo, con un ambiente tan materialista y alejado de Dios, para volverse radicalmente a Cristo? Me permito dar unas pistas para nuestra conversión personal:

Pasión por la verdad
Saulo, "el azote de los cristianos", cruel perseguidor de aquellos primeros seguidores de Cristo, a quienes hizo sufrir hasta el extremo, era un luchador apasionado por la verdad. No fue una persona indiferente ante el mundo que le rodeaba, y probablemente, ésta sea una de las claves de su conversión.

Decía la Madre Teresa de Calcuta que "el mayor pecado en nuestros días es la indiferencia"; y ésta es la causa principal de la dificultad para la conversión. El libro del Apocalipsis lo expresa con palabras contundentes: "Conozco tu conducta: no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Ahora bien, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, voy a vomitarte de mi boca". (Ap 3, 15-16)

Caer del caballo
Según la tradición, Saulo cayó del caballo cuando Jesús le salió al encuentro, camino de Damasco. Así se le representa en tantas obras de arte. Nosotros hemos pasado a utilizar la expresión "caer del caballo" para referirnos a las circunstancias de las que Dios se vale para salir a nuestro encuentro.

En ocasiones, Dios se sirve simplemente de una peregrinación, de una Eucaristía celebrada con particular devoción, de un retiro… ¡Cuántas personas han tenido su primera conversión en los Ejercicios Espirituales ignacianos, a los que habían acudido sin especial motivación, invitados por un conocido! ¡Cuántos jóvenes han podido encontrarse con Dios gracias a las Jornadas Mundiales de la Juventud puestas en marcha por Juan Pablo II, a las que fueron, quizás, por mera curiosidad!

Dios tiene también otras muchas formas de hacernos "caer del caballo": la muerte de un ser querido, el nacimiento de un hijo, un desengaño amoroso, un examen suspendido, una experiencia personal de aproximación a los pobres… Son muchas las mediaciones que Dios pone en juego para desinstalarnos de nuestras falsas seguridades, y abrirnos a Él como "fuente de gracia" y como "sentido último" de nuestra vida. Pero por encima de las circunstancias, lo sustancial es el encuentro con el Dios vivo, propiciado por una nueva sensibilidad, suscitada por el Espíritu Santo.

Camino de conversión en Palencia
Cuando la Iglesia convoca este Año Jubilar, conmemorativo de los dos milenios del nacimiento de San Pablo, no lo hace por guardar la memoria de un pasado glorioso, sino principalmente, por invitarnos a la conversión en el momento presente. Por ello, el Papa ha dispuesto que puedan ganar la indulgencia plenaria, todos aquellos que cumpliendo las debidas disposiciones (confesión sacramental, contrición perfecta, comunión eucarística y oración por el Papa), participen además en el Año Paulino, de las siguientes formas:

1º.- Los peregrinos que acudan a la Basílica de San Pablo Extramuros de Roma, cualquier día del Año Jubilar.

2º.- Todos los fieles que asistan a la Eucaristía de sus iglesias locales, en los días de la apertura y clausura del Año Paulino.

3º.- Haciendo ejercicio de las facultades que el Papa nos ha concedido a los obispos para esta ocasión, dispongo que en la Iglesia de San Pablo de Palencia, regentada por los PP. Dominicos, pueda ganarse la indulgencia plenaria todos los primeros sábados de mes de este Año Paulino, además del 25 de enero -fiesta de la Conversión de San Pablo- y de los días del septenario con los que se concluirá el Año Jubilar.

4º.- Todos aquellos que estuviesen impedidos para participar en los momentos y lugares antes mencionados, podrán también ganar la indulgencia plenaria uniéndose espiritualmente a una celebración jubilar en honor a San Pablo, y ofreciendo a Dios sus oraciones y sufrimientos por la unidad de los cristianos".

Noticias relacionadas

Qué explicaría la visita de Xi Jinping a Panamá

Panamá no constituye ejemplo de gran o mediana potencia

¿A quién voto en las próximas elecciones andaluzas?

Los socialistas han gobernado en Andalucía desde 1982 sin interrupción y no hemos salido del vagón de cola

Macron y Mohammed 6 en tren de alta velocidad

Mientras otros países del Magreb se resisten a la modernidad, Marruecos se suma a la carrera espacial y viaja en trenes de alta velocidad

¿Hacia un Brexit traumático?

La irrupción de fuerzas centrífugas consiguió la victoria inesperada

Interior del Ministro de Interior

​Desayuno de Europa Press con el ministro de Interior Grande-Marlaska en el hotel Hesperia de Madrid. Llegué con adelanto y atendí el WhatsApp: “¡Vaya espectáculo!.
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris