Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Al aire libre   -   Sección:   Opinión

Reconociendo lo reconocido

Pascual Falces
Pascual Falces
viernes, 27 de junio de 2008, 23:05 h (CET)
Un libro “best-seller” en Estados Unidos del conocido columnista del New York Times, Thomas L. Friedman (tres premios Pulitzer sobre su pavés), “descubre” que “el mundo es plano”. Así se lo hace comprender el avance tecnológico en la comunicación audiovisual y escrita, fundamentalmente por el impetuoso desarrollo de Internet. Sin embargo, desde esta columna modestamente asentada en lo alto de las rocas graníticas del Macizo central Ibérico, se plantea una rotunda discrepancia. No se puede compartir esa visión, porque es equívoca. La humanidad no vive en una inmensa llanura surcada por cables que la comunican a toda velocidad y en todas las direcciones, sin barreras ni cortapisas.

Es preciso hacer un esfuerzo, y entender que el Globo terráqueo está rodeado de una nueva corteza, a modo de maraña de hilos entrecruzados que, vertiginosamente, enlazan unos puntos con otros aunque estén diametralmente situados. Los antípodas ya no son lo más distante a cualquier internauta, sino que resultan tan accesibles como el cercano vecino de urbanización. Es una de las magias de la Red, que no sólo interconexiona, sino que, además, siempre está disponible para suministrar información. A su paso, las fronteras han sido abatidas para desesperación de quienes prefieren que la gente sólo conozca lo que ellos quieran. Este es el gran paso de afirmación de libertad que por primera vez en su historia disfruta la humanidad.

La “muerte de las distancias” que también diagnostica el mencionado autor, sí que es de evidencia palmaria. Hasta el sesudo estudioso que necesita confirmar o aclarar un dato, ya no tiene que recorrer el corto camino que va desde su sillón hasta los anaqueles de la biblioteca y bajarse el pesado libro escogido. Basta que invoque la mágica palabra “Google”, y un fiel servidor, en instantes, le proporcionará material más que de sobras para aclarar sus dudas. El milenario “Eureka” -¡lo encontré!- del sabio griego, ha sido cambiado por esas arbitrarias siglas. Resulta imposible medir la cantidad de conocimiento disponible –al alcance de un teclado y un ratón- a través de este “buscador”. Y, objetivamente, todavía, como quien dice, no ha hecho más que comenzar. Nació en 1997 como fruto de la colaboración entre dos aventajados muchachos de 23 y 24 años, en la Universidad de Stanford.

Hoy en día es una de las herramientas con la que se está construyendo la “globalización” de la humanidad. El índice de conocimientos que acumula, “exagerando”, es, ya, casi infinito. La visión de la corteza terrestre, en su “mapamundi”, se manifiesta en todo su esplendor, y se puede localizar el punto exacto donde vive un amigo, o donde se encuentra el lugar geográfico que interese. Tardarán en conocerse sus efectos sobre la sociedad. Todavía se asiste, como boquiabiertos ante tanta maravilla. El estupor se apodera de la razón, y el “copiar y pegar” todavía sigue siendo su mayor aplicación. Más, si el Conocimiento ha sido el gran motor de la historia del hombre en la Tierra, ahora ya está al alcance de una mínima dotación tecnológica. Los premios Príncipe de Asturias, que no se caracterizan por “descubrir” a nadie que valga, sí, en cambio, reconoce a los universalmente reconocidos. Esta es la circunstancia de la actual designación hecha sobre Google.

Noticias relacionadas

Interior del Ministro de Interior

​Desayuno de Europa Press con el ministro de Interior Grande-Marlaska en el hotel Hesperia de Madrid. Llegué con adelanto y atendí el WhatsApp: “¡Vaya espectáculo!.

El acto del reconocimiento de gobiernos

Las principales doctrinas sobre reconocimiento de gobiernos

Alcoa y el abandono de Asturias

El presente y el futuro industrial y económico de Asturias están en el aire

Hacia la caverna

El oscurantismo sigue siendo demasiado moderno

Equidistancia

Entender la vida como una confrontación permanente es algo terrible. Supone enfrentarse a cada una de las facetas de la realidad con un pensamiento dicotómico
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris