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Etiquetas:   Disyuntivas   -   Sección:   Opinión

Sugerencias de la señal

Rafael Pérez Ortolá
Rafael Pérez Ortolá
lunes, 23 de junio de 2008, 01:57 h (CET)
La tecnología se impone a pasos de gigante y en todas las actividades; es natural, con los adelantos logrados. Cualquier institución o empresa, dispone de una red eficaz que delimita de forma precisa sus movimientos y contactos. REGISTRO minucioso y orden cronológico de sus servicios. Ese dominio de los artilugios telefónicos y cibernéticos, les arrastra a un alejamiento progresivo de las personas. El contacto directo disminuye a gran velocidad. Se acabó aquello del trato al cliente, deferencias y cortesías; quedó obsoleto y viscoso, ante la nitidez de la electrónica. Sí que hay personas encubiertas detrás de las estructuras. Los poderosos ocultos, ocupados en cuidar sus grandes ombligos; para ello crearon esos limbos en los que pacen a su gusto. Mientras se sacuden con frialdad al público molesto.

Cualquier empresa que se precie, establecerá ese distanciamiento, en aras de la precisión técnica en el registro. En realidad es un procedimiento sencillo y adaptado a las posibilidades de casi todos. No hay más que apretar la tecla apropiada. Como en el botón rojo nuclear, el movimiento simple pone en marcha el DISPOSITIVO. Al menos, esa es la apariencia; por que la realidad ya tiene otras derivaciones. Según lo que usted pretenda, pulse 1, 2, o los números que sean precisos. Una vez hecha la elección, ya comprobaremos la coherencia del procedimiento y el resultado final. Se necesita una cierta agilidad mental y digital para el acierto; deviene en una elección trascendente, sea petición, sea reclamación. Véamos a continucación algunas de ellas.

Pulse 1. Es frecuente que la primera solicitud gire en torno al IDIOMA. La simpleza inicial, corre un serio riesgo en los tiempos presentes. En parte por la variedad ofrecida, casi propia de una nueva Babel. Pero también, por las novedades linguísticas artificiosas de cada momento. Con las ministras que se llevan, hace falta una mirada certera sobre el sexo de cada palabra; de lo contrario podremos enredarnos al solicitar una aclaración a la “gerenta”, a la “portavoza”, a la “miembra” de una “Gobierna”. Es curioso esto, cuando tanto prolifera lo neutro. Habrá que intuir el talante de la lengua elegida, si no, la fluidez de la gestión se resentiría.

Pulse 2. Bien pudiera ser que nos solicitara nuestro grado de conformidad con la actual constitución de una EUROPA plural. Esta respuesta tiene sus complicaciones. La pluralidad democrática pierde enteros cuando les asusta la simple participación ciudadana en nuevas votaciones; seamos claros, plural, pero los votantes en sus casas. ¿Qué pretenderán los habitantes de cada país? No les preocupa mucho esa pregunta, tampoco esta otra, ¿Qué importaciones nos perjudican? A la vista está su tolerancia. El servilismo religioso o cultural hacia lo ajeno es inicuo. El desapego y la escasa predisposición para la activación de la tecla, será la consecuencia lógica.

Pulse 3. Aquí también se encierra una disyuntiva importante. Proclamaremos unos pretendidos derechos, con frecuencia nos veremos burlados; sin embargo, nos entretenemos en consideraciones. A esta la podemos denominar la posibilidad ESCAPISTA, como aquella fábula del gato al que ningún ratón le ponía el cascabel. Son muchos y graves los asuntos turbios. En la raíz de las huelgas recientes, está claro que sobran intermediarios, en Ibiza les abruman con fiestas ruidosas. Las soluciones se vislumbran con una cierta coherencia y mesura. No obstante, falta quien esté dispuesto a colocar el cascabel. Falta el paso decisivo.

Pulse 4. ¡Atiza! Ahora nos preguntan de qué RAZA somos. La primera reacción es de asombro, por que los genes y gametos ya son manipulables al máximo, se puede acabar con ellos antes de que actuen, pierden peso específico. ¿Se referirán a otros matices? Seré de la raza orgullosa de los egoistas, a costa de lo que sea y de quien sea. O quizá de una raza con genes perezosos, incapaz de generar una conciencia civilizada, desconsiderada de los demás. Abunda también la raza de los embaucadores, de esto y de lo otro. Mirándolo bien, es evidente que proliferan las razas y entiendo el interés de quienes me preguntan. Son cualidades decisivas.

Pulse 5. Recabamos en esta ocasión su aceptación del plan intensivo para un establecer un buen diálogo con el usuario. Por fin ponemos a su disposición la red inalámbrica de la entidad, para conocer sus necesidades y preferencias. Si elige este guarismo, trabajaremos juntos en una mejora de la asistencia al usuario. Sin embargo, se produce un flagrante desfase en los enfoques. No vayan a creerse la sugerencia. La mentalidad de los diseñadores del plan recaba la máxima cantidad posible de datos. Pero, son sus ESTADÍSTICAS y los gráficos, las estrellas del organigrama. Los tecleadores se verán reflejados en listas de espera, desvíos, nuevas solicitudes, figuras y cabreos.

Pulse 6. Preocupados por las peculiaridades de nuestros asociados, queremos aproximarnos a sus sentimientos sobre la ÉTICA; con vistas a una mejor orientación societaria. Si elige esta opción, deslindaremos algunas variantes en los pasos siguientes. El criterio básico de los números, mayorías, como referencia principal; con minorías siempre tolerables. Decisiones basadas en los datos económicos, rentables, productoras de riqueza. Éticas centradas en la institución, con individuos servidores de sus protocolos. Planteamientos permisivos con todas las opciones. Si acaso su aspiración gira sobre una ética humanitaria de ideales y utopias, será suficiente con su abstención con respecto a las teclas anteriores. Ayúdenos así en un talante mejor.

Pulse 7. Aquí entramos en la amanera escogida para el abono de los costos generados.. Mantendremos la posibilidad del pago directo y personal, en desuso por su incomodidad, un declive previsto, aunque fuera el más limpio. FACTURAS ditirámbicas en formato de adivinanzas, para mantener la agilidad mental, que sólo ustedes y sobre todo, nosotros, alcanzaremos a descifrar. Abono aséptico en su cuenta bancaria, por si así le pasa desapercibido el atracón. Con anuncios subliminales muy visibles y coloreados entremezclados con las cifras. Siempre con su consentimiento, que nunca solicitaremos con reiteración abusiva. Casi un pago anónimo. El cobro, deslumbrante.

Con el corazón en un pálpito acelerado, nos hemos deslizado en una excursión plena de novedosos estímulos. Resulta evidente que nos han mantenido activos durante las respuestas. Nos han mantenido en una consideración ordenancista de respuestas gregarias, cada pulsación una respuesta. Se ha llenado el buzón de la institución o de la empresa, datos, datos. Si por una de esas situaciones de la vida, a pesar de todo lo anterior nos sintiéramos DESPLAZADOS, convendrá que hagamos un parón para reconsiderar el juego, a ver si encontramos otro más divertido y menos frustrante. Si con tantas posibilidades, aún no estuviéramos satisfechos, quizá nos envíen a hacer puñetas, sin más.

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