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36 años después
Daniel Sanabria
La mitad de la gente que leerá esta columna seguramente ni siquiera estaba aquí. En ese mismo tiempo a Franco le dio tiempo a construir la mayor dictadura de la historia de España, a pelearse con la Iglesia y a inaugurar cientos de pantanos. Y en Guatemala tardaron los mismos años en llegar a un acuerdo de paz para poner fin a la Guerra Civil.
En medio de todas estas historias emerge el nombre de Rafa Nadal, que ha conseguido lograr un título para España sobre césped 36 años después. El último que alzó un título sobre la hierba con una raqueta masculina en la mano fue Andrés Gimeno en 1972. En categoría femenina Conchita Martínez nos regaló el Wimbledom de 1994, pero en masculina prácticamente ningún amante del teníamos en el archivo de nuestra retina ninguna victoria.
Y no podía ser otro que Rafa Nadal el que inscribera su nombre con letras de oro en ese renglón que llevaba 36 años vacío. La tierra ya la tiene más que cultivada y ahora va a por la hierba. Si nos pusiéramos a sacar estadísticas de todo lo que se puede medir en el mundo del tenis, los records de Rafa Nadal en el tenis español sobre tierra batida superarían la centena. Ahora toca dominar el césped. Y después, ser el número uno oficial de la ATP.
Con Wimbledon a la vuelta de la esquina, Nadal demostró en el Torneo de Queen’s que ya no es una perita en dulce para sus eternos rivales sobre césped. En semifinales, Rafa superó en dos sets a Roddick, bicampeón del Queen’s, y en la final a Djokovic, el eterno segundón. Y eso que el serbio empezó el partido con un tenis impecable y consiguiendo un 0-3 en el marcador. Pero donde todos vemos tres juegos Rafa ve tres buenos minutos para poder cambiar el encuentro.
Desde que se reencontró con su derecha, el mallorquín lució a un gran nivel y acabó ganando la final por 2 sets a 0, seguro, confiado y con las miras puestas en la hierba de Wimbledon. Pocos apostaron por él para la final, de hecho, en las principales casas de apuestas Djokovic aparecía como el favorito, pero Nadal sigue superando fronteras cuando parece que ya ha tocado techo.
Cada año que pasa no deja de sorprendernos y está dejando el listón tan alto que la temporada que no gane al menos el Roland Garros y otros tres o cuatro Master Series va a parecer que ha perdido la forma. Las expectativas que se han creado en torno a su éxito en Queen’s está provocando que los especialistas le incluyan en el abanico de favoritos para ganar Wimbledon. ¿Tocará techo también Nadal sobre césped este año?
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