Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

La Justicia y el sentido común en pugna

Miguel Massanet
Miguel Massanet
martes, 17 de junio de 2008, 01:12 h (CET)
Está visto que el sentido común no forma parte del bagaje intelectual de los miembros de nuestros tribunales de justicia. Es evidente que, cuando se trata de interpretar la Constitución, existen dos varas de medir según se trate de aplicarla de acuerdo con su hermenéutica más evidente y el sentido que le quisieron dar los que la redactaron y otra, mucho más larga y sinuosa, que consiste en lo que vulgarmente se podría expresar como “buscarle tres pies al gato” o, mejor dicho, arrimar el ascua a la progresía que hoy en día tiene vara alta en esto de imponer su moral relativista en todos los ámbitos institucionales españoles.

Por ejemplo, hace poco que el Supremo ha dictado una sentencia sobre un recurso interpuesto por Castilla-La Mancha en el que se faculta a las CC.AA a negar subvenciones a los centros educativos concertados que separen a los alumnos por sexos. Yo no tengo idea de si estos señores magistrados del Tribunal Supremo tienen hijos en edad escolar y, si es que los tienen, si estos descendientes están o no en lo que, comúnmente, se ha dado por denominar “la edad del pavo” o, adolescencia, si queremos hablar con más precisión. Porque, si fuere así, quizá se hubieran abstenido de dictar una resolución en el sentido que lo hicieron,( por cierto, que está en contradicción con otra que el mismo tribunal dictó, sólo hace dos años, afirmando lo contrario) si se hubieran percatado de lo que puede influir en el aprovechamiento de los alumnos el hecho de no estar distraídos, preocupados u obsesionados por el compañero del sexo contrario que tengan a su lado en la misma aula.

Existen verdaderas aberraciones en el hecho de pretender llevar a extremos absurdos cuestiones como puedan ser las libertades o, como, en el caso que nos ocupa, el tema de la discriminación por razón del sexo. Es obvio que un mixing de chicos y chicas en una misma clase se presta a que surjan muchos más problemas de toda índole que en el caso de que la enseñanza se imparta en clases separadas. Sin embargo, estamos en un mundo progresista o, si quisiéramos designarlo de otra forma, en un tipo de sociedad en la que el sexo se ha convertido en algo que se ha de practicar cuanto antes mejor sin más obstáculo, en virtud de la nueva moralina impartida por los socialistas, que procurar evitar que las chicas se queden embarazadas. Nadie, sin embargo, parece preocuparse por los resultados escolares de nuestros jóvenes, fruto de estas nuevas teorías que defienden que todos los alumnos deben superare, sea como sea, la primera enseñanza aunque, para ello deban pasar de curso con cuatro asignaturas suspendidas.

No debe confundirse discriminación con precaución. Discriminar sería si se hiciese estudiar asignaturas distintas según el sexo de cada uno, pero resulta absurdo y una insensatez el confundir la discriminación con el hecho de que a unos se les imparta por separado de los otros la misma enseñanza; precisamente, para evitar problemas de pérdida de concentración en los estudios motivados por determinadas actitudes, tanto machistas como feministas, fruto de la testosterona y los estrógenos que interactúan entre ambos géneros. Precaución es, precisamente, evitar la ocasión; impedir que una cohabitación peligrosa de lugar a que los alumnos en lugar de atender debidamente al profesor prefieran “pelar la pava” con el compañero o la compañera del banco contiguo. Simplemente, promover la atención y la aplicación del estudiante para que saque provecho del dinero que invierte en él el Estado que, como todos sabemos sale de los bolsillos de todos los contribuyentes.

Nadie debe interpretar que, con ello, se pretenda interferir en la libertad de relacionarse fuera de las clases o que se quiera establecer un límite moralizante o una cortapisa salida de una determinada tendencia religiosa, porque de lo que se trata es, pura y llanamente, buscar que, en aquellos centros encargados de la formación de nuestros jóvenes, se den las garantías de que allí se va a estudiar, aprovechar el tiempo y formarse debidamente para que, en el futuro, los estudios que haya cursado sean provechosos para ellos y para la sociedad que se ha esforzado para que puedan cursarlos.

De lo que no hay duda es de que, en la actualidad, el problema educativo en España es algo que debiera preocupar seriamente a quienes nos gobiernan, y parece ser que, a la vista de los resultados obtenidos en cuanto al abandono prematuro y a la calidad de los conocimientos adquiridos por nuestros jóvenes al abandonar los centros docentes; sería precisa una reflexión a fondo de los métodos actualmente vigentes por quienes están relacionados directa o indirectamente con este tema que tanta importancia y trascendencia tiene para España; a fin de que, obviando cuestiones de rédito político y posibles beneficios electorales, se estableciera una comisión mixta integrada por profesores, representantes de las familias, catedráticos y la participación de delegados de todos los partidos políticos; en la que se trataran a fondo, con rigor científico y buscando lo mejor para la juventud, todos los problemas que hoy vienen aquejando y desacreditando el actual método de estudios. Lo peor es que, las lacras que hoy en día se dan en la enseñanza, no se van a hacer evidentes hasta que transcurran unos años, cuando los efectos de una mala formación salgan a la luz en el momento en que los chicos actuales deban suceder, en el relevo generacional inevitable, a sus antecesores. Entonces ya no tendrá arreglo y todos lamentarán el que no se hayan tomado las medidas pertinentes a su debido tiempo.

Noticias relacionadas

La plaga del divorcio

El divorcio se le considera un ejercicio de libertad cuando en realidad es un camino hacia la destrucción moral

Tortura y poder

Está claro que la tortura no puede ser objeto de justificación, ni siquiera la aparentemente civilizada

Absurdo pensar que Casado pueda reflotar al PP para mayo

“Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa.” Mahatma Gandhi

¿Está más cerca la República en España?

¿Por qué triunfó la Moción de censura contra Rajoy?

Ábalos, Organización y Fomento

¿Ferrocarril en Extremadura? No me siento responsable
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris