|
La sonrisa gana y la televisión nos maltrata
Daniel Lázaro
Telecinco está apurando sus últimas retransmisiones de Fórmula Uno, y lo está haciendo de la peor forma posible: con el maltrato al telespectador.
Como sabrán, este fin de semana se está disputando el Gran Premio de Canadá en el circuito Gilles Villeneuve de Montreal. Pues bien, la cadena privada decidió que la retransmisión de los entrenamientos oficiales se retrasase cuarenta y cinco minutos, al más puro estilo de la censura norteamericana. Pero no crean que era ese el motivo. Más bien, y aunque desde Telecinco no se dice nada, el retraso fue debido al inicio de la EURO 2008 de Austria y Suiza.
Es increíble pensar en la modificación de la programación de un evento en directo porque la cadena rival esté dando un Suiza-República Checa de fútbol. En la diversidad está el gusto, pero el que les escribe prefiere estar haciendo "zapping" y ver los dos eventos en directo. Entiendo la competencia, pero creo que algo más se podría haber hecho. ¿Para qué está la TDT que tanto nos llevan vendiendo desde hace más de un año? Esta plataforma está desaprovechada. Podrían haberlo emitido en Telecinco 2...
El caso es que, en mi opinión, han conseguido lo contrario a lo que pretendían, pues los aficionados a las cuatro ruedas lo habrán seguido por otras vías: a través del satélite, de televisiones por internet o simplemente con el "live timing" de la página oficial. El "share" hablará y me dará -o quitará- la razón.
En definitiva, y como este fin de semana no iba a hablar de Fórmula Uno, dejo este último párrafo para mi propósito. No iba a hablar de la EURO 2008, que ya habrá tiempo para ello. Iba a hablar de tenis, de la grandísima victoria de Anabel y Virginia, de la repetida final de esta tarde y, sobre todo, del título conseguido por Ana Ivanović. Hace un año le brindé un artículo a su sonrisa tras la derrota ante Justine en la final y hoy, por culpa de la televisión, solo va a tener una mención al final del mismo. No pasa nada, tú, tu sonrisa y todo el globo terráqueo ya saben lo que vales. Enhorabuena. ¡Te lo mereces, campeona!
|