Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Revista-musica

Etiquetas:   Crónica Concierto   -   Sección:   Revista-musica

Roger Waters, otro ladrillo para la historia

Texto: Joaquín Álvarez | Imágenes: Víctor Ruíz
Redacción
sábado, 31 de mayo de 2008, 22:00 h (CET)
9 de Mayo de 2008, Estadio de Atarfe, Granada. El cielo amenaza lluvia y la inmensa pantalla que vemos nada más entrar al recinto con imágenes en 3 dimensiones que ocupa todo el fondo del escenario, y sobre todo la presencia de una leyenda como Roger Waters, presagian un gran espectáculo.

Público de gran diversidad generacional y una gran expectativa se respira en el lugar, para el único concierto que el principal motor compositivo de Pink Floyd ofrecerá en España en esta gira.




Roger Waters, ciudad de Atarfe, Granada.




El comienzo no se hace esperar mucho respecto a la hora prevista, las 22:00. In the flesh da la bienvenida al público de Atarfe, aunque hay gente de muchos puntos de la geografía española. Un pequeño apagón sonoro en los últimos 30 segundos de la canción, da el susto a todos los presentes, pero el problema se solventa rápido y el concierto continúa con la coreable Mother. La acústica de Waters y su voz, aunque no sea su fuerte y menos a estas alturas, consiguen crear un ambiente melancólico. El público está muy atento en estos primeros compases del concierto, la gente escucha y observa con detalle, había demasiados estímulos que captar como para distraer la atención lo más mínimo.

La hipnótica Set the controls for the heart of the sun absorbe aun más al público, para dar paso al primer momento emotivo de la noche: Shine on your crazy diamond. La pantalla muestra imágenes de Syd Barret, el recientemente fallecido cofundador de Pink Floyd junto a Waters que tuvo que abandonar la banda por problemas psíquicos y para el cual va dirigida ésta canción. El sonido es perfecto, limpio y nítido, quizás algo falto de potencia en la parte de atrás, y los efectos que pululaban por los satélites del innovador sonido cuadrofónico para un concierto, ponen la guinda a uno de los mejores sonidos en directo del panorama musical actual. De momento la lluvia respeta el espectáculo.




Más momentos del The Dark Side of the Moon Tour 2008.




Con el público ya caliente, Waters regala dos joyas más del álbum Wish you were here (1975). Have a cigar, la cual enlazan con total fidelidad al disco con el tema Wish you were here. Llega el momento de cantar, da igual saber o no inglés, el público la canta de principio a fin. Southampton dock, The Fletcher memorial home, las canciones se suceden rápido, todo el show perfectamente pensado, perfecta coordinación vídeo-luces-música, impresionante. Es el turno para dos temas de la carrera en solitario de Roger Waters. Leaving Beirut. Las imágenes tipo comic con la letra en los bocadillos de sus personajes le dan un gran ambiente a la canción y en ese momento la lluvia hace presencia como si quisiera sumarse a lo épico del momento. Toda una tromba de agua que no enturbia el espectáculo, excepto por unos cuantos desconsiderados a los que se les ocurre desplegar sus paraguas provocando la lógica indignación de los que tenían justo detrás y a los que no dejan ver nada. Continúa con su obra en solitario con Perfect Sense, en la cual no sobrevuela el enorme astronauta que suele hacerlo en esta canción, probablemente por la fuerte lluvia que cae en ese momento, aunque en el siguiente tema, Sheep, si aparece el esperado cerdo volador, decorado por el artista granadino “El niño de las pinturas” y en el que se puede leer “Todas las religiones nos separan” y “El miedo levanta muros”. Y con ésto acaba la primera parte, quedaba lo mejor.

Unos 15 minutos después, la banda vuelve para interpretar íntegro el álbum que da nombre a la gira, su mejor obra The dark side of the moon (1973). La enorme luna proyectada crea el ambiente. Speak to me, Breathe in the air y la psicodélica On the run nos trasportan directamente a la cara oculta de la luna, todo un privilegio para las 20000 personas allí presentes. Los relojes de Time nos anuncian que llega una de las mejores partes del concierto. La canción soberbia, y el solo de guitarra como si el mismísimo David Gilmour estuviera tocándolo en el estudio de grabación. El público está totalmente entregado. La lluvia empieza a desaparecer y el gran solo vocal de la canción The great gig in the sky sobrecoge al público que obsequia con una rotunda ovación a su intérprete, Sylvia Mason. Continúa el plato fuerte con Money, y la sobrecogedora Us and them en cuyo estribillo el escenario se inunda en una explosión de luz blanca impresionante. Waters se centra en esta parte en tocar el bajo, y deja la guitarra y las voces a cargo de sus compañeros, la edad no perdona y sabe que quizás su voz no puede alcanzar el nivel que requiere semejante espectáculo. Any color you like, Brian damage y Eclipse enlazadas como en el álbum ponen el broche de oro. Se hizo incluso corto.




Roger Waters - The Fletcher Memorial Home.




Llega el momento de los bises. Y como no, comienza a sonar The happiest days of our lives que sirve como introducción a la que aún le faltaba al público de Atarfe, Another brick in the wall (part 2). La gente grita el estribillo con todas sus fuerzas, brazos en alto, todo un himno multigeneracional. El final se acerca. Waters sigue con temas de The Wall (1979). Vera y una emotiva Bring the boys back home en la que se proyectan imágenes bélicas acompañadas por explosiones reales que potencian el dramatismo de la canción. Comfortably Numb pone una bonita despedida, muy emotiva. No hay más. Los focos del estadio se encienden y la gente, aun mojada, abandona el recinto con una sonrisa en la cara, pero con la tristeza de que se acabó, quizás nunca más vuelvan a visitar la cara oculta de la luna.

Imágenes cedidas por Víctor Ruíz, usuario de Flickr:

Vicentosh

Noticias relacionadas
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris