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Opinión
Etiquetas:   Políticamente incorrecta  

Regreso en el túnel del tiempo

Almudena Negro
Almudena Negro
@almudenanegro
sábado, 31 de mayo de 2008, 06:42 h (CET)
Lo confieso: una mezcla de estupor y miedo se apoderó de mí mientras leía la exclusiva ofrecida la semana pasada por la revista “Época”. El CNI, por lo que ha denunciado la revista del grupo Intereconomía, se dedicó presuntamente a orquestar una campaña de acoso y derribo contra el recientemente fallecido magistrado del Tribunal Constitucional Roberto García-Calvo, quien fuera el juez más beligerante contra lo que al cambio de régimen propugnado por ZP y ejecutado por vía de estatutos autonómicos se refiere. Vicente Garcerán Martínez, persona que no se encuentra en nómina de la casa de los espías pero que trabajaría para ellos según fuentes del propio centro de inteligencia –ya se sabe que los espías españoles están en el golpe y contra el golpe-, fue el joven que, ayudado por el abogado Oskar Zein (-atención porque este mismo letrado es el encargado de la defensa de Ginés, presunto capo de la mafia de Coslada, cuyas ramificaciones ya se extienden, a día de hoy, a Madrid capital) interpuso una denuncia falsa contra el magistrado, al cual acusaba de haberle encañonado con un arma durante una discusión de tráfico. Denuncia falsa, portada en “El País” (según el propio Garcerán pactó con el periodista del periódico en cuestión Francisco Mercado que su nombre no aparecería en la noticia y “El País” incumplió lo acordado) y rincón dedicado en los informativos de “La Sexta”. Es todo lo que hace falta para acabar con la reputación de una persona.

Qué quieren que los diga, pero a mí esto me parece, junto con la llamada “Operación Mengele” –el entonces llamado CESID secuestraba a mendigos para usarlos como cobayas- el escándalo de corrupción, y a saber qué más, más grave destapado en España desde la época de los GAL. Tan grave que en cualquier país democrático hubiera provocado un escándalo tal que ni el que políticos enfurruñados sienten en el banquillo a los periodistas podría tapar. Aquí no es ni tan siquiera noticia en los telediarios. Así está España.

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