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El renacer de una ilusión
Enrique Salvatierra
Se acerca una nueva Eurocopa, una nueva fase final en la que España vuelve a comparecer, y en la que vuelve a enfrentarse con su “maldición”, por llamarlo de alguna manera, de no pasar de cuartos de final. Y ahí estamos otra vez, para volver a intentarlo. Tan solo quedan un par de semanas para el debut de nuestra selección, la de todos los españoles, y ya vienen a mi esas mariposas en el estomago, que siempre llegan acompañadas de una ilusión, que me hace ver a los nuestros campeones de Europa.
Sé que no es la primera vez que nos ilusionamos para nada. Pero para mí, no se para ustedes, vivir una Eurocopa es algo grande. Sabes que estás viendo partidos irrepetibles, que quizás nunca más vuelvan a darse. Pero no es solo eso. Es la Selección, ese poder atrayente de la roja, que te hace vivir cada minuto de sus encuentros en fases finales, como si fuera el último, porque realmente podría serlo. Y esa ilusión, ese entusiasmo, esa emoción, es algo que nadie me puede quitar.
No es nada comparable a la afición a cualquiera de los clubes españoles, es diferente. Es un sentir especial que siempre renace cuando se acerca la fase final de una Eurocopa o de un Mundial. Deseas que llegue y no quieres que termine. Esperas que tu selección esté hasta el último minuto de la misma. Es algo grande, una sensación que un deporte como el fútbol me regala cada dos años. Y es precisamente cada dos años, cuando te olvidas de todo lo pasado, de todo el esfuerzo que nos costó llegar hasta aquí, y de todas las polémicas que nos acompañaron en el camino, al sentir de nuevo el renacer de esa ilusión que te dice que este puede ser el año, que al fin, haremos algo grande.
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