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Etiquetas:   A pie de calle   -   Sección:   Opinión

Autoestima infantil y Alonso... ("fre-nando")

Paco Milla
Paco Milla
sábado, 17 de mayo de 2008, 05:12 h (CET)
Dos vómitos en uno, por el mismo precio, oiga.

¿A que nunca vieron un titulo con tantos guiones? Eso es, porque ustedes, como personas de mente bien amueblada, acostumbrarán a leer artículos de profesionales, serios sindicados y bien remunerados periodistas, pero entonces ¿qué hace perdiendo el tiempo aquí?

Yo, es que soy amateur, por eso escribo lo que me apetece… sin mas. Aquí les dejo el vomito semanal, con todo afecto: (hágase mirar si es usted masoquista).

Si son capaces de llegar al final, entenderán porque titulé el blog “Vomitos”. Animo.

Hace unas semanas , en la prensa norteña, un doctor ya a punto de la jubilación, comentaba que jamás, durante su larga trayectoria, había sido testigo de una epidemia tal, como la que ahora ocurre, en la que los adolescentes e incluso infantes, demuestran depresiones y bajísima autoestima.

Y me puse a pensar, que llevamos algunos años, tildándoles de pasotas, desmotivados, asténicos, etc. pero ¿acaso este doctor, no nos habrá dado la clave, en un dominical regionalista de escasa tirada?

Verán, mi trabajo, me grita al oído algo muy claro: ¡jamás me hará millonario!, pero a cambio de aceptar eso, me ofrece otras cosas. Por ejemplo, ver de forma mas o menos clara, lo que se esconde bajo el cuero cabelludo de personas de 5 a 50 años y créanme, que mirándolo desde el punto de vista de observador de la mente humana, eso es impagable.

Hace un par de semanas, Fernando Alonso, declaraba en rueda de prensa, que él ni era chulo ni prepotente,( “insultos” ambos que le habían sido colgados), sino que simplemente contó, en la temporada anterior, lo que realmente le estaba ocurriendo.

Como los adolescentes, tienden a resumir y apocopar (será por acortar los sms) y dado que esta moda, (de hecho, se esta convirtiendo en el idioma reinante, con mas adeptos que el esperanto), yo llamaré en adelante los “chuli-prepo” a aquellos que asumen (o no) los adjetivos que Alonso, se negaba a admitir.

Si Fernando hubiera sido torero, sin duda sería llamado “el nano de la Manjoya” y casi seguro que habría triunfado. Para ello, solo tendría que haber recorrido el camino, exactamente de la misma forma que lo hizo como piloto de formula 1: formarse, entrenar, esforzarse y lo mas importante: CREER EN SI MISMO.

Lo de Fre-nando, supongo que no hace falta explicar, que se refiere a una marca francesa de automóviles, que dieron al nano un auto, cuyo motor mas que rugir, maulla, bala o tose, pero no ya de forma frenética, sino asmática, que aunque tienen la misma terminación , no así el mismo significado.

Con este, creo que ya hay 3 artículos en este blog sobre Alonso I rey del viento, pero es que me gusta tirar de los hilos y este chaval “ tan maltratado”, por su progenitor, sometiéndolo a una niñez en la que la disciplina y el esfuerzo reinaron

( a fecha de hoy, habrían ahorcado al padre) tiene cientos de pezones de los que mamar.

El fenómeno Alonso, tiene mucha miga, en cuanto a relaciones padres hijos, educación infantil, asumir responsabilidades por parte de los niños (los derechos los asumen rápido) inducción a consecución de objetivos, de pequeñas metas, formas de caminar por la vida, visión de futuro, planificación y dosificación de esfuerzo… en fin, que Alonso padre y Alonso hijo, se podrían forrar escribiendo un libro, eso si, con final feliz.

Los que siguen el motociclismo y son fans de Pedrosa, mirarán de reojo al “chuli-prepo Lorenzo”, porque se temen, creen adivinar y quizás ocurra, que esa chulería y prepotencia, le da tal confianza en si mismo, que el podium tiembla ante su llegada y saben porque?.

Sencillamente porque en su cabeza solo hay una idea: ser el campeón. ¿Perdonémosle entonces su chuli-prepo, o le bajamos el vacilón y lo convertimos en uno mas?

Urge resumir por la extensión y lo haré. Oigan, inyecten en sus vástagos una buena dosis de autoestima cada día que amanece, pero no olviden hablarles del esfuerzo, díganles la enorme capacidad que poseen, pero que nada conseguirán sin sudor, nárrenles aquello para lo que nacieron dotados, pero explíquenles también que solo se avanza cuando se camina y que quien tiene buena voz ha de trabajarla, que no hay milagros, que se mejora con la practica, que hay que levantar el culo del sofá, que como dijo aquel “intenta que cuando la inspiración llegue, te pille trabajando”.

No se corten alimentando su “amor propio” (que se decía antes), energía positiva siempre, porque la vida ya irá restando. Pero si tienen mucha, algo les quedará.

Y por favor, por favor, no les soplen la sopa cuando esté caliente, que lo hagan ellos, no les anule, no le ponga 22 regalos en Reyes, propóngale retos, metas fáciles en principio, no les compre el Audi porompompom a los 18, porque entonces a los 25, querrán un avión de combate, no les limpie el culo con 7 años, no les den todo lo que piden, ustedes conocen bien el proceso del aprendizaje, solo deben mostrárselo a sus hijos. Si le sobreprotege, le dañará. No hay burbujas impenetrables y nosotros no estaremos aquí siempre, para resolver sus problemas. ¡Hagámoslos validos!... aunque duela!.

Démosles el arma principal: ¡la confianza en ellos mismos! E inmediatamente el escudo y la espada, para pelear contra los problemas que, lógicamente, irán apareciendo. Después de eso, habremos cumplido.

En 24 años, jamás formé a un campeón de nada, porque mi esfuerzo fue a 2500 personas, que se aman a si mismos (eso prefiero pensar al menos) y que quieren seguir encontrando problemas para…¡vencerlos! Espero haber puesto mi grano. Este es el primer vomito de esta semana.

El segundo y muy breve:

Mi esposa y yo tenemos una amiga, a la que cada mañana saludamos en la entrada del cole. Hoy le dijeron a su anciana madre, que su hija, tiene un horóscopo en su interior. Como no recuerdo el nombre, le llamaré…ESPERANZA. La abuela tiene 75, ella 46 y el hijo 17. El mismo horóscopo, hijo de puta, se llevó al padre hace unos años, cuando en Bélgica, intentaban hacer fortuna, para sacar la cabeza de la mierda.

ESPERANZA de nombre y LUCHA de apellido. Con esta espada y este escudo…¡vencerá!

¿Entienden ahora lo de vómitos sobre blanco papel? Hasta mañana. Sean felices.

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