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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Última crónica de Euzkadi

Mario López (Madrid)
Mario López
viernes, 16 de mayo de 2008, 04:39 h (CET)
El retrato barroco del problema vasco poco a poco ha ido simplificando sus trazos hasta convertirse en una viñeta del Guerrero del Antifaz. La crónica de los hechos cada vez es más sencilla, más simple, más dolorosamente burda.

Ayer el PP confirma que en su ponencia niega toda posibilidad de encuentro, acercamiento o diálogo con los partidos nacionalistas vascos y, a continuación, ETA mata a un guardia civil. Ahora mismo, no querer ver una relación de causa-efecto en esta siniestra secuencia de barbaridades es un acto criminal. Si se quiere, el Estado tiene el derecho y, en ocasiones, el deber de ejercer la violencia contra los violentos. El Estado puede usar la razón de la fuerza para evitar la violencia de los terroristas, pero ha de usar la fuerza de la razón para desarmarles dialécticamente. Mientras todos los partidos legítimamente representados en el Parlamento vasco no sean invitados a participar en un proyecto para Euzkadi, mientras al lehendakari se le niegue el agua y la sal, los terroristas, por mucho que nos pueda pesar, cuentan con una cuota de razón. El PP tiene, como ellos mismos proclaman reiteradamente y llenos de orgullo, un concepto inflexible de España. En política, la inflexibilidad es sinónimo de violencia. Ahora no estamos para discutir cuál de las dos violencias es más criminal, si la dialéctica o la de las armas. Se trata de eliminar todo tipo de violencia de una vez por todas. A ver cuándo vamos a entender que somos más de cuarenta millones de personas viviendo bajo el mismo techo político y que todo es negociable, sencillamente porque no puede ser de otro modo mientras no seamos todos de la misma opinión, cosa que afortunadamente no somos. Se repetirán los pronunciamientos contra el terrorismo, se seguirán convocando manifestaciones contra los asesinos, se volverán a escuchar pomposas declaraciones afirmando que nuestra democracia es mucho más fuerte que la banda terrorista y que al final acabaremos triunfando. No. No tienen ninguna razón. El único camino de la paz es el diálogo y la asunción de un concepto flexible de Españña.

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