Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Democracia y resignación

Mario López (Madrid)
Mario López
domingo, 4 de mayo de 2008, 16:25 h (CET)
El gran escritor uruguayo Eduardo Galeano, autor de “Las venas abiertas de América Latina”, es uno de los más lúcidos críticos del sistema democrático que hoy impera en el mundo y que Estados Unidos está empeñado en imponer a todos los países en los que tiene intereses económicos, a golpe de misil.

Hace algún tiempo Eduardo contaba que cierto día escuchó a un cocinero que había reunido a las aves –a las gallinas, a los gansos, a los pavos, a los faisanes y a los patos-. El cocinero les preguntaba con qué salsa querían ser comidas. Una humilde gallina dijo: “nosotras no queremos ser comidas de ninguna manera”. Y el cocinero aclaró: “eso está fuera de la cuestión”. Entiende Eduardo que vivimos en un mundo organizado de tal manera que tenemos el derecho de elegir sólo con que salsa queremos ser comidos. Nuestros gobiernos están gobernados por el Fondo Monetario Internacional, el cual, a su vez, está gobernado por los cuatro países más ricos del mundo que son, también, los que dirigen las Naciones Unidas, ejerciendo el derecho de veto en el Consejo de Seguridad. Es decir, los cinco gobiernos que gobiernan al resto de los gobiernos del mundo son los garantes de la paz y los principales fabricantes y traficantes de armas. Efectivamente, está fuera de la cuestión si queremos o no ser comidos. La democracia neoliberal, consagrada como el único sistema legítimo del que dispone la Humanidad para gobernarse, nos garantiza en primer lugar y sin posibilidad de réplica que vamos a ser comidos. Cuando vamos a las urnas lo único que hacemos es decidir con qué salsa nos van a comer: la nacional católica, o la laica progresista. Encima sólo tenemos dos salsas. Y presumimos de gastronomía.

Lo que me importa realmente –más allá de que el Real Madrid gane la Liga- es si hay alguna posibilidad de reconducir la situación actual y dejar de resignarnos a ser mera vianda del gran poder ¿Es posible esto desde el marco legal actual, incorporando a las Cortes Generales voces parecidas a las de Eduardo Galeano, Ramón Chao, Adolfo Pérez Esquivel, y hacer un último esfuerzo para lograr que el Parlamento sea realmente la sede de la soberanía popular y no, como lo es en la actualidad, la sede de la soberanía del FMI? ¿Es posible que la prensa deje de ser algún día una correa de transmisión de la doctrina del gran poder (nos mean y el diario dice que llueve) para convertirse en un verdadero ariete que rompa los muros de la prisión en la que ahora se encuentra encerrada la esperanza de los humildes? Si para las dos preguntas no hay respuesta positiva, sólo se me ocurre la posibilidad de unirme al movimiento bolivariano del tan injustamente denostado presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

Noticias relacionadas

Borrell en retirada o táctica del PSOE

Pátina de sensatez capaz de equilibrar unos nombramientos en su momento tomados como extravagancias

Plagscan desmiente a la Moncloa y R.Mª.Mateo censura la TV1

Un gobierno enfocado únicamente a conseguir mantenerse en el poder

Inexorable Fin de la Farsa del “Sahara Occidental”

En 1975 un pueblo desarmado derrotó al último aliado de Hitler y Mussolini que seguía delirando tres décadas después de la disolución del Eje

Respeto a la Presidencia del Gobierno

'Avanzamos' como eslogan de bienvenida

Y vuelta a las andadas

Golpean el hierro en frío
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris