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El espíritu del Mapoma
Daniel Sanabria
Ellos no tienen fisioterapeutas personales, ni doctores a disposición las 24 horas del día. No disfrutan de sesiones intensas de baño y masaje cada semana. No hacen anuncios ni les visten marcas deportivas. No son conocidos. Ni siquiera viven del deporte, pero la satisfacción personal que encuentran al lograr sus desafíos está por encima de ganar Copas de Europa y Mundiales de fútbol. Son los corredores populares.
Las caras de dolor de la mayoría de ellos reflejaban el esfuerzo al que se estaban sometiendo. De diferentes edades, clases, tipos y tamaños, pero todos con un mismo objetivo: llegar a la meta. Es la única competición deportiva en la que todos pueden ganar sin que nadie pierda. Son más de 42 kilómetros en los que se pasa por diferentes estados de ánimo: euforia, derrotismo, esperanza, bloqueo mental…, es la lucha del hombre contra el asfalto a través de la mente.
Saben que al final no les espera ningún premio, no serán portadas de periódicos ni firmarán autógrafos cada día, pero eso no les debilita para abandonar. Les hacen más fuertes, y más honrados. Es deporte en estado puro, es el Maratón Popular de Madrid.
Si quieres hablar con ellos no tienes que pedirles una entrevista con tres semanas de antelación, no van a negarte una foto, ni una sonrisa. Si les das una botella de agua mientras corres te darán las gracias, aunque vayan exhaustos. Al día siguiente harán lo mismo que tú: ponerse el despertador, madrugar y meterse en el atasco habitual de cada día para ir a trabajar en su Seat Ibiza o su Fiat Punto. A pocos verás dentro de un Lamborghini rojo.
Hay veces que no hace falta ver la televisión para sentir el deporte, ni pagar 50 euros para ver el mejor partido del año, ni comprar el periódico deportivo de turno para leer lo mismo todos los días. Sólo bajar a tu calle, sentarte en un poyete y observar durante horas las caras de los que sufren el deporte, porque son ellos los que lo hacen grande. Es un sudor honesto, limpio, que no se cambia por cláusulas millonarias.
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