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Etiquetas:   Crónica   -   Sección:   Libros

Un viernes en el Salón Internacional del Cómic de Barcelona

Herme Cerezo
Herme Cerezo
jueves, 24 de julio de 2008, 22:34 h (CET)
La mañana del 18 de abril, Barcelona nos recibió con lluvia, cielo gris y un suelo de losetas resbaladizas. Desde la Estació de Sants, el Metro nos pasaportó sin demoras hasta las inmediaciones del Salón Internacional del Cómic. El viernes parecía el día de nadie, una jornada de transición entre la inauguración del jueves y el fin de semana que se presagiaba hiperactivo. Sin embargo, el propio Salón, por sí mismo, constituía un reclamo suficientemente atractivo para acudir al recinto ferial sin mayores pretextos. El ambiente estaba atemperado, después de que la víspera Giardino pusiera de relieve la minuciosa documentación con que arropaba cada uno de sus trabajos y Manara hablara sobre su trayectoria como dibujante “voyeur”.

Tras acreditarnos, doy fe de la solvencia, amabilidad y eficiencia de las recepcionistas, y recibir la Guía del Salón, editada en versiones catalana y castellana y con contenidos más que interesantes, minutos después nuestras suelas hollaban el interior del Salón. Y allí, sin darnos tiempo de nada, nos topamos con el primer conocido. Nuestro paisano, Paco Roca, que a aquellas horas desconocía la suerte que iba a correr su “Arrugas”, nominado a galardón por el Salón: "Nadie me ha dicho nada todavía y eso no sé si es bueno, malo o indiferente". Cambiamos de tercio y le preguntamos por su nuevo trabajo, “Calles de arena”, ambientado en el universo borgiano. "La cosa va con un poco de retraso, algo absolutamente normal", nos explicó. Nos despedimos de él, al tiempo que la megafonía anunciaba la presencia de otro autor conocido, Carlos Giménez, en la Sala de Actos. Allí el exministro de Justicia, Juan Fernando Gómez Aguilar, presentaba la nueva obra del dibujante madrileño: “39-39. Malos tiempos 2”. En el coloquio posterior, Giménez manifestó que ya trabajaba en el tercer álbum de esta tetralogía y que cuando la terminase, "si no me cae la mano, tendré que continuar dibujando para seguir viviendo". Carlos Giménez insistió en que sus dibujos siempre reflejaban las mismas ideas: "la protesta y denuncia sobre la explotación del ser humano". Por último, señaló que tenía un especial interés en que todas sus obras se editasen primero en español y rotuladas por él mismo, ya que "cuando son publicadas en Italia o Estados Unidos las traducciones hacen que se pierda el sentido narrativo". Tras la presentación, Gómez Aguilar, por su parte, acudió al pabellón de Baleares donde conversó con otros autores como Max, Pere Joan o Bartomeu Seguí y se encontró con Milo Manara, a quien el exministro dedicó una caricatura del presidente Rodríguez Zapatero.

Más o menos al mismo tiempo, en Glénat, Purita Campos atendía a una inagotable fila de jovencitas y jovencitos, que se apiñaban ansiosos por conseguir su dedicatoria para alguno de los álbumes de sus series “Esther”, “Gina” o “Jano”. Repito, un auténtico gentío juvenil (y no tan juvenil).

Comenzamos entonces a deambular por el Salón, donde un amplio surtido de camisetas, muñecos, estatuillas y otros fetiches se exponían para su venta, mientras una animadora, hombros, ombligo y muslos al aire, cubierta con un biquini peludo, híbrido de Prehistoria y de Marsupilamix, repartía folletos de propaganda. Algunos stands ofertaban ediciones de “Sim City” de Frank Miller a precios especiales o vendían tebeos a precios no tan baratos ni asequibles: antiguos ejemplares del “TBO”, “Pulgarcito”, “Joyas Literarias Juveniles”, “Pumby”, “Jaimito”, “El Jabato”, “El Corsario de Hierro”, etcétera. Poco a poco el Salón se iba espesando en géneros y visitantes. Especialmente llamativo, por colorido, tamaño, iluminación y novedades resultaba el stand de Norma Comics, repleto de pósters con sus personajes más conspicuos. Random House Mondadori exhibía dos enormes hospicianos de Carlos Giménez, ¡esos ojos, esas miradas!, mientras que Ediciones B se centraba en el tradicional Capitán Trueno con espada y escudo. Panini Comics forraba su puesto con cartelones de su historia “Del tebeo al manga” y Ediciones La Cúpula también atendía a un buen número de visitantes. Sin duda, uno de los mayores centros de atención estaba en “El Jueves”, que había reproducido a tamaño natural, su famosa portada censurada el pasado verano, dejando hábiles los huecos de las cabezas para que los visitantes que lo deseasen, inmortalizaran posados fotográficos. Ediciones de Ponent-Futurama, Aleta Ediciones y Astiberri, esta última con preferente atención a los álbumes “Arrugas”, “RG” o “La Tempestad” también congregaban un buen número de visitantes. Comentario aparte merece Planeta DeAgostini, con dibujo gigante de Horacio Altuna en uno de sus paneles, que presentaba un stand repleto de medidas de seguridad, gobernado por los “V de Vendetta” y “Watchmen” de Allan Moore, álbumes de Manara, “La Cosa Nostra” de Chauvel y Le Saëc, Superman, Batman y otros superhéroes.

Mientras en el Taller de Cómic se impartía una clase magistral de Diego Olmos sobre la iniciación y técnica del aerógrafo, por último, en nuestra visita le llegó el turno a las exposiciones. Diseminadas por el Salón, andaban las de Mundobardín, Héroex, Mortadelo y Filemón – con una buena reproducción de ambos personajes junto a la entrada –, David Rubín, Massagran y Concursos. Sin embargo, las de “Viñetas censuradas”, muy interesante a pesar de su brevedad, Miguelanxo Prado, Manara-Giardino-Golden-Mundet-Scafati y El laberinto de DDT, ocupaban un espacio apartado, teóricamente destinado ad hoc. Sin embargo, parecían haber sido dejadas caer allí sin más, protegidas por rejas de obra, con lo que aquel escenario ofrecía un aspecto deslavazado, que deslucía los interesantes fondos exhibidos.

En resumen, visitar el Salón Internacional del Cómic de Barcelona, en su 26ª edición ha constituido un ejercicio completamente saludable, además de una cita ya inexcusable, anual y obligatoria, mejorable en algunos aspectos. Unos meramente funcionales (en muy pocos stands disponían de venta por tarjeta de crédito, lo que ha frustrado, me consta, no pocas ventas) y otros más bien del entorno: es evidente que el suelo del pabellón donde se aloja el Salón, completamente recubierto por huellas de pintura y adhesivos, procedentes de otras exposiciones que allí se celebran, debería presentar un aspecto más cuidado.

Y ahora, cuando el Salón ha cerrado ya sus puertas, llega la hora de las cifras: del número de asistentes, 100.000 según nota de prensa de FICOMIC; del volumen de ventas; de los autores presentes y firmantes; de los editores, etcétera. En una palabra, el momento de las valoraciones y balances. Un balance positivo desde nuestro punto de vista, aunque con reparos.

PREMIOS DE LA 26ª EDICIÓN DEL SALÓN INTERNACIONAL
El mismo viernes por la noche, se fallaron los premios con dotación económica del Salón, que este año han recaído en los siguientes autores y obras:

- Gran Premio del Saló, en reconocimiento a toda una trayectoria profesional:
Pasqual Ferry (Barcelona, 1961).
- Premio a la Mejor Obra Extranjera publicada en España en 2007:
S, de Gipi (Sins Entido).
- Premio a la Mejor Obra de autor español 2007: Arrugas, de Paco Roca (Astiberri).

- Premio al Mejor Guión de autor español 2007: Arrugas, de Paco Roca (Astiberri).

- Premio al Mejor Dibujo de autor español 2007: Jazz Maynard I: Home Sweet Home, de Roger Ibáñez (Diábolo Ediciones).

- Premio Josep Toutain al autor revelación 2007: Carlos Areces (Carlös).

- Premio a la Mejor Revista española 2007: El Manglar.

- Premio al Mejor Fanzine español 2007: Fanzine Enfermo.

- Premio a la Divulgación del Cómic: Manuel Darias.

Igualmente se fallaron los premios otorgados por votación popular, sin dotación económica alguna, que han sido los siguientes:

- Premio a la Mejor Obra Extranjera publicada en España en 2007:
S, de Gipi (Sins Entido).
- Premio a la Mejor Obra de autor español 2007: Pere Pérez, Guerreros Urbanos: Tormenta de ostias (Dolmen).

- Premio al Mejor Guión de autor español 2007: Antonio Seijas, Un hombre feliz (Ediciones De Ponent).

- Premio al Mejor Dibujo de autor español 2007: Alberto Vázquez, El Evangelio de Judas (Astiberri)

- Premio al autor revelación 2007: Pere Pérez.

- Premio a la Mejor Revista española 2007: Retranca.

- Premio al Mejor Fanzine español 2007: Ojo de Pez.

- Premio a la Divulgación del Cómic: Yexus.

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