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Feria de Abril

José María Moncasi de Alvear
Redacción
domingo, 13 de abril de 2008, 01:44 h (CET)
La luminosa se siente madre. Es un homenaje a mis mujeres que se amarran el pelo y me apoyan. Se oye el sonido del Guadalquivir. Es grande. Despierta pasiones. Es la semana de abril. Me gusta Sevilla. Este tiempo, desde siempre. Allí, Antonia – mi abuela – nos acogía, nació mi madre y sus ocho hermanos. Viven mis cincuenta y tantos primos. La verdad es que andan dispersos por el mundo. Tantos!

Me encantan sus naranjos, sus limones redondos, su arena de albero, su archivo de Indias. Aquí entraba la madre de mi madre a investigar. Escribía muy bien. Una navidad recuerdo nos regaló a cada nieto un libro suyo. ‘La Fundación y Patronato del Convento de Santa Ana de Llerena’. Nació en Llerena. Allí quiso morir. Sevilla tiene un sabor especial. Lo dice la sevillana y la canto yo de vez en cuando. Mis hijos se ríen y la balbucean conmigo. Ay, esa sangre andaluza querido padre. Me dicen.

En Feria vivíamos en el campo. Extremadura. La gran desconocida. Suelo repetir esta frase. El coche se adentraba seis kilómetros desde el Puerto del Águila. Abríamos y cerramos cancelas. Ya sabe. Evitar el paso gratuito del ganado. El campo olía a color verde, a hierba mojada. Algún día volveré. Me llevaré a mi familia.

La capital hispalense está preciosa. Veo las fotos de un diario sevillano. Observó a los taurinos adentrarse en la Maestranza, en ese templo dónde nobleza obliga. La Torre de Oro se alza majestuosa. Curro Romero ya es académico, de la de Bellas Artes de San Fernando. El toreo es arte. El alma de esta ciudad ha permanecido intacta. Sobrevivió a su Expo. Corría el 92. Luego vino la debacle en forma de ave. Volaba a más de doscientos cincuenta kilómetros. A uno le parecía encontrarse en Francia o en cualquier país extranjero, menos en el sur.

Para la Expo de Zaragoza ya queda menos. Estamos en abril. Apenas dos meses. Organizar este tipo de eventos cambia el modelo de ciudad y da un toque de distinción. Renuevan espacios de interés. Tengo ganas ya de ir en piragua por su río. Es el mío. La cuestión es no quedarse quieto. Y pasmado, mucho menos. Mis paisanos esperan con ansía cortar la cinta inaugural. Para dejar el casco apartado. Qué está todo de obras y ya toca disfrutar!

Belloch, el alcalde, es un vendedor nato. Su objetivo. Convertir a Zaragoza en la tercera ciudad del país. El evento es el punto de partida. Pasa por el crecimiento económico, el salto cualitativo en infraestructuras y equipamientos públicos que logrará un posicionamiento nacional e internacional. Zaragoza, la ciudad que me vio nacer, se lo merece.

El cierzo, ese aire del Moncayo o de la rivera del ebro. Marca carácter. Sueño con ir una tarde de estas a la Maestranza y echar, como dice Sánchez Dragó, limones al Guadalquivir desde la Torre de Oro. Soy andaluz compañero, soy andaluz compañero, soy andaluz compañero y si naciera de nuevo tendría que ser en el sur. Una sevillana que me emociona. Algún día me instalaré allí. Las paredes blancas. Y tenderé mis manos, bien abiertas, a aquel amigo que se acerque al sur.

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José María Moncasi de Alvear es consultor de comunicación.

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