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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Muchos hijos: el origen de la miseria

Antonio Cánaves (Palma)
Redacción
martes, 1 de abril de 2008, 04:50 h (CET)
Más de 4 millones de inmigrantes han venido a España, en los últimos 10 años. Esto ha supuesto un ahorro extraordinario para el Estado; ya que son personas en edad de trabajar, y no necesitan una inversión previa de la administración en su crecimiento y formación, como ocurre con nuestros hijos, hasta que han crecido, he ingresan en el mercado laboral. También la banca y los ricos han encontrado en el inmigrante un rico filón, con las comisiones por las transferencias de divisas a sus países de origen y con los préstamos a interés abusivo. A su vez, los ricos empresarios han obtenido pingues beneficios con contrataciones en negro, salarios bajos, contratos precarios, etc. Incremento de inmigrantes, que ha saturado la demanda de alojamiento, subiendo de forma desorbitada los precios de alquileres e hipotecas. Como consecuencia, la calidad de vida y poder adquisitivo del trabajador nacional ha sufrido una notable merma y la diferencia entre ricos y pobres ha aumentado.

Se comprueba, que para los ricos del mundo, el tercer mundo es “el gran paritorio de la tierra”, de donde sacar infinita mano de obra gratis para la explotación y para la guerra, pues no necesitan nada para su formación. Basta con difundir entre los pobres, que “los hijos son el futuro” para que los ricos se hagan más ricos y los pobres más pobres.

Como pobres, como obreros, nuestro deber es crear situaciones de emergencia para los ricos, y eso solo se consigue reduciendo la natalidad, un hijo por pareja, dos como mucho, y si no hay trabajo seguro ninguno. Ni Ong, ni sindicatos, ni partidos políticos… nadie consigue tantos derechos, como una sociedad que tiene pocos hijos.

El preservativo, la píldora y en ultimo extremo el aborto, son nuestras únicas armas para conseguir un mundo sin desigualdades, sin la explotación de los ricos. Un medio de que cada trabajador sea un tesoro, algo insustituible, porque no hay piezas de recambio. Es la única forma de conseguir, que los ricos repartan los beneficios del trabajo entre todos los trabajadores: el fin de los ricos y de los pobres. Ánimos amigas y amigos obreros, el futuro del mundo esta en nuestras manos, si traemos pocos hijos a el. “Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios” Lucas 6-20.

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