Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Educación para la Ciudadanía

Josefa Romo (Valladolid)
Redacción
domingo, 30 de marzo de 2008, 15:25 h (CET)
Como madre y con larga experiencia como profesora, comprendo y felicito a tantos padres (se cuentan ya por decenas de miles) que objetan ante la asignatura Educación par la Ciudadanía. ¿No son nuestros hijos lo primero, por cuya educación debemos velar?

Sí, en materia de educación, "mañana siempre es tarde". En España, EpC no es estudio de la Constitución ni de valores democráticos como en otros países de Europa, sino adoctrinamiento ideológico al gusto del más rancio feminismo radical surgido del marxismo, algo que ni en Rusia se atrevieron. Alentador: el Tribunal Superior de Justicia Andalucía (sentencia del 4 de marzo de 2008), ampara el derecho a la objeción de conciencia de unos padres andaluces que recurrieron porque La Junta y el Ministerio Fiscal se lo negaron. Este derecho es constitucional e inalienable, e impensable su no reconocimiento en un sistema democrático. A nadie se le debe obligar a actuar contra su conciencia, pues supone una falta de respeto a la dignidad humana, como sucede en regímenes totalitarios. Los padres pueden y deben objetar ante la imposición de una asignatura que imparte un tipo de educación sectario que no comparten. Educación para la Ciudadanía en España es, sencilla y llanamente, una injusta suplantación del derecho de los padres a educar a sus hijos conforme a sus propias convicciones morales y religiosas.

El Estado tiene en educación un deber subsidiario, de apoyo; pero la suplantación de los padres es inadmisible, intolerable, una intromisión abusiva e injusta.

Noticias relacionadas

hasta qué punto falla la vigilancia

Este artículo de opinión es el segundo de cuatro para analizar el fenómeno de los refranes

Cataluña intenta desprestigiar a España

¿Hasta qué punto falla la vigilancia?

Quebrantos delictivos

Si diluimos las normas, diluimos las leyes y diluimos los razonamientos; nos evaporamos como personas

Amnistía Internacional y los tres de Altsasu

La Doctrina Aznar

La dignidad de una generación

La generación de nuestros mayores es la que vuelve a alzar su voz para vergüenza de quienes callan
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris