Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

¿Qué será de la torre de Babel hispánica?

Miguel Massanet
Miguel Massanet
martes, 25 de marzo de 2008, 02:51 h (CET)
Si no fuera porque está en juego algo tan importante como es la propia pervivencia de esta nación que durante tantos años ha sido conocida en el mundo entero por el nombre de España, hasta podrían resultar entretenidos estos juegos políticos que, apenas cerrado el rumor de las urnas, ya se están llevando a cabo como meros entremeses del gran banquete que se está cocinando en la cocina del PSOE. Vean, si no, como el señor Ibarretche ha sido abandonado colgando de la brocha por su paisano el señor Urkullu que, sin importarle un bledo la suerte que pueda correr su correligionario del PNV, se ha mostrado receptivo y ha levantado la cola, como hacen las hembras en celo de los rumiantes, para enseñar al señor Zapatero, con su aroma de consumado intrigante, su predisposición a pactar. Nos podríamos preguntar qué esperan sacar de este posible pacto para la investidura del gran chamán Zapatero, los del PNV, después de haber quedado desacreditados en las urnas por sus propios paisanos que han preferido votar al PSV. A mi se me ocurre que, lo primero que intentan, es buscarle una salida al berenjenal en el que se ha metido Ibarretche con su famoso referéndum. No son tontos y saben que ahora lo que más les interesa es consolidar, con el gobierno Central, sus prebendas conseguidas a través del Concierto Vasco, beneficios que, sin duda, pretenden conservar pactando con Madrid su manera de blindarlo. No son ajenos a que, tanto en Europa como en el resto de las autonomías, salvando quizá la catalana, se mira con prevención que una de las regiones de España tenga privilegios, actualmente insostenibles dentro de una nación democrática, respecto a las demás.

Pero, a mi modesto entender, existen quizá razones de más enjundia y de efectos a más largo plazo que justificarían esta estrategia pactista del señor Urkullu. Los últimos movimientos de los nacionalistas vascos han estado encaminados a suprimir por completo el castellano en las escuelas vascas, como un medio de conseguir la plena inmersión lingüística en el idioma vasco ­ –que, por cierto, hay un 70% de los ciudadanos vascos que no lo habla – paso previo a lograr mayores cuotas de autogobierno. No sería de extrañar pues que, lo que el señor Ibarretche está pretendiendo conseguir en su famoso referéndum, el señor Urkullu piense lograrlo en forma de una mejora conseguida a través de un sustancioso Estatuto Vasco; con lo cual se obviaría el problema de la consulta ilegal y, por añadidura, se conseguirían los objetivos pretendidos. ¿Qué esto sería el final de la carrera política del lehendakari Ibarretche? Probablemente, pero eso al PNV, –un partido clasista, dirigido por barones que mueven los hilos desde detrás de las bambalinas y cuya conocida volatilidad, cuando se trata de sacar tajada de las circunstancias que les son propicias, es ya proverbial –; se la trae al fresco.

El que nos encontrames ante una operación secesionista de gran calado creo que no debe sorprendernos conociendo, como ya conocemos, al señor Rodríguez Zapatero. No creo que a cualquier persona interesada en la política le pueda haber pasado por alto la sincronización con la que se ejecutan todos los movimientos separatistas en las provincias más levantiscas en esta materia y, tampoco, su efecto expansivo en otras regiones que sólo hace unos pocos años hubieran sido incapaces de soñar con imponer sus idiomas o dialecto locales en sustitución del español universal, el castellano. Sin embargo, veamos como tanto en Galicia como en Barcelona se están imponiendo las tesis nacionalistas de desterrar el castellano de la educación e implantar como idioma único, incluso vehicular, las lenguas cooficiales. ¿Y la Constitución?, seguramente se preguntarán ustedes, alarmados y confundidos ante semejantes barbaridades; pues, que quieren que les diga, así como antes se decía jocosamente que “las leyes estaban hechas para incumplirlas” ahora, y no precisamente desde la ciudadanía, sino desde la misma Administración y gobiernos autonómicos, parece que han decidido que la Carta Magna sólo es un símbolo caduco, que es patrimonio de aquellos que hicieron la transición y que, visto lo visto, no vale la pena revocarla y lo mejor es ignorarla, para lo cual y también a guisa de ejemplo, el propio TC ha optado por desentenderse de ella y mirar hacia otro lado ( naturalmente hacia el lado de la izquierda de la que viven y sacan provecho).

Puestas las cosas así, creo que va siendo hora de que en el Congreso de Diputados se empiecen a tomar medidas para establecer una nutrida plantilla de traductores al efecto de que, en la nueva y babélica España, los representantes de las diversas naciones que constituirán este ente al que, seguramente, denominarán como “Pluriespaña”, puedan expresarse en Castellano, Catalán, Euskera, Bable, Gallego, Aragonés, Valenciano, Gascón y Guanche; aunque, ya metidos en harina, no deberíamos olvidarnos de nuestros inmigrantes marroquíes, senegaleses, mauritanos y los que nos llegan de los Balcanes que, como no, también tendrán derecho a que se les escuche en sus idiomas vehiculares. Así las cosas, nuestro Parlamento le dará con queso a la famosa torre de Babel de tan infausta memoria. Pronto, además de necesitar pasaporte para trasladarnos de una a otra de las nuevas naciones de la piel de toro, se precisará un extenso conocimiento de idiomas para así poderse entender cuando viajemos al resto de comunidades.

Parece cosa de risa pero, si hace sólo cinco o seis años alguien nos hubiera dicho que en España un joven estudiante no podría estudiar en castellano lo hubiéramos tomado por un chiquilicuatro (no confundir con el rey de Eurovisión, el Chikilicuatre) cualquiera, con la urgente necesidad de acudir a que lo visitara un psiquiatra. La realidad se impone cuando, la mayoría de la ciudadanía, ellos sabrán el porqué, nos ha impuesto un nuevo gobierno del PSOE, dirigido por la batuta de ZP; aunque es probable que, tal y como están las cosas en nuestro país, la victoria se le pueda acabar por indigestar a alguno, no sea que, como dijo Juan Eugenio de Hartzenbusch: “Fácil es que su ingenio campanudo reviente a la primera campanada” No lo digo yo, lo dijo el famoso dramaturgo y poeta español del siglo XIX, con motivo de un autorcete de tres al cuarto que se las daba de gran escritor.

Noticias relacionadas

Platón y el conocimiento

En la actualidad se sabe que la vitamina D interviene en variados procesos fisiológicos del organismo, tanto metabólicos como endocrinos e inmunológicos e incluso, estudios observacionales, sugieren una posible relación de la deficiencia de vitamina D con el desarrollo de algunos tumores.

A contracorriente

Lo que has de reprochar, antes de hacerlo a otro, corrígete a ti mismo por si acaso

Me quedo con Houellebecq

Neorreaccionario, xenófobo, misógino, islamófobo, neofascista, adicto al sexo… Un deshecho de virtudes que adjetivan a uno de los escritores más vendidos de Francia: Michel Houellebecq

Ternura

En los tiempos históricos e histéricos que vivimos, se me hace “raro” escribir sobre la ternura

El sermón final de San Óscar Romero sigue resonando en la actualidad

Ante una orden de matar que dé un hombre debe prevalecer la ley de Dios que dice ‘No matarás
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris