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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Un capítulo muy triste de la humanidad

Maite Valderrama
Vida Universal
viernes, 7 de marzo de 2008, 07:09 h (CET)
Una de las asignaturas pendiente para los seres humanos sigue siendo el trato que damos a los animales, seguimos tratandolos como mercancia, como un elemento más en la cadena de producción. Esto se observa por ejemplo en los experimentos con animales. La mayoria de las personas piensan que los experimentos con animales se hacen con animales muertos, pero no es así. Un animal que se toma para un experimento científico está vivo, y en la mayoría de los casos está también con plena consciencia. Esto es cruel, ya que no nos hacemos una idea de cuánto tiene que sufrir por ello esta criatura, en muchos casos la realidad supera a la ficción, incluso a la imaginación.

Si miramos las cifras de un país del primer mundo como puede ser Alemania, el número de animales con los que se ha experimentado ha aumentado en 100.000. El próximo año en este pais realizarán más de dos millones y medio de experimentos con ellos, a pesar de que los experimentos con animales realmente no tienen razón de ser, porque sus resultados no se pueden trasladar sin más al ser humano de forma fiable. Sin embargo en el pasado año los científicos han vuelto a recibir un premio Nóbel por la investigación científica realizada con animales, en experimentos en los cuales los animales han muerto cruelmente a raíz de las torturas a que fueron sometidos.

Por otro lado la cifra de víctimas animales para consumo humano durante el pasado año ha sido aproximadamente de 45 mil millones de muertos: reses, cerdos, ovejas, gansos, conejos, gallinas... todos ellos matados de una forma muy cruel y llena de torturas; algunos de ellos siguen vivos mientras se les descuartiza. Esta cifra supone 7,5 veces la población total de seres humanos en la Tierra, o sea, una cifra inmensa.

A esto además hay que añadir los animales cazados. Esta guerra en los campos y bosques, como habría que llamarla, es con toda seguridad también un capítulo muy triste cuando se habla de la relación entre el hombre y el animal. Si tomamos como referencia nuevamente Alemania, allí mueren anualmente 5 millones de animales de la forma más cruel. Habría que seguir sumando aquellos que son matados en laboratorios, los utilizados en "deportes" y "espectáculos" crueles y como no, aquellos que son pescados, que se contabilizan por kilos.

Los animales sienten de una forma parecida a nosotros el dolor, el miedo y la alegría, por lo que el sufrimiento que cada día inconscientemente se genera en la Tierra, oscurece nuestro destino de forma alarmante, ya que todo es energía y ninguna energía se pierde. Si el ser humano no está en condiciones de mantener la paz con aquellas criaturas inocentes, ¿cómo quiere entonces lograr obtener la paz con sus semejantes?

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