Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

¡Señor, que vea!

Elena Baeza (Málaga)
Redacción
jueves, 6 de marzo de 2008, 11:38 h (CET)
Son las palabras que el ciego de nacimiento, le dice a Jesús. Este hombre no conocía los colores ni la luz. No había visto las flores ni el atardecer. Vivía su mundo, y le parecía que las cosas tenían que ser siempre así.

Todos los grandes artistas de la historia han tenido una gran obsesión: la luz. Pretender por todos los medios que sus obras estuvieran iluminadas. Que comerciante no escatima, en la iluminación de su escaparate, para que el producto expuesto le de la luz y, con ello realzar su belleza.

Estos ejemplos nos pueden ayudar a comprender mejor el Evangelio de Jn.9, 1-41. Jesús ha querido realizar un signo: dar vista a un ciego. Pero, lo realmente de este milagro, no es que el ciego vio la luz, sino que se le abrieron los ojos de la fe. Porque la belleza de la fe no es comparable con ningún otro don.

La virtud de la fe es la que nos da la verdadera dimensión de los acontecimientos y la que nos permite juzgar rectamente todas las cosas. La fe nos permite calmar las tensiones, tan a flor de luz hoy en día. Todo es posible para el que cree. ¡Qué gran regalo, los que tenemos Fe Católica! En ella encontramos la solución a todos nuestros problemas. Porque, El que te da la fe, te da los medios.

“Solamente con la luz de la fe y con la meditación de la palabra divina es posible reconocer siempre y en todo lugar a Dios, en quién nos movemos y existimos (Hech 17, 28).

Noticias relacionadas

Platón y el conocimiento

En la actualidad se sabe que la vitamina D interviene en variados procesos fisiológicos del organismo, tanto metabólicos como endocrinos e inmunológicos e incluso, estudios observacionales, sugieren una posible relación de la deficiencia de vitamina D con el desarrollo de algunos tumores.

A contracorriente

Lo que has de reprochar, antes de hacerlo a otro, corrígete a ti mismo por si acaso

Me quedo con Houellebecq

Neorreaccionario, xenófobo, misógino, islamófobo, neofascista, adicto al sexo… Un deshecho de virtudes que adjetivan a uno de los escritores más vendidos de Francia: Michel Houellebecq

Ternura

En los tiempos históricos e histéricos que vivimos, se me hace “raro” escribir sobre la ternura

El sermón final de San Óscar Romero sigue resonando en la actualidad

Ante una orden de matar que dé un hombre debe prevalecer la ley de Dios que dice ‘No matarás
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris