|
Cuba, el geriátrico comunista
Raúl Tristán
¿Quién esperaba otra cosa que no fuera la sucesión de un Castro tras otro Castro? ¿Qué ingenuo podía albergar la esperanza de que tras la desparición de Fidel (¿seguirá vivo, o estará en pleno proceso de embalsamamiento?) otro que no fuera de su escuela accediera al poder? (y mucho menos que la democracia se levantara para ondear al viento cual bandera de la libertad).
Una cuadrilla de visionarios de geriátrico, revolucionarios barbudos de un comunismo anacrónico, sigue dictando los destinos de una triste Cuba que se resiste a abandonar la vía de la pobreza, la locura, la censura, la dictadura, la represión…
La línea dura castrista sigue rigiendo los destinos de los cubanos, pero las voces de la izquierda progresista española callan, no se alzan para denunciar la aberración de un régimen moribundo que se revuelca entre sus propias carnes putrefactas, repletas de gusanos hediondos. Tan sólo los liberales españoles podemos bramar contra la ignominia, y trabajar por una CUBA DE VERDAD LIBRE.
|