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Etiquetas:   GRAFISMO   -   Sección:   Revista-arte

ARTE NUEVO

Daniel Alonso Safont
Redacción
lunes, 25 de febrero de 2008, 19:50 h (CET)
A mediados del siglo XIX y como consecuencia de la inevitable sustitución de lo antiguo, se buscaron nuevas soluciones, nuevas fórmulas y nuevos modos de representar la naturaleza

Todos los artes sufrieron una evolución, desde el teatro hasta la pintura y la escultura. Estas últimas crearon lo que se denominó Arte Nuevo. El Arte Nuevo en pintura, ignora la representación de obreros, motivo que en cambio aprovecharon los Expresionistas, como Van Gogh o Toulusse Lautrec.

Fue en Francia donde el Arte Nuevo alcanzó una gran difusión gracias, en parte, a la prosperidad económica consecuencia del asentamiento del capitalismo. La existencia de toda una capa social que empezaba a surgir y a demandar nuevas formas de entretenimiento gracias a la acumulación de capital."Riqueza e inquietud son los dos polos de la vida burguesa" (Ahlers-Hertermann).

En todos los países hubo esfuerzos, especialmente, de los jóvenes artistas de alejarse de la actividad oficial para progresar por nuevos caminos influenciados por el grabado japonés: una coloración lujosa, una calidad de impresión desconocida y la libertad de elección de los motivos. Fue tan rápido su asentamiento en comparación con otras tendencias como el Simbolismo o el Impresionismo que merece la pena detenerse en la imagen de la sociadad que transmite. El Arte Nuevo se extendió rápidamente y conquistó tanto a los artistas, como a una buena parte de la opinión pública, llegando a ser omnipresente en la vida cotidiana. Como es el caso de la decoración y construcción de las escaleras del metro de París en 1900, donde millones de personas circulan todos los días delante de objetos concebidos y fabricados por el Arte Nuevo. Aunque también serviría de ejemplo la utilización de esta técnica por parte de la composición periodística y publicitaria.



El Beso de Toulousse-Lautrec.


En definitiva, con la reproducción y su difusión se establecieron las bases de una configuración social, una nueva forma de ver el mundo.
París vivió durante varios años bajo la influencia y presencia de los carteles, que invitaban al público a ir al teatro, al music-hall, al concierto, a la sala de fiestas o al patinaje. Las empresas rápidamente vieron la potencialidad de esta forma de llamar la atención del público apareciendo los carteles de productos y mercancías.



Cartel de Chéret.


Hoy en día se encuentran muchas colecciones gráficas de carteles que fueron despegados después de su empleo, con sumo cuidado. Incluso hubo empresas de reproducción que editaban para los coleccionistas exclusivos carteles nuevos, a menudo de formato reducido, y no es raro encontrar versiones cuyo texto ha sido suprimido. Un gran número de artistas se consagró a esta forma del Arte tan nuevo. Habría que resaltar a Toulousse-Latec, que buscaba resaltar los feo en la forma humana o Chéret, que se las ingeniaba para crear variantes en la elegancia pujante de sus jóvenes modelos. Modos de representación que sobrepasaron su función de obra de arte convirtiéndose en el gusto de toda una época... de un futuro.



Climax de Aubrey Beardsley.





En el Moulin Rouge de Toulousse-Lautrec.



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