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Etiquetas:   Un lugar llamado desarrollo   Coaching   -   Sección:   Opinión

Guía atípica para evitar el síndrome postvacacional

Tienes que tener más vacaciones
César Piqueras
@cesarpiqueras
miércoles, 16 de septiembre de 2015, 05:41 h (CET)
Ya quedan menos días, ya se van agotando las vacaciones. Este fin de semana se prevén millones de desplazamientos desde destinos vacacionales hasta las ciudades y domicilios de casi todos los que han tenido alguna semana de vacaciones. Todos los años es la misma sensación, cierta incomodidad y muy pocas ganas de volver al trabajo y a la rutina diaria. Hoy me gustaría transmitirte algunas ideas atípicas (made in César Piqueras) para evitar el síndrome postvacacional… Como en otras ocasiones pondré fotos reales de lo que va aconteciendo por mi vida.

Evitar el síndrome postvacacional ¿es posible?
1. Tienes que tener más vacaciones.

Mi primera reflexión atípica sobre el síndrome postvacacional es que ocurre porque, por lo general, las personas tenemos pocas vacaciones. En este sentido, aún tenemos que agradecer a que no nos parecemos tanto a Japón, China o EEUU que tienen todavía menos, pero aún así, soy de los que pienso que nuestras vacaciones son muy escasas. El otro día hablaba con un vecino que sólo había tenido una semana de vacaciones en verano y su mujer ninguna. De esta forma, no han podido coincidir. En estos casos, además suele ocurrir que el que tiene vacaciones se queda en casa, haciendo más o menos lo de siempre. Es decir, que de vacaciones nada.

 Soy de los que piensa que en vacaciones te tienes que olvidar hasta de a qué te dedicas durante el resto del año.

Tienen que servir para hacer un reset en condiciones.

Cuando dejé de trabajar por cuenta ajena hace 8 años uno de mis objetivos clave era tener más vacaciones que si trabajara para otros, cuando tienes tu propia empresa hay unas cuantas cosas que dependen únicamente de ti, cuánto dinero ganas, qué haces, cuántas vacaciones tienes… Desde entonces mi filosofía son las 11 semanas anuales de vacaciones. En verano son 7 habitualmente. No lo digo con ningún tipo de orgullo o queriendo ser más que nadie, sino con ganas de invitar a otros emprendedores y empresarios a ser más defensores de la necesidad del tiempo libre en nuestras vidas. Un tiempo que podemos invertir en nuestras familias, en nosotros mismos y en el futuro de nuestros negocios. La mayoría de las grandes ideas sobre tu empresa te vienen en estos días de descanso.

No desconectas
Otro factor que nos ayudaría a superar el síndrome de después de las vacaciones es que en vacaciones desconectáramos todavía más. No sé tú, pero por lo general, seguimos pendientes del email, recibiendo llamadas y haciendo alguna que otra gestión que “había que realizar”…

 Estar a medio gas no es estar de vacaciones.

Yo por ejemplo tengo ese problema. De mis semanas de vacaciones, hay unos 14 días en los que me he dedicado durante las mañanas a dar los últimos retoques a mi siguiente libro, han sido un par de horas o tres cada día. He desconectado mucho, sí. Pero las vacaciones de verdad, las que sirven para recargar las pilas son aquellas en las que no dedicamos tiempo o preocupaciones hacia nuestro trabajo.

La verdad, es que tal y como se organizan las empresas cada vez es más difícil que muchas personas con puestos de responsabilidad puedan descansar adecuadamente. Un amigo cercano que trabaja como CEO de una industria, ha tenido 2 días de vacaciones este verano… todo un lujo…

¿Qué has hecho?
Si en vacaciones te has dedicado a hacer algo que tampoco te subía mucho las endorfinas, entonces lo que te pasa no es que tengas síndrome postvacacional, sino que no has sabido disfrutar de tus días de vacaciones.

No quiero decir que tengas que estar viajando a Mongolia, Canadá o Japón todos los años, pero si en tus vacaciones no tienes algo de nuevo, apasionante y memorable, entonces es posible que pienses aquello de ¿qué he hecho yo en mis vacaciones?, …se han pasado en seguida.

Este año, varios días de vacaciones los pasamos en un viaje por el Norte de España, visitamos País Vasco, Asturias, Galicia y Oporto. Esos 12 días valieron como un mes entero. A los pocos días ya no te acordabas ni de el día en que habías salido, quedaba muy atrás en el tiempo ¿te ha ocurrido alguna vez? seguro que sí.

Cuando algo lo disfrutas mucho el tiempo parece que pasa más despacio.

Sin embargo, nuestra quinta semana de vacaciones la hemos pasado en casa, haciendo una cosa por aquí y otra por allá. Se nos ha pasado rapidísimo. Ahora ya estamos en la sexta semana, estamos en el apartamento de la playa, y de nuevo parece como si el tiempo no pasara, es genial. La semana que viene estaremos por Bilbao, en un viaje de cuatro días para finalizar con buen sabor de boca las vacaciones de este año.

Aunque sea breve, aunque sea en plan económico, no dejes de hacer algo diferente y nuevo en vacaciones. De lo contrario es fácil que vuelvas con la sensación de que todo sigue igual que antes.

¿Cuál es tu siguiente horizonte?
Algo que funciona muy bien para pasar el síndrome postvacaciones es tener una siguiente meta delante de la mesa, un horizonte. Un siguiente premio, no muy alejado, por ejemplo a uno o dos meses vista.

En mi caso, sé que la primera semana de Octubre me la tomaré libre para retirarme al Monasterio o para hacer algún viaje en bici o a pie, algo que me apetece mucho. Esto me pone las pilas para dar lo mejor de mi en este cuatrimestre. También sé que en el puente de todos los Santos Belén y yo estaremos por Sevilla una vez más, disfrutando del tapeo, sus calles y sus gentes. Luego, entre unas cosas y otras estaremos en Navidad, lo que significará dos semanas más de vacaciones. Todo esos pequeños homenajes hacen que tenga más ganas de volver a mi trabajo.

Esos premios o zanahorias que puedas poner delante de tus ojos, suponen un motivador importante para volver a trabajar con ganas, ya que sirven de horizonte en el que puedes ver una meta importante.

No te apasiona tu trabajo y no me lo habías contado…
El síndrome postvacacional no viene únicamente por tener pocas vacaciones o por no saber disfrutarlas, viene principalmente porque hay un gran número de personas a las que no les gusta su trabajo lo más mínimo. Siendo así, ¡Cómo van a querer volver!

El problema no es moco de pavo, es mucho mayor. El síndrome postvacacional no siempre duele porque se acaben las vacaciones, duele porque volvemos a lugares de trabajo que no nos apasionan lo más mínimo…

También es cierto que muchas personas se alegran de volver al trabajo, no porque les guste especialmente, sino porque sus vidas personales están patas arriba, y claro, nada mejor para desviar la atención que un chute de proyectos, clientes y balances por revisar. Su problema no es el síndrome de después de las vacaciones, sino el que tienen el resto del año…

Si no te apasiona tu trabajo, mi invitación para cualquier profesional es a construir su plan profesional (aquí tienes como), a tratar de volar un poquito más alto para alcanzar una posición laboral más apasionante, más divertida o más interesante.

No te dejes la vida en un trabajo que te aburre, desgasta y acaba contigo. Alguien más inteligente que yo dijo aquello de “Trabaja en algo que te apasione y dejarás de trabajar el resto de tu vida”.

Eres lo que comes
Ahora viene el típico consejo que leerías en dominical de El País o el ABC de la primera semana de Septiembre…

Recuerda que tu alimentación es vital para tu estado de ánimo, que eres lo que comes. Si no eres capaz de alimentarte con cierta conciencia, con sabiduría, de tomar buenas materias primas (y menos derivados), entonces es fácil que tu cuerpo, mente y emociones sigan por los suelos al volver de vacaciones. 

Consejillos rápidos: Bebe 1,5 litros de agua al día, toma más té verde, compra materias primas de calidad, no pagues tu insatisfacción vital con la comida. Los psicólogos, la meditación y otras herramientas te pueden ayudar más.

Disfruta del presente
Si la vida se reduce a un mes de vacaciones en la playa, entonces tienes que replantearte el tipo de vida que tienes. Hay que partir de la idea de que la vida puede ser apasionante cualquier día de la semana, en cualquier momento. Las vacaciones son como un premio, como algo añadido, pero no lo único.

Si no sabemos disfrutar de un lunes cualquiera, Houston tenemos un problema…

Creo que la clave para superar estos días de dolor postvacacional pasa por una mayor comprensión de quienes somos y del mundo que nos rodea. Es inevitable que te sientas como una m…. cuando vuelves a trabajar después de haber estado tumbado 15 días en una playa Caipirinha en mano ¿Qué le vamos a hacer?

Sin embargo, si ese dolor es muy fuerte se puede deber a que:

Te has enamorado de alguien (pillín) en tu lugar de vacaciones y no puedes esperar a que pasen 12 meses para volver a verla/o. Ah! El amor!

Tienes que cambiar de trabajo. En este trabajo te sientes muuuuyyy infeliz…y está acabando con tu sonrisa.

Has tenido pocas vacaciones….y el año que viene tienes que ser un poco más egoista en este sentido.

No has sabido desconectar….

No tienes un siguiente horizonte al que mirar.

Que tengas una feliz vuelta de vacaciones. Nosotros hasta el día 7 de Septiembre estaremos en ello. Te voy contando…

Pd: Si quieres compartir tu insatisfacción vital con la idea de volver al trabajo, te invito a poner tus reflexiones en los comentarios. De esta forma podemos construir un muro común de las lamentaciones, snif…
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