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Etiquetas:   Un lugar llamado desarrollo   Coaching   -   Sección:   Opinión

Cómo decir no

Las 10 técnicas que debes saber
César Piqueras
@cesarpiqueras
jueves, 10 de septiembre de 2015, 06:12 h (CET)
Vivimos tiempos llenos de cosas por hacer. Las tareas, cosas por hacer e invitaciones se reunen todas ellas en nuestra bandeja de entrada pidiéndonos un hueco en nuestra ajetreada agenda. Este verano estoy aprendiendo muchísimo sobre el olvidado arte de decir NO a alguien o a algo. Creo pocas personas saben como decir no y hoy me gustaría transmitirte un poquito de lo que se (o al menos de lo que estoy aprendiendo).

Como decir no y no morir en el intento
Si eres de los/las que le cuesta decir no, seguramente también te ocurra que te suelen invitar a eventos, cenas, etcétera a los que no quieres ir, pero acabas yendo por X o por Y. Y una vez allí dices aquello de “No tenía que haber venido…”. No sé si a ti te ha ocurrido alguna vez, pero en lo que a mi respecta soy un especialista en meterse en proyectos y asuntos de los que luego uno se arrepiente. Por este motivo la asertividad y el aprender a decir no han estado desde hace años en mi agenda, aunque no he sido siempre fiel a ellos, lo confieso.

• En ocasiones he decido que sí a una cena con clientes, cuando lo que me apetecía era dormir al menos 6 horas en el hotel para estar algo descansado al día siguiente.

• En ocasiones he asistido a una boda a la que no me apetecía ir.

• En ocasiones he creado alguna empresa con otras personas con las que mi intuición me decía que las cosas no saldrían bien.

• En ocasiones he aceptado proyectos de clientes “por compromiso”, sabiendo que no eran ni lo que yo quería hacer.

• …

Te podría dar una larga lista. Supongo que tú también tienes algunos ejemplos que me podrías dar ¿verdad? ¿A cuántas cosas te hubiera gustado decir que no?

En definitiva, y tal como me dijo un buen amigo, nuestros principales problemas vienen por la siguiente regla:

“Casi todos nuestros problemas vienen por decir que SÍ demasiado pronto o que NO demasiado tarde”

Las personas que saben como decir no suelen ser más felices, tener una mayor orientación a objetivos y… sonreir más.

Las principales personas a las que nos cuesta decir que no, son a las personas que más queremos o apreciamos, aquellos con los que tenemos un mayor vínculo afectivo. Es algo lógico, ya que al decirles que no de alguna forma pensamos que les estamos rechazando, y por lo tanto que ellos también nos rechazarán a nosotros.

En realidad nuestra dificultad a decir que no viene dada por nuestro miedo al rechazo. Percibimos que si decimos que no, seremos excluidos y rechazados. Este es uno de los mayore miedos del ser humano.

Sin embargo, la experiencia me demuestra que cuando he sido fiel a mis principios y he dicho que no a alguien, nuestra relación ha salido incluso fortalecida… ¿porqué? por el simple principio de que cuando decimos que no somos más creíbles, más honestos y transparentes. La otra persona nos conoce mejor, se puede fiar más de nosotros y sabrá entonces que un Sí será también un sí creíble. Te contaré una pequeña historia real:

Cuando me dedicaba al sector de la ingeniería y las instalaciones trabajaba con multitud de contratistas. Los del aire acondicionado, las instalaciones contra incendios, los conductos de clima, carpinteros, fontaneros, albañiles, pintores, etc… De entre todos, había uno que admiraba especialmente: Vicente el pintor.

Vicente tenía 4 empleados en su empresa, no más. Era una época (2000-2006) en las que el boom de la construcción hacía que cualquier empresa creciera en cuestión de meses. A Vicente no le habría costado nada tener 30 en lugar de 4 empleados. Pero él prefería no complicarse la vida.

En ocasiones yo necesitaba que Vicente terminara algunas de las obras que íbamos ejecutando y por lo tanto le llamaba:

• -Vicente, el lunes que viene necesito que empecéis a pintar el edificio de Telefónica de la Plaza del Ayuntamiento.

• -Lo siento César, el lunes no podemos.

• -Pero Vicente, la obra casi se está acabando, y no tenemos tiempo.

• -Lo siento mucho César. Ese día no podrá ser. En nuestro caso si quieres que lo pintemos tendríamos que empezar al lunes siguiente.

Lo cierto es que la mayoría de las veces yo contrataba a Vicente porque sabía que el día al que se había comprometido estaría allí con su equipo y en poco tiempo pintaría lo que le habíamos pedido. Eso hacía que yo confiara y creyera mucho en él.

Sin embargo también tenía otros contratistas que se comprometían mucho antes, que me decían a todo que sí. La mayoría de ellos no eran tan puntuales a sus acuerdos como Vicente, decían que sí, pero luego era que no, incumplián en parte sus compromisos.

Llegó la crisis (2008-2014) y la mayoría de empresas de la construcción cayeron por tener un exceso de plantilla, instalaciones e inmovilizado. Vicente siguío pintando casas, obras y lugares con sus 4 operarios. Hoy ya está jubilado.

En realidad cuando decimos que no a alguien o a algo estamos siendo fieles a nosotros mismos y eso mismo es lo que hace que seamos más creíbles y más auténticos, algo por lo que los demás no pueden rechazarnos. Sin embargo, para hacerlo bien tenemos que cuidar las formas, o tendremos varios problemas.

Así que vamos con ello, hoy te presento las técnicas que te ayudarán a decir que no, de mejor manera, aprovechando toda tu asertividad, tu inteligencia y tu capacidad de reacción. Creo que en la sociedad que vivimos para orientarte un poco hacia tus objetivos tienes que conseguir pararle los pies a más de una persona, rechazar unas cuantas invitaciones y decir que no más a menudo.

Las técnicas para decir que no que tendrías que llevar siempre a mano
1. El “no” a secas.
Lo cierto es que lo más sano tendría que ser poder decir “no” a secas y quedarse tan ancho. Pero sabemos que cuando tratamos con personas que nos importan, amigos, familiares, clientes, no podríamos (o querríamos) decirlo tan fácilmente. De alguna forma, nos interesa mantener la relación y para ello, el “No” a secas no siempre funciona, pues pone a la persona que lo dice casi en la categoría de los Dioses.

Sin embargo, cuando la persona que te pide algo no te importa demasiado, puedes hacerlo. El típico ejemplo es cuando vas por la calle y alguien te asalta para pedirte algo:

• -Disculpa ¿tienes un minuto?
• -No

Claro, si eso mismo te lo dice tu padre o tu hermano, y tú le contestas tan brevemente no queda tan bien ¿verdad?. Por eso este tipo de no lo utilizamos cuando la relación con esa persona nos importa poco.

2. El “no pero”
Una de las técnicas que te propongo tiene que ver con ofrecer algo a cambio, con no dejarlo en un “no” a secas. A finales de Julio desde una empresa me escribieron un email para reunirse conmigo el día 14 de Agosto. Como estoy de vacaciones mi respuesta fue un no con algo a cambio:

“Estimada Marta, muchas gracias por tu email y por haber pensado en mi para vuestro congreso de este año. Lamento declinar la invitación y fecha que me propones. Sin embargo, estaré encantado de estudiar una reunión contigo y con vuestro Director General a partir del lunes 7 de Septiembre, día en el que retomo mi agenda después de las vacaciones de verano. Espero tus noticias, Muchas gracias”.

3. El silencio incómodo
Cuando una persona te pida algo y no quieras decir que “sí”, haz un silencio durante dos o tres segundos. Cuenta hasta tres antes de tomar la decisión y espera a que el otro sea quien llene el vacío:

• -César, podríamos quedar a cenar este fin de semana con nuestras parejas. Conozco un sitio estupendo en la playa.
• -…
• -¿?
• -…
• -Bueno, quizás después del verano te venga mejor.
• -Vale, lo vamos comentando entonces y lo vemos ¿de acuerdo?

Muchas personas pueden pensar que soluciones así no son asertivas. Estoy de acuerdo, porque tienen toda la razón. Molaría más decir “¿Sabes?, tu pareja me cae fatal”. Pero lo cierto es que todavía uno no ha llegado a ese estado de flow en el que dice todo lo que le viene en gana sin importarle demasiado lo que piense la otra persona. Por eso en este post te enseño a decir que no utilizando desde técnicas 100% asertivas a otras más pasivas.

4. Permíteme mirar mi agenda y te digo algo
Esta me encanta, porque funciona siempre. Cuando te pidan algo, sea lo que sea y aunque tengas tu agenda delante, puedes utlilizarla. Conocí a alguien que la utilizaba constantemente. Cuando le pregunté porqué lo hacía, me habló de una época en la que decía que sí a casi todo y tuvo serios problemas de estrés. En su faceta actual como directivo tampoco quería ser el Doctor “No” y por lo tanto aprendió que si simplemente decía esto a los demás, conseguía el tiempo necesario para pensar bien en la respuesta, decidir si tendría que decir que sí o que no y posteriormente mandar un email, wasap o llamada de teléfono diciendo:

“Estimado Mario, después de revisar mis compromisos y agenda para los próximos días siento no poder quedar contigo. Quizás más adelante encontremos una ocasión”.

5. Yo no te puedo ayudar, pero esta otra persona sí
Funciona estupendamente para poder diluir la responsabilidad y no ocupar tu agenda con temas de los que podrían ocuparse otras personas mejor. Es una forma de derivar asuntos a otros y de no ocuparte de todo. Una de las enfermedades de las personas resolutivas es que le llueven todas las tareas y compromisos. Hay que aprender a quitárselas de encima con expresiones del tipo:

• -Gracias. Yo no te podría ayudar tan bien como lo haría Marcos. Por favor, contactar directamente con él.
• -Gracias. La información que me solicitas la puedes encontrar en la red. Siento no poder ayudarte en esta ocasión.
• -Gracias. Mi asistente personal tomará nota de tu petición y evaluaremos lo que comentas.

• …

6. Sé sincero
Lo que mejor funciona es la sinceridad, aunque a veces nos cueste. Por este motivo, el decir simplemente lo que nos ocurre funciona:

• -César me gustaría quedar contigo para tomar un café uno de estos días.
• -Gracias Vicente. Lamento no poder quedar contigo este semestre, mi agenda está hasta arriba de proyectos.

7. Si te ayudara, tendría que dejar de lado otros proyectos importantes
Esta forma de decir que no viene muy bien en el entorno de trabajo, especialmente cuando alguien te pide algo a lo que sabes que no podrás llegar y que si llegaras, tendrías que dejar de lado otros temas más importantes.

• -¿Podrías ayudarme a acabar el proyecto para la internacionlación en EMEA?
• -Gracias por pensar en mi Laura. Siento no poder ayudarte porque entonces no llegaría a tiempo a compromisos adquiridos con los clientes.

Se puede utilizar incluso con un jefe que nos pide algo de la siguiente manera.

• -Juan, me gustaría que te pudieses dedicar también a este proyecto sobre la producción en Turquía.
• -Vaya. Podría hacerlo, aunque para llegar con el nivel de calidad que necesitamos tendría que dejar de lado algunas de las tareas que tengo en agenda ¿Qué otro proyectos prefieres que deje de lado para ocuparme de este?

8. Di que estás mejorando tu capacidad de centrarte en lo realmente importante
Cuando queremos un plus de sinceridad y decir que no nos cuesta, podemos aludir a este hecho:

• -Luis, me gustaría que nos tomáramos un café la semana que viene si estás por Madrid.
• -Lo siento Tomás, este año estoy mejorando mi habilidad para centrarme únicamente en los temas esenciales de mi negocio. Espero que en otra ocasión podamos hacerlo.

9. Aprovecha otros momentos para este tipo de cosas triviales
Normalmente las personas quieren un hueco de tu agenda para verte. Quieren comer contigo, cenar contigo o que les dediques parte de una preciada tarde o una mañana. De esas en las que te gusta ser tan productivo. Sin embargo, sabes que eso te resta eficacia y que dedicar dos horas de una mañana a un tema trivial rompe tus esquemas, porque tienes miles de cosas más importantes que hacer.

Por este motivo, aprovecha para quedar en cualquier hueco que no sea esencial. Algo así como:

• -El martes cuando acabe la reunión en Madrid iré a la estación de Atocha a tomar el AVE. Si quieres nos vemos allí antes de que tome mi tren. Tendré unos quince minutos, supongo que será tiempo suficiente para que me puedas comentar lo que necesitas.
• -El viernes entre las 11:30 y las 11:45 habrá una pausa en una conferencia que voy a dar. Si quieres nos vemos allí y charlamos cinco minutos.

10. Di que mejor que lo hablamos ahora
Como he comentado, es habitual que las personas que quieran tratar contigo quieran su espacio para poder hablar contigo, y además no quieran que sea ahora sino en otro momento para tener más tiempo. Pero, como tú y yo sabemos, el tiempo es un bien muy preciado en estos días, y una forma de protegerlo en estos casos es tratando de que el asunto se vea ahora:

• -Whatsapp: César, ¿Cuándo nos podríamos ver?
• -Lo tendré difícil Juan en los dos próximos meses. ¿Te parece si me llamas en las próximas dos horas y comentamos lo que necesites?

…. • -Oye Paco, me gustaría que nos reuniéramos un día para hablar de las necesidades financieras
• -Bueno, tengo la agenda muy llena estas semanas. Coméntame ahora y lo tratamos de solucionar, ¿de qué se trata?

Es una forma de evitar más compromisos en tu agenda y centrate en lo realmente importante y estratégico.

Espero que en estas 10 técnicas para decir que no hayas encontrado alguna que te pueda ser útil de ahora en adelante. Si no es así y si tienes más ideas me encantaría poder leerlas en los comentarios. Gracias.
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