Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Promesas de felicidad

Manuel Villa (Valladolid)
Redacción
miércoles, 6 de febrero de 2008, 02:08 h (CET)
En la trasera del Carnaval, asoma la Cuaresma. En la antesala, el atractivo e interesante Sermón de la Montaña, llamado, también, de las Bienaventuranzas. ¿Qué son? No son leyes, ni normas, ni dogmas, sino promesas de felicidad estable.

Jesús pronunció ese bellísimo sermón y llamó felices a los pobres de espíritu, que son las personas auténticamente libres, los herederos del Reino de los Cielo; a los que sufren y a los que trabajan por la paz y que son justos; a los compasivos... Las bienaventuranzas son como la flor del Evangelio, su corazón, la buena noticia para todos. No son pura teoría y muchos las han vivido. Son como la letra de una partitura, a la que Jesús puso música con su propia vida. Han recibido palabras de elogio porque son consoladoras, y alguno, en su despiste, ha dicho que alienan al hombre y son "el opio del pueblo". No saben que no son tanto palabras de resignación cuanto de ánimo para aquellos que tienen el valor de actuar y arriesgarse por el nombre del Señor y por el bien de los humildes. Las Bienaventuranzas son como luces en lo alto, capaces de orientar a quien se siente triste o desesperado, débil o tentado de violencia o de egoísmo, el verdadero alienador. Dejan muy claro: los que sufren, los despreciados, son los preferidos de Dios, y quienes tienen misericordia con otros, la alcanzarán para sí.

Noticias relacionadas

El huracán Florence expone la dura realidad de la desigualdad en Estados Unidos

El huracán de categoría 4 avanzó a una velocidad de varios kilómetros por hora inundando las Carolinas estadounidenses

La Cataluña imaginaria y autosuficiente de los separatistas catalanes

“La autosuficiencia es incompatible con el diálogo. Los hombres que carecen de humildad o aquellos que la pierden, no pueden aproximarse al pueblo” Paulo Freire

Dos debates, dos Españas

La crispación general y el estilo bronco, zafio y chulesco del diputado Rufián representaba el nivel de descrédito que ha alcanzado el debate parlamentario

La distopía del Máster Casado

Sánchez en situación apurada

Casado exculpado por el fiscal
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris