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Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   Soberanismo   -   Sección:   Opinión

Separatismo e izquierda extremista dispuestos a devolvernos a la crisis

“Una mentira puede dar media vuelta al mundo antes de que la verdad hay empezado siquiera a calzarse la botas” Leyes de Murphy
Miguel Massanet
viernes, 4 de septiembre de 2015, 06:14 h (CET)
El hipopótamo, al contrario de lo que se podría pensar de un animal tan voluminoso y, aparentemente, torpe en sus movimientos, que se alimenta casi exclusivamente de la vegetación; es una bestia sumamente irascible, territorial y muy celoso de su harén de hembras. Sin embargo, tiene una forma curiosa y bastante asquerosa de marcar su territorio que, por otra parte, defiende fieramente cuando otro macho o animal se lo quieren usurpar. Sin el más mínimo pudor esparce, con movimientos rapidísimos de su corta cola, sus heces en el momento en que defeca, de modo que todo su entorno queda cubierto por los restos fecales de su vegetariana dieta.

En política esto de esparcir la carroña, de utilizar el método de pretender cubrir a todo adversario con detritus inmundos es algo habitual y, preferentemente, empleado como arma defensiva por todos aquellos que buscan, con este método, salvar sus carencias, ocultar su incapacidad o intentar apartar la atención sobre sus propias actuaciones, de las que se avergüenzan, para enfocarla hacia otras personas, instituciones o rivales políticos, con el objetivo insidioso de perjudicarlos o escurrir la responsabilidad que le pudiera caber en la concepción, desarrollo o perpetración de los mismos. Estos días de maremagnum electoral, donde los políticos, en vísperas de los comicios, no sólo se dedican a prometer, ofrecer y garantizar la intemerata o, lo que es lo mismo, lo que saben que nunca estarán en condiciones de cumplir pero que, aunque parezca imposible, muchos de los votantes caen, una y otra vez, en la trampa (sin que, al parecer, el tropezar continuamente con la misma piedra acabe por desanimarlos); debido a que en materia de lavado de cerebros se debe reconocer que las izquierdas son verdaderos expertos. Se puede decir que no pasa día sin que se intente ensombrecer al partido gobernante con alguna de estas explosiones mal olientes, sin que, al parecer, los destinatarios sean capaces de distinguir la peste mal oliente del suave olor de un perfume de calidad.

Ahora es el señor Mas, encerrado en el cepo en el que el mismo se ha metido, quien ha intentado, en sus explicaciones en el Parlamento catalán sobre el famoso 3% que recibió CDC de algunas empresas, supuestamente a cambio de concesión de obras municipales, desviar, una vez más, hacia el Gobierno español, lo que no son más que las consecuencias de las actuaciones de la Justicia que ha requerido la inspección de una empresa, Teico e Hijos estrechamente relacionada con CDC y que parece haber sido ampliamente favorecida por diversos contratos públicos. Curiosamente, cuando hacen esta acusación se olvidan de que, el mismo partido del Gobierno, tuvo una peripecia parecida cuando, en el mes de Abril ( un mes antes de las elecciones) fue detenido el señor, ex vicepresidente del anterior gobierno del PP, don R.Rato. Entonces ninguno alegó, en contra dicha detención, en base a la cercanía de las elecciones. La memoria flaquea.

Que el señor Mas se encuentra atrapado en la ratonera del famoso 3%, no es una novedad; que el señor Mas está metido en un callejón sin salida en su empeño de buscar una salida que le permita esquivar lo que se le viene encima el 27S, es algo más que obvio si se tiene en cuenta que: si gana las elecciones, se verá obligado a cumplir su promesa de declarar en el Parlament la independencia de Catalunya, con todas las consecuencias, de toda índole, que ello supone para él y para el resto de catalanes y si, por el contrario, pierde, porque será sin duda alguna el fin de su carrera política y, probablemente, el de su partido CDC, abocado a quedar desprestigiado ante sus antros votantes.

No sabemos lo que puede seguir dando de sí el apelar a este victimismo constante con el que pretende engañar, motivar y encorajinar a sus huestes separatistas; lo cierto es que, el seguir atribuyendo sus problemas de financiación ilegal del proceso soberanista, los suyos personales y los de su partido, insistiendo en que todo es culpa de Madrid, de que el Gobierno lo viene persiguiendo sistemáticamente y que, en España, no se busca más que acabar con los catalanes que,¡pobrecitos!, son los más perjudicados por el Estado, tanto en cuestiones de financiación como en la de infraestructuras; no parece que pueda tener un largo recorrido ya que, cada día son más las informaciones, los datos y las evidencias de que, la financiación irregular del CDC existió, para ayudar a reforzar su desafío separatista.

Lo que es indiscutible es que, España, no puede estar sometida al imperio de los díscolos, separatistas, comunistas bolivarianos y los antisistema, tanto desde dentro de las Cámaras como desde fuera de ellas, ya sea por parte de los gobiernos autonómicos o bien por los gobiernos municipales. Todos aquellos a los que se les llena la boca con la palabra “democracia” son los que, desde la oposición, intentan por todos los medios impedir que el Gobierno de la nación, elegido legalmente por una gran mayoría de votantes, pueda llevar a cabo sus funciones, dictar las leyes que considere oportunas y desempeñar, con libertad de movimientos, (evidentemente controlados por el resto de poderes del Estado), sin el agobio de verse mediatizado, en cualquier cuestión que se proponga hacer, por el resto de la oposición, que ha decidido impedirle la gobernación del país, en unos momentos en los que es preciso la máxima cooperación para ayudarle a mantener la recuperación que estamos empezando a experimentar.

Resulta incomprensible el empeño de presentar una visión pesimista del país, una versión apocalíptica de la situación actual de España, una disparatada valoración de la situación real de nuestra economía y de la estabilidad de nuestra nación, por aquellos partidos de las izquierdas que, o bien como Podemos, sus propuestas no son más que reediciones adulteradas de las viejas y rancias teorías soviéticas, ampliamente superadas por los estados modernos o, como pretende el señor P.Sánchez, vender de nuevo aquellas políticas de subvenciones y mejoras sociales insostenibles que fueron, precisamente, la verdadera causa de que España sucumbiera ante el embate de la crisis económica que, el señor Zapatero, se negó a reconocer que nos afectaría cuando, todavía, se estaba en condiciones de amortiguar el impacto que iba a tener para nuestra economía.

Precisamente se da la circunstancia de que, si en la actualidad hay algo que puede entorpecer, de una manera definitiva, que sigamos en la línea de mejoras, recuperación industrial, reducción del desempleo y perspectivas positivas de desarrollo que hemos iniciado desde hace unos meses; precisamente está enfocado en la posibilidad de que las fuerzas de izquierdas que pretenden alterar por todos los medios, incluso vendiendo en el extranjero una situación de España que en nada se compadece con la realidad, que se centra en una constatable mejora fácilmente detectable solamente saliendo a la calle y recorriendo nuestras ciudades o, simplemente, observando el aumento sorprendente de nuestro turismo interno, que ha mejorado exponencialmente si lo comparamos con ejercicios anteriores. La prosperidad, con todas las reservas que se quieran hacer, ha adquirido carta de naturaleza en nuestro país y sólo aquellos interesados en desacreditarlo, son capaces de afirmar lo contrario.

Resulta vergonzosamente ridículo, mal intencionado y taimado, el empeño de parte de la prensa española y sus televisiones o los mismos sindicatos, de pintar como algo muy negativo un fenómeno que ocurre cada año al finalizar el verano; cuando, en virtud de la finalización de los contratos de temporada, propios del negocio del turismo, se produce un aumento del desempleo, algo típico de cada año y que no desdice en absoluto que de una año al otro el empleo haya mejorado en más de 300.000 personas. Es evidente que para algunos que, curiosamente, fueron los que condujeron a España a una situación que, por poco, nos lleva a la banca rota nacional, sean ahora los visionarios empeñados en negar lo evidente, con la perversa intención de atacar al gobierno de derechas, simplemente porque saben que es el único que, con sus defectos, es capaz de impedir que España se rompa, y no quede en manos de un renacido comunismo que nos pueda reconducir a la situación anterior al 20N del 2.011, cuando se cernía sobre nosotros la sombra del rescate.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, nos sorprende que, a estas alturas, todavía haya cenizos empeñados en vender desgracias, temores, embustes y anuncios de truculentas calamidades, con el único objetivo de impedir que la derecha, la que ha salvado a España, pueda seguir el verdadero camino que conduce al país a su plena recuperación.
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