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Y llegó el fichaje estrella del mercado invernal
Daniel Lázaro
Una vez cerrado el mercado de fichajes en el mundo del fútbol, sin demasiadas variaciones, llegó el "boom" a las redacciones españolas de la mano del baloncesto. Lo anunció el principal noticiario de Memphis, The Commercial Appeal, y rápidamente se hicieron eco en toda la prensa española. Pau, a los Lakers.
Pau llega a Los Ángeles con una segunda ronda para el draft de 2010 bajo el brazo y, a cambio, los Grizzlies se quedan con Kwame Brown (Center, 211cm, 6pt, 6rb) y Javaris Crittenton (Guard, 196cm, 3pt 1rb, 1as), los derechos de Aaron McKie (Guard, 196cm, 2pt, 2rb, 1as -2006/2007-) y Marc Gasol (Center, 215cm, 16pt, 8rb –Akasvayu-) y dos elecciones en primera ronda de draft para 2008 y 2010.
Los Grizzlies parecen ahora condenados a bajar las pocas posiciones que pueden bajar. Gasol ha aportado una media de 19 puntos y 9 rebotes en sus seis temporadas en Memphis y ya no está. Se les va su principal arma y se queda "solo" Juan Carlos Navarro en la aventura de Tennessee. Una encuesta del propio diario americano muestra con clarividencia el sentir del aficionado: han salido ganando los Lakers. Quizá a corto plazo sí, pero yo confío en que Marc pueda hacer algo cuando decida dar el salto a la NBA. No es el mejor inicio para el de Akasvayu. O quizá sí, todo es relativo. Pau empezó ahí y miren cómo ha evolucionado la cosa. Además, Marc ya conoce Memphis, costará poco aclimatarse.
Respecto a Pau y respecto a los Lakers, obviamente han salido ganando del traspaso. El de Sant Boi puede ser ese poquito que necesitaban los del Staples para acompañar los grandes números que realiza Kobe Bryant. Hasta ahora no se ha hablado de la posibilidad del anillo en los californianos. ¿Por qué ahora sí? Pues porque Gasol es español y es lo que nos interesa. No será tan fácil como lo pintan. No es tan fácil entrar en un grupo a mediados de temporada. No es tan fácil pasar de ser la estrella a ser un trabajador más a las órdenes de Kobe. Hay muchas dificultades, aunque una cosa sí que es cierta: si funciona, será un gran espectáculo y los Lakers podrían convertirse en lo que algunos denominan los Bulls del siglo XXI. Pero para todo eso habrá que esperar.
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