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Etiquetas:   Mujeres del Siglo XXI   -   Sección:   Opinión

Qué le vamos a hacer, ¡soy inmoral!

Remedios Falaguera
Remedios Falaguera
sábado, 2 de febrero de 2008, 22:23 h (CET)
Parece ser que según la Comisión Ejecutiva del PSOE soy “inmoral” por asumir las recomendaciones de los obispos españoles, “hipócritas y malintencionados”, para ejercitar mi voto con libertad, respeto y responsabilidad.

Es más, debo estar muy alejada de “la sociedad española de hoy. Una sociedad "en la que cada persona tenga derecho a vivir según sus propias ideas y creencias sin que nadie imponga su doctrina a los demás".

Aunque, pensándolo bien, ya que mi decisión de votar a los "que han de contribuir al pleno reconocimiento de los derechos fundamentales de todos y a la promoción del bien común" como señala la CEE en su carta "a los católicos y a todos los que deseen escucharnos", voy a pensármelo mucho.

Lo tengo difícil. Es verdad. Encontrar una oferta política acorde con unos “valores fundamentales y principios antropológicos y éticos arraigados en la naturaleza del ser humano, en particular con respecto a la defensa de la vida humana en todas sus etapas, desde la concepción hasta la muerte natural, y a la promoción de la familia fundada en el matrimonio, evitando introducir en el ordenamiento público otras formas de unión que contribuirían a desestabilizarla, oscureciendo su carácter peculiar y su insustituible función social”,como señala Benedicto XVI, es una tarea casi imposible.

¿Quién me asegura fehacientemente que va a poner todo la carne en el asador hasta conseguir la libertad de enseñanza y una educación de calidad para todos?

¿Qué líder político me promete que NUNCA va a reconocer a unos asesinos como representantes del pueblo, por muchos que sean los que les apoyen?

¿Cuál de todas las formaciones políticas me asegura que no va a”casarse por conveniencia” con nacionalistas totalitarios que pretenden destruir MI nación?

¿Y quien, de verdad de la buena, va a hacer suyo el problema de la inmigración, de la violencia domestica, de los abusos infantiles, de la manipulación de los jóvenes y de la soledad de nuestros mayores?

Por lo tanto, si no hay nadie que me pueda solucionar mis problemas, ¿dónde encontraré un líder transparente, honrado y coherente que sepa escuchar y servir desinteresadamente a los ciudadanos, sin caer en favoritismos ni juegos sucios?

Mucho me temo que seguiré siendo “inmoral” el resto de mi vida. Tan “inmoral” como el político italiano Roco Buttiglione que asegura en su pagina web: “todos aquellos que tienen fuertes convicciones morales, todos aquellos que piensan desde el corazón, son malos ciudadanos y no tienen derecho a participar en el debate público (…) La idea de que la democracia pueda defenderse a partir del relativismo ético es extravagante. Sin el respeto de valores fuertes, en primer lugar de la dignidad de la persona humana, la democracia está destinada a debilitarse en la corrupción y a legitimar formas más o menos encubiertas de opresión”. http://www.pensarecristiano.org

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