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Etiquetas:   Crítica Disco   -   Sección:   Revista-musica

Innovación y tradición en una pequeña gran obra

J.M. Vilches Alonso
Redacción
jueves, 31 de enero de 2008, 23:00 h (CET)
Intérprete: Declan De Barra
Álbum: Song of a Thousand Birds
Año: 2006





Portada del disco.




Declan De Barra, compositor y vocalista de la mítica banda –ya desaparecida- Clann Zú, nos sorprende ahora en solitario con un gran trabajo que debería sacarle del underground más cerrado y llevarle hacia un público más amplio.

Después de muchos años trabajando en Australia, ha vuelto a su Irlanda natal para regalarnos un disco que vuelve a las raíces del folk más pausado, con muchos medios tiempos y con una voz repleta de intensidad. Con unas composiciones que se alejan de la complejidad innecesaria, De Barra ha sido capaz de crear once temas de esos de los que resulta imposible quedarse con uno sólo.

“Song of a thousand birds” desprende un halo melancólico pero esperanzador al mismo tiempo, que busca la cohesión y la diferencia entre cada una de las pistas que lo componen. A veces la distancia de la rigidez de la enseñanza musical que confiere el ser un músico autodidacta da espléndidos resultados. Éste es uno de esos casos, ya que las melodías vocales de Declan De Barra se alejan por completo de las sonoridades más mundanas y propias de la música popular, sin dejar en ningún momento de olvidar cuál es el objeto final: la creación de una bella canción, nada más (y nada menos). Temas como “Throw your arms around me” o “Someday soon” podría recordarnos en algunos momentos a bandas como Anthony & The Johnsons, Jeff Buckley o Joan As Police Woman, siendo ésta una comparación complicada ya que el estilo de De Barra resulta muy personal, pero útil a aquellos que quieran hacerse una pequeña idea sin escuchar el disco.

Las raíces del folk irlandés de los años 70 son palpables en todo el disco, aunque con especial carácter se manifiesta en el corte que da título al álbum, que finaliza con la voz desnuda tan sólo acompañada por la percusión. Sin embargo, es el tercer corte “Blackbird Song” el que parece tener todas las papeletas para ser un single y que si tuviera la oportunidad de sonar en alguna radio o como sintonía de algún anuncio seguramente tardaría muy poco en llegar al gran público. Por momentos la escasez de instrumentos en algunos temas nos podría llevar a calificar su música de minimalista, pero no sería más que una conclusión errónea, porque la desnudez no implica en este caso simpleza, sino que ayuda y participa de la creación de unas melodías íntimas y apasionadas.




Declan de Barra.




Para este álbum Declan De Barra ha contado con la colaboración de algunos de los más grandes músicos irlandeses como Rónán O’Snodaigh (Kila), Turlough Gunawardhana (The Chapters), Cion O’Callaghan (Paddy Casey’s band) e, incluso, de algunos de sus excompañeros de Clann Zú.

A pesar del gran bagaje musical que tiene a sus espaldas, éste es el primer paso de un nuevo camino, para el cual se ha rodeado de sólo un piano, un cello, guitarra, una ocasional percusión y violín; suficiente para quien se sabe poseedor en su voz de un talento especial. Cargado de emotividad e intensidad, éste es, sin lugar a dudas, el trabajo de un músico que ama la música.

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