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Etiquetas:   Crónica Concierto   -   Sección:   Revista-musica

Al compás de Apolo

Miguel Mata
Redacción
jueves, 31 de enero de 2008, 23:00 h (CET)
Magazine Siglo XXI acudió el pasado 26 de Enero a la Sala Apolo de Barcelona para presenciar el concierto de Diego Carrasco y Manuel Molina.

Uno de nuestros colaboradores eventuales, Miguel Mata, ha escrito un corto, pero poético texto, donde nos explica como sintió él aquella noche junto a estos dos grandes artistas.




Diego Carrasco durante el concierto.




Cuando Diego Carrasco abre los brazos de par en par con su cómplice agarrada por el mástil con la mano izquierda, debajo de la barba se esboza una sonrisa pícara y descarada y en los ojos se puede adivinar el torrente de lava que está a punto de explotar.

Con Diego Carrasco todo es compás y todo es energía contenida y expresada al mismo tiempo.

Con un dominio tal del ritmo es muy fácil abrir la noche. Le bastan unas alegrías y unas bulerías para que el público, casi sin querer, se separe del respaldar de su asiento como atraído por el zapateo burlón y el arranque jerezano, y se deje contagiar por el guiño pícaro y la alegría.
Para terminar, isótopos, núcleos, fusiones y “Química”, mucha química entre el artista y el público.




El otro protagonista, Manuel Molina.




Sin descanso aparece, con traje impecable, el segundo protagonista de la noche.
Bajo la poblada barba de Manuel Molina se dibuja una expresión serena y consoladora. Cuando “el Patriarca” eleva sus manos, su rostro mira al cielo. Y cuando abraza su guitarra sus ojos se cierran como gestando el milagro que está apunto de derramar en nuestra presencia. Sólo con su hondura y su sencillez, sus sentencias enamoradas pueden sonar recién nacidas y sabias al mismo tiempo.

Llegan las canciones clásicas, “Todo es de color”, “Dime”… Y llega, demasiado pronto, la despedida conjunta; Manuel le canta a Jerez y Diego agradece al público a la vez que zapatea; y para acabar, cómo no, una improvisación por bulerías y todo el público en pie siguiendo con las palmas el ritmo de la noche.

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