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Etiquetas:   Buñuelos de viento   -   Sección:   Opinión

Los votantes cuchara

Pedro de Hoyos
Pedro de Hoyos
@pedrodehoyos
martes, 29 de enero de 2008, 08:14 h (CET)
Las encuestas lo dicen a las claras: Empate técnico, ni PP ni PSOE podrán gobernar España sin el auxilio de los nacionalistas. El precio lo habremos de pagar los demás españoles. En la actualidad, y desde los primeros momentos de la Transición, hay españoles que deciden los Gobiernos y los presupuestos de España y otros españoles que no pintamos nada.

Sólo los nacionalistas salen beneficiados de una situación que se repite una y otra vez. Cada elección el precio sube más. Por eso no se llevó a cabo el trasvase de agua del Ebro que media sedienta España necesita, por eso los papeles de Salamanca salieron a Barcelona y pero los miles de piezas del museo Marés jamás volverán a los castillos y conventos castellanos de donde procedían. Quien manda manda y los demás callan. Los votantes de media España (¿media, sólo media?) son votantes cuchara, que ni pinchan ni cortan en las decisiones nacionales, las toman otros.

Por eso es necesario un tercer partido. Un partido que represente a todas las Españas y no sólo a unas pocas. Ciudadanos de Cataluña y Unión Progreso y Democracia aspiran a ello, pero tienen grandes limitaciones presupuestarias y de implantación (y de acceso a determinada prensa que los ningunea), que les impedirán cumplir con sus propósitos y mucho me temo que tras elecciones volverán a sus cuarteles con el rabo entre las piernas. ¿Y desaparecerán?

Pero ellos mismos han contribuido a sus dificultades tanto por los problemas internos de Ciudadanos, a la postre mal cerrados, como al error cometido por UPD al decidir no unir sus votos en una sola “hucha”, un error que puede costar ese deseado escaño. Un partido nacional que pueda apoyar a cualquier gobierno nacional es imprescindible para que unas españas no se impongan sobre las otras, para que el poder de decisión sea compartido por todos los españoles, para que los presupuestos se elaboren para todos los ciudadanos y en nombre de todos los ciudadanos, para que los votos de una parte de españoles no valgan más que los de los demás, para que no haya ciudadanos cuchara, que ni pinchan ni cortan en su propio país.

Para que no haya discriminación según la región en que los españoles hayamos nacido.

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