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Etiquetas:   Cesta de Dulcinea   -   Sección:   Opinión

Pobre Paulino o el himno de Sabina

Nieves Fernández
Nieves Fernández
domingo, 20 de enero de 2008, 06:42 h (CET)
Menuda la ha hecho el paisano granatuleño Paulino Cubero con escribir una letra para el himno de España.

Todo empezó cuando vio en alguna parte una llamada a la participación, es decir las bases de un concurso, llamada que vimos muchos con incredulidad y mofa, aun así y pese a no ser una convocatoria oficial, o sí, que eso nunca se sabe cuando te invitan a escribir la letra para el himno de tu propio país; ahora con toda esa “oficialidad”, el COE se permite la retirada de la obra ganadora porque no ha calado socialmente y ha sido rechazada por la sociedad, que no por el jurado.

De momento, Paulino debería releerse las bases que son como la ley de cualquier concurso, antes de volver a ser un escritor anónimo, conversión muy fácil de conseguir en este país de desagradecidos y olvidadizos.

Seguros estamos que con la letra más perfecta tampoco hubiera calado, ¿acaso hay una canción, -porque no podemos olvidar que un himno es una canción con mejor o peor música o poesía, pero canción- que pueda gustar a todos los miembros de una misma familia? ¿Podremos cantar algún día en democracia y paz verdadera los españoles un himno de consenso? Como dicen los más pesimistas con este tema, mejor que sigamos sin letra y miremos al cielo en los eventos deportivos y le colguemos el la, la, la, o el famoso chunda, chunda y cada cual que le rime lo que pueda, lo que quiera o lo que sepa.

Nuestro paisano Paulino debe buscar las bases de ese concursillo para defenderse de tanta acusación gratuita y de tanta falacia como se le ha estado lanzando cual “agua va” de la Edad Media. Debe pedir una indemnización. ¡Ay, ingeniero Cubero, nunca así honores monetarios o literarios!, como el más desesperado de los mortales deseas volver al anonimato. Se te lanza a los medios de comunicación como manchego y parado, pareja de vocablos que parecen ser no son muy afortunados porque, hombre, decir catalán y parado puede despertar cierta simpatía, parado y valenciano, comprensión, incluso madrileño y parado como lo que realmente es el escritor aficionado Paulino, por residir bastantes años en esa comunidad, pues también suena como distinto, pero manchego y parado unido a toda esa sarta de insultos y acusaciones como se están escuchando y leyendo, no es nada más que ganas de fastidiar y molestar no sólo a una persona que ha participado y que se entera por los mismos medios que ahora se encargan de descalificarle a él y a su trabajo de su victoria, amarga victoria de escritor, mejor hubiera sido que hubiera ganado cualquier otro concurso literario, tal vez el de las fiestas de los pueblos y ciudades de donde son los que tan gratuitamente se han prestado a hundirle la moral y la alegría.

Pero qué nos creemos los españoles, que alguien es más que alguien por escribir una letra de una canción destinada a ser himno. De hecho dicen que el mismo Aznar se la pidió a un grupo de poetas reconocido, otro fracaso que no tuvo consenso, pero al menos la letra y los poetas no salieron desprestigiados por escribir 20 versitos de nada. Y tampoco podemos asegurar que estos elegidos no fueran parados de larga duración, y de provincias algo muy normal entre los escritores.

Me cuentan que en 1870 el general Prim convocó un concurso nacional para elegir una pieza como Himno. Se declaró el concurso desierto pues la calidad de las obras no superaba la de la Marcha Granadera. No hemos adelantado demasiado desde el siglo XIX, bueno me dicen que el mismo cantautor Joaquín Sabina propuso pocos días después de la convocatoria del COE dos letras en su columna de la revista Interviú.

Propuestas que con la música que todos ustedes saben suenan así:

”Ciudadanos, / en guerra por la paz / y la diosa razón / mano en el corazón. / Ciudadanos, / ni súbditos ni amos / ni resignación / ni carne de cañón. / Pan amasado / con fe y dignidad / no hay nada más sagrado / que la libertad”. Y así la segunda: “Ciudadanos, / ni héroes ni villanos, / hijos del ayer, / hay tanto por hacer. / Ciudadanos, / tan fieramente humanos, / tan paisanos del / hermano de Babel. / Alta montaña / con puerto de mar / clave de sol España / atrévete a soñar”.

Pues eso, atrevámonos a soñar un nuevo himno y que no nos despierten con pesadillas.

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