Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Contar por no callar   -   Sección:   Opinión

Himno, mejor sin letra

Rafa Esteve-Casanova
Rafa Esteve-Casanova
@rafaesteve
lunes, 14 de enero de 2008, 06:26 h (CET)
El pasado verano el presidente del Comité Olímpico Español viendo que las escasas veces en que los deportistas españoles alcanzan el oro en las competiciones y en las que la enseña patria tiene que ser enarbolada al son tan sólo de la música de banda y sin una letra que acompañe los triunfos patrios decidió convocar un concurso de ideas con el fin de solucionar este grave problema de la nación española. Más de siete mil han sido las propuestas recibidas para ilustrar con palabras la, hasta ahora, silenciosa “Marcha Real”. No olvidemos que en España cualquiera capaz de escribir un pareado ya se considera un poeta laureado- hasta a mi me salen los pareados cual churros de desayuno mañanero- y hasta Joaquín Sabina se atrevió y en su columna de la revista “Interviú” publicó unos ripios que hablaban de “Pan amasado/con fe y dignidad/no hay nada más sagrado/ que la libertad” que más parecía una letra escrita para festejar el día del Maestro Hornero que el himno a cantar por unos deportistas que sacan pecho mientras lo entonan y van pensando en los ceros en los que aumentará su cuenta corriente más que en haber goleado a los enemigos de la patria.

La Sociedad General de Autores de España (SGAE) que lo mismo vale para un roto (estimar que todos somos “piratas” y hacernos pagar un canon por CD comprado) que para un descosido (unirse a esta parafernalia musical-nacionalista española) nombró un jurado de lujo para la ocasión compuesto por el historiador Juan Pablo Fusi, la catedrática de Literatura Aurora Egido, el compositor musical Tomás Marco, el musicólogo Emilio Casares y el jurista Manuel Jiménez de Parga. Todos juntos en unión, que es una frase del “Oriamendi”, este himno del carlismo si tiene letra, han decidido que la composición presentada por Paulino Cubero, un manchego en paro, es la merecedora de estar en boca de todos nuestros deportistas cuando, con lágrimas en los ojos, vean cómo los colores rojigualda van escalando el lugar más alto entre las banderas. Y en la próxima gala del COE será, nada más ni nada menos, que Plácido Domingo quien estrene públicamente estas estrofas a las que no auguro un largo futuro.

Ya en tiempos del general de los sellos de correos y de las monedas en general su escritor de cabecera, el gaditano José María Pemán, puso letra a la música de la “Marcha Real” y los niños del franquismo la cantábamos a pleno pulmón cada mañana al comenzar las clases mientras desde la pared nos contemplaba un Cristo crucificado entre las fotos del Generalísimo y de José Antonio, el fundador de la Falange y al que sus seguidores denominaban “El Ausente” aunque cada vez que después del himno en los gritos de rigor se le nombraba teníamos que contestar a voz en grito “Presente”. Un verdadero galimatías. Éramos unos niños muy traviesos y como no entendíamos las grandilocuentes palabras del excelso vate andaluz nos dedicábamos a inventar nuevas estrofas y entonábamos un “Viva España colgada de una caña” que más de una vez nos costó un bofetón y admirar las húmedas paredes del aula de rodillas y con los brazos en cruz. Ahora que lo pienso creo que fueron los primeros premios literarios que obtuve por intentar crear una poesía que pudiera cantarse. Al cabo del tiempo y visto el éxito obtenido el himno volvió a quedarse mudo y sin palabras.

Esta letra que, en pocas semanas, estrenará el tenor Domingo tiene un cierto aire cursi y un tufo a “montañas nevadas”, un antiguo himno de los campamentos falangistas. Comienza con un rotundo “Viva España” y a partir de tan gran estrofa poética desfilan valles, cielos azules y el amor a la patria para terminar loando a “los hijos que a la Historia dan justicia y grandeza, democracia y paz” y haciendo aparecer a esa España plural al indicar que “canta todos juntos con distinta voz y un solo corazón” donde el autor parece avisar de que se pueden admitir distintas voces, pero, ojito, el corazón tan sólo será uno. Más o menos lo de siempre y más ahora que mientras escribo me entero que Aznar propone castigar, como a los niños malos, a aquellos que, además del castellano, hablamos otra lengua llámese catalán, vasco o gallego, mal casa esto con las “distintas voces”. Ahora bien en los despachos de la calle Génova esta letra ha sido celebrada con júbilo y Martínez Pujalte ha asegurado que la entonará “a pleno pulmón en los partidos de la selección española”.

Pero para eso todavía le queda mucho tiempo, al fin y al cabo ni el COE ni la SGAE tienen potestad en materia legislativa y por tanto tendrán que recoger 500.000 firmas legalizadas para poder presentar la solicitud de que esta letra pase a ser la del himno español mediante iniciativa legislativa popular ante el Congreso de los Diputados. Luego dicha propuesta se tendrá que debatir, y en su caso, ser aprobada por el Congreso y el Senado para que, legalmente, se pueda cantar en las canchas deportivas y en cualquier otro evento.

Yo, y es mi opinión, creo que el himno español está mejor sin letra, debemos seguir con el “xunda, xunda, taxunda” habitual y dejar que sus señorías empleen su tiempo, por el que les pagamos un sueldo y no pequeño, en intentar resolver otro tipo de problemas que nos urgen más en estos momentos en la sociedad española. Lo demás son puñetas, ganas de marear la perdiz y exhibicionismo de un nacionalismo español que no sabe cómo sacar pecho sin que se le note demasiado.

Noticias relacionadas

Qué explicaría la visita de Xi Jinping a Panamá

Panamá no constituye ejemplo de gran o mediana potencia

¿A quién voto en las próximas elecciones andaluzas?

Los socialistas han gobernado en Andalucía desde 1982 sin interrupción y no hemos salido del vagón de cola

Macron y Mohammed 6 en tren de alta velocidad

Mientras otros países del Magreb se resisten a la modernidad, Marruecos se suma a la carrera espacial y viaja en trenes de alta velocidad

¿Hacia un Brexit traumático?

La irrupción de fuerzas centrífugas consiguió la victoria inesperada

Interior del Ministro de Interior

​Desayuno de Europa Press con el ministro de Interior Grande-Marlaska en el hotel Hesperia de Madrid. Llegué con adelanto y atendí el WhatsApp: “¡Vaya espectáculo!.
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris