|
A buenas horas mangas verdes
Emili Avilés
Ante un año nuevo conviene ser optimistas, pero asusta que algunos políticos quieran disimular la cruda realidad. Es que son demasiados los errores que no se acaban de reconocer e incluso quieren que los olvidemos. Por ejemplo, se dispara el coste de la bolsa de la compra, se hacen inversiones públicas mil millonarias sin criterios de calidad para cumplir los objetivos, suben descontroladamente las hipotecas, aumenta el desempleo, nos avisan nuestros vecinos de que estamos en clara recesión económica y ni caso, hemos visto humillantes cesiones ante la lacra del terrorismo, se constatan impunes infanticidios, se es autocomplaciente con un sistema educativo débil y desmotivado frente a los retos del siglo XXI, asistimos a un sectarismo escandaloso en numerosos medios públicos de comunicación, quien pide justicia y comprensión es a menudo ninguneado o insultado por defender pacíficamente unas opiniones, etcétera, etcétera. Y encima parece que aquí no pasa nada. Si acaso, la culpa nos la echan a los padres de familia porque no estamos bien instruidos, o quizás a algún gobernante anterior, o nos limitan lo que hemos de comer, o nos asustan con restricciones en bienes básicos de consumo.
El caso es que muchos políticos ven como lo menos importante servir a las personas y lo muy necesario conseguir su voto, como sea. ¡Basta ya! Su incoherencia e insensatez nos puede pasar factura a todos. La realidad no admite rebajas. Quien no quiera analizar ni valorar sus equivocaciones, ni lo que ocurre, ni la libertad, ni el respeto hacia todos los demás, en el fondo es que prefiere desentenderse de ser persona, o sea, de vivir como un ser social. Son conductas típicas de la mediocridad y el autoritarismo.
En lo económico, parece que el Sr. Solbes, este jueves, nos aclarará algo en el Congreso. A buenas horas mangas verdes. En lo social, también las libertades individuales han de poder ser defendidas y garantizadas por el poder público, sea cual sea la arbitraria moral de quien nos gobierne.
|