Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Artículo opinión   -   Sección:   Opinión

Zapatero tiene razón, pero no toda

Wifredo Espina
Wifredo Espina
@wifredoespina
jueves, 10 de enero de 2008, 06:33 h (CET)
Zapatero tiene razón cuando afirma que "nadie puede imponer ni fe, ni moral, ni costumbres, sólo respeto a las leyes". Ciertamente, la fe, la moral y las costumbres no se legislan, pero tampoco se puede legislar en contra de la fe, la moral y las constumbres.

La aconfesionalidad del Estado supone respeto a todas las ideologías, creencias y opiniones. No privilegiar unas, pero tampoco perjudicar otras. Y no siempre todas las leyes, sean de derechas o de izquierdas, se inspiran en esta neutralidad. No hay que confundir Estado “laico” con el “laicismo” del Estado; aquel es neutral, este es beligerante.

De aqui el derecho a la objeción de conciencia de los ciudadanos. Y, sobre todo, el derecho de los ciudadanos libres a opinar y a mostrar su acuerdo o desacuerdo con lo que se legisla, y esto independientemente de su obligación de acatar las normas democráticamente aprobadas.

La simple aprobación democrática de una norma no significa forzosamente que sea justa, ética, moral, o conveniente, supone sólo que es de obligado cumplimiento. Nada más. Por esto las normas se cambian o se derogan con frecuencia por los mismo órganos democráticos.

La bondad o no bondad de una norma es de libre juicio de las personas y de la sociedad, no del Estado. Una norma se puede considerar más o menos buena, o mala, según distintos criterios y situaciones. Su adecuación a la naturaleza de las cosas, al sentido común, al respeto de las personas –a su libertad, integridad , dignidad y conciéncia- son criterios básicos, son derechos fundamentales.

Se podrá votar y aprobar, democráticamente, la existencia o no existencia de Dios , pero en nigún caso una decisión así comportará que Dios exista o no exista. Hay cosas que no entran por la rendija de una urna. En nombre de decisiones democráticamente aprobadas se han cometido muchas barbaridades.

El derecho positivo (el aprobado como normas) no siempre está conforme con el derecho natural (el que deriva de la naturaleza: de las cosas y de las personas. De aquí la importancia de la libertad de conciencia, de opinión y de manifestación de todos los ciudadanos. Es la salvaguardia de las tentaciones totalitarias en nombre de la democrácia puramente formal.

____________________

Wifredo Espina es periodista y abogado.


Noticias relacionadas

Opus Dei: Comentario crítico a una carta (XVII)

¿Dónde está la responsabilidad personal de quienes controlan empresas, fundaciones y sociedades mediante testaferros?

Libertad de la Manada: ¿Juicio o venganza?

La venganza no busca reparación, es una mala respuesta a la emoción

Por un transporte ferroviario para todos, ¡ya!

La falta de accesibilidad impide a las personas con la movilidad reducida desarrollar su vida con autonomía

El fútbol en la historia de la guerra del Chaco

Las casacas más populares en los países que se enfrentaron en la guerra paraguayo-boliviana, también quedaron en la memoria de aquel episodio entre soldados descalzos

La búsqueda sin fin

No es este un movimiento nuevo, ni exclusivo de nuestro tiempo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris