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¡Qué grande es la Copa!
Enrique Salvatierra
Llegó el año nuevo, con nuevas ilusiones, nuevos deseos, y con los partidos de Copa bajo el brazo. Para unos, fruto de la pésima organización del calendario, para muchos de nosotros, aficionados, el regreso del fútbol después de una semana de inactividad y comilonas navideñas.
Y que bien nos han venido estos partidos. Porque en el fútbol español se han adelantado los reyes, y nos han dejado unos partidos repletos de emoción. Todo empezaba en Getafe, donde los madrileños sentenciaban la eliminatoria con un contundente 4-1.
Pero lo mejor estaba aún por llegar, con la sorpresa en el Camp Nou, donde el Alcoyano sacó un histórico empate de su visita, destrozando las quinielas de media España. Después llegaría el Madrid, que tras encarrilar pronto el partido con el primer gol de Robben de blanco, acabó sufriendo y encomendándose a un Guti, que volvió a tirar del carro madridista, metiéndolo en octavos.
La épica llegó en el Ono Stadi, con un Mallorca colosal, que remontó el 2-0 de la ida, y sentenció a un Osasuna, que vio como se le esfumaba la eliminatoria en tan solo 45 minutos, ante un conjunto balear, que llevaba más de dos meses sin ganar en casa. Y en lo referente a la emoción, el partido del Pizjuan se llevó la palma, con un increíble 4-3, que paso por un controlado 2-0, a un sorprendente 2-3, y que acabó llevándose el Sevilla con una pena máxima en el último minuto anotada por Kanouté.
Y todo esto sorprende más, al ser eliminatorias a doble partido, así que imagínense ustedes, si la Copa fuera a un solo partido. Disfrutaríamos de jornadas como las de hoy, en más ocasiones. Pero a los dirigentes de esta nuestra federación no les parece buena idea que el público disfrute. ¡Váyase Sr. Villar, váyase!
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